El secretario de Organización del Sindicato de la Policía Nacional (SIPOLNA), Charles Cubilla, rechazó las declaraciones del senador nacionalista Sergio Botana quien cuestionó el sistema de licencias médicas de la Policía Nacional y afirmó que algunos funcionarios “acusan enfermedad mental” ante cualquier disconformidad con sus tareas. Cubilla advirtió que ese tipo de planteos desconoce la realidad de la salud mental en la Policía, el desgaste emocional que provoca la creciente violencia y una problemática que tiene su expresión más dramática en los suicidios de funcionarios policiales. “Decir que el estado de salud de una persona es un capricho es un comentario totalmente liviano”, afirmó.
En las últimas horas, el senador del Partido Nacional Sergio Botana calificó el sistema de licencias médicas en el ámbito de la Policía Nacional como “demasiado laxo” y afirmó que los funcionarios policiales “acusan enfermedad mental” ante cualquier disconformidad o tarea que les disguste. Las expresiones generaron el fuerte rechazo del Sindicato Policial Nacional (SIPOLNA), que manifestó su “más absoluto y enérgico repudio” a las declaraciones realizadas en el ámbito parlamentario.
Ante esta situación, Charles Cubilla, secretario de Organización del SIPOLNA, cuestionó los dichos de Botana y, al mismo tiempo, planteó una mirada más amplia sobre la situación de los funcionarios policiales, “las condiciones en las que desarrollan su tarea, el creciente nivel de violencia al que están expuestos, el desgaste emocional que provoca esa realidad y los elevados índices de suicidio registrados dentro de la fuerza”.
Cubilla recordó que el actual gobierno y el SIPOLNA vienen haciendo especial hincapié en la salud mental de los funcionarios, trabajando en conjunto con el Ministerio del Interior, Sanidad Policial, la Dirección de Bienestar Psicosocial del Ministerio del Interior y otros sindicatos.
“Estamos trabajando en una comisión dentro del Ministerio del Interior que nos une a todos y en la que también está presente la subsecretaria, Gabriela Valverde. En esta ley de presupuestos se creó la Dirección de Bienestar Psicosocial”, agregó el dirigente sindical.
Para Cubilla, las declaraciones de Botana no reflejan ese proceso de trabajo conjunto. “Comentarios como este no reflejan lo que se está haciendo a nivel sindical y ministerial, porque estamos involucrados todos en el mismo barco”.
Cubilla remarcó que el sindicato está trabajando sobre la problemática y cuestionó especialmente la forma en que el senador planteó sus críticas. “El sindicato está trabajando y que el legislador salga en forma muy liviana a hacer un comentario de ese tipo no es muy agraciado. Decir que el estado de salud de una persona es un capricho, cuando en realidad el tema que él cita, que es la certificación, no depende del funcionario, sino de un profesional actuante, es un comentario totalmente liviano, y quién sabe con qué intención lo ha hecho, porque criticó el sistema de certificaciones”.
Según explicó, las críticas de Botana terminan involucrando a todo el sistema que interviene en el proceso de certificación. “Critica a Sanidad Policial, critica a los médicos intervinientes, al sistema de certificaciones del Ministerio del Interior y al Banco de Previsión Social, porque forma parte del proceso de certificación. Con esas declaraciones no se construye”.
Cubilla sostuvo que, más allá de la discusión sobre las certificaciones médicas, existe una problemática mucho más profunda que no puede ser soslayada.“Y todavía no estoy tocando lo serio que son los suicidios en la Policía, por eso hay que cuidar las palabras para poder expresarse en esta situación, porque no tenemos los mismos derechos”.
El dirigente planteó que la discusión sobre la salud mental policial debe inscribirse en el contexto de una realidad cada vez más violenta, en la que los funcionarios se enfrentan a situaciones que años atrás no formaban parte de su cotidianeidad.“Se tirotea en la puerta de una escuela a plena luz del día. Hay una realidad que la vemos todos, que rompe los ojos, están viviendo tensiones, tal vez como nunca antes habían visto”.
Cubilla también remarcó que ha incrementado el tenor de la violencia en la calle y se están utilizando armas como nunca antes se habían utilizado. El secretario de Organización del SIPOLNA aclaró que existen situaciones en las que el narcotráfico no está necesariamente involucrado y en las que, igualmente, los policías quedan expuestos a un nivel de violencia creciente. “Hay situaciones en las que el narcotráfico no tiene nada que ver y se utiliza el arma hasta sin motivo. Porque a compañeros de la Republicana, vía tierra, que es en un puesto de vigilancia, se los ataca simplemente por su presencia en un barrio”.
Reconoció que esa exposición forma parte de la función policial, pero advirtió que los tiempos han cambiado y que el nivel de violencia al que se enfrentan los efectivos también es diferente.“Caemos siempre sobre lo mismo, son policías, para eso están. Yo eso no lo cuestiono, es cierto eso. Pero, han cambiado los tiempos. En esta cuasi guerra que se vive en algunas regiones de Montevideo la Policía lo que tiene que hacer es marcar presencia y no bajar los brazos, porque esa es su función”.
Para el dirigente, los funcionarios deben mantenerse firmes ante esa realidad y continuar cumpliendo su función de garantizar el orden.“Se tiene que mantener firme ante esa situación y tratar de ser la Policía la que mantenga el orden en ese lugar”.
El desgaste emocional
La exposición permanente a situaciones de violencia no termina cuando el funcionario abandona el lugar de trabajo. La pregunta, entonces, alcanza también a las familias y a la vida cotidiana de los policías.“Más allá de que son personas preparadas, que tienen un entrenamiento especial, de lo que puede ser una lucha urbana, cuando el funcionario se va de su casa y deja a tu familia y su anhelo es volver a la casa”. Cubilla describió ese efecto como una "marca que puede no ser visible", pero que permanece.“Hay una microlesión en las emociones del individuo. Eso es algo que le pasa a cualquiera, es como enfrentarte a la muerte. Se podrá tener los mejores mecanismos emocionales para enfrentarlo, pero el desgaste existe igual. La lesión emocional está igual”.
El hecho de contar con herramientas para afrontar esas situaciones y continuar trabajando, explicó, no significa que la exposición no tenga consecuencias.“Que se tengan buenas herramientas y que el funcionario pueda volver al lugar de trabajo y seguir desempeñando su función, no significa que eso sea algo que no genera una lesión en lo emocional”.
Salud y seguridad laboral
Cubilla también destacó el trabajo que el sindicato desarrolla en el ámbito del PIT-CNT, particularmente en relación con la puesta en funcionamiento del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo. “Se está trabajando actualmente con la central sindical en el articulado para la puesta en funcionamiento del Convenio 190 de la OIT, que refiere a la salud y seguridad laboral”.
El dirigente vinculó esa discusión con las condiciones concretas en las que los trabajadores desarrollan sus tareas. “Obviamente eso, que es lo que va a hacer hincapié en las condiciones de trabajo, tiene que ver con lo cotidiano, en cómo el policía se siente en el lugar de trabajo y cómo desempeñasu tarea”.
Señaló que actualmente existen espacios de diálogo con las autoridades del Ministerio del Interior y que se han generado ámbitos de construcción conjunta, aunque reconoció que los procesos dentro del Estado tienen sus propios tiempos.“Tenemos espacios de construcción, se han generado, se está trabajando sobre ellos. Los tiempos del Estado no son los más rápidos. Pero estamos trabajando, nos vemos las caras. Nos sentamos alrededor de una mesa, damos pequeños pasos”.
Entre esos primeros pasos mencionó la necesidad de contar con información concreta sobre los recursos disponibles para atender la salud mental de los funcionarios.“Decimos: vamos a contabilizar cuántos funcionarios tenemos trabajando en el campo. ¿Cuántos psicólogos tenemos abocados a cubrir los espacios para Sanidad Policial? La Unidad de Estrés, ¿con cuánto personal trabaja? ¿Dónde trabaja? ¿Qué policlínica tiene? ¿Cuánto personal?”. La situación, explicó, tiene una particularidad, existen recursos humanos, pero faltan espacios físicos descentralizados.
Cubilla señaló que esa descentralización también puede contribuir a superar uno de los obstáculos que enfrentan los funcionarios a la hora de pedir ayuda, que es el “estigma”.
Detalló que la Unidad de Estrés que se encarga de atender al paciente que es derivado de una consulta, por ejemplo, en la puerta de emergencia, y puede consultar en esa unidad durante determinada cantidad de sesiones programadas para dar trabajo a una situación que lo está acaeciendo. Son atendidos por psicólogos y psicólogas que pertenecen a Sanidad Policial. “Tienen tambiénrespuesta telefónica. Actualmente se trabaja con la Línea Vida del Ministerio de Salud Pública, pero ya se tiene otorgado el número, se está tramitando todo para tener una línea propia del Ministerio del Interior”.El objetivo, explicó, es que ambas alternativas puedan coexistir.
Los suicidios y una problemática multifactorial
Asimismo alertó que la situación de los suicidios dentro de la Policía constituye uno de los aspectos más delicados de la problemática de salud mental.“Veníamos con números muy parecidos a los del año anterior. Tenemos un lapso que venimos, por suerte, sin noticias de ese tipo y esperemos que se mantenga, lo cual, si mantenemos la estadística, lo que proyectamos por mes, tendría que bajar con respecto al año anterior”.
Cubilla señaló que durante el año anterior se registraron alrededor de 17 suicidios entre funcionarios policiales y en muchos casos sucedieron en el ámbito laboral.
“Yo no fui policía toda mi vida. Puedo asegurar que en el momento en que me incorporé, ya siendo mayor, comencé a interiorizarme en la función policial. ¿Cómo vive el policía? ¿Dónde vive? ¿Cómo son los núcleos familiares? ¿Cómo es su economía? ¿Cómo están afectados todos más o menos de la misma forma?”. Para Cubilla, las causas deben analizarse desde una perspectiva amplia y no pueden reducirse a un único factor.
“Por un tema cultural, multifactorial,podemos decir muchas cosas. Quizás no va a faltar otro senador que diga ‘eso es porque no saben utilizar el dinero que se les paga’. Y bueno, capaz que lo que faltaría entonces sería un poquito más de educación financiera para todos los uruguayos. Si es que conviene, capaz que no sirve”.
“Entonces, se ve la realidad de la gente y es multifactorial. Elementos familiares, enfermedades, separaciones. El mal manejo de lo emocional siempre está presente”, dijo.
Cubilla volvió sobre las declaraciones de los legisladores y señaló que, independientemente del sector político del que provengan, determinados comentarios son percibidos por los policías como una desvalorización de su tarea.“Comentarios como este, no importa de qué sector político sea, porque nosotros, como Policía, lo sentimos que nos están pegando. Entonces, si desde el ámbito político le pegan a la Policía, ¿qué podemos esperar de la sociedad toda?”
Para el dirigente, el mensaje que transmite este tipo de expresiones no contribuye a mejorar la relación entre la institución policial y la sociedad.“No es un buen mensaje. No es muy positivo. No es muy empático”.
Dijo que la crítica está perfecta y analizar las situaciones está bien, pero la forma en que se plantean las problemáticas es con lo que se tiene que tener cuidado”. El debate debería centrarse en el respeto por parte de quienes tienen la responsabilidad de representar a toda la sociedad. “Lamentablemente se ha bastardeado la política uruguaya. No se puede hablar de esa manera. Son los representantes nacionales los que deberían dar el buen ejemplo”.