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Preocupación
Funcionarios del LATU advierten sobre el deterioro de las condiciones laborales y cuestionan las prioridades del organismo
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La Asociación de Funcionarios del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (AFUL) advirtió sobre la pérdida de experiencia técnica, la falta de oportunidades de desarrollo para los trabajadores y los cambios en la estructura salarial que, según denunció, benefician a los niveles gerenciales. Además, cuestionó la ampliación de cargos gerenciales en detrimento de las jefaturas técnicas y reclamó negociar las modificaciones laborales, resolver los planteos pendientes y establecer un cronograma de respuestas.

AFUL cuestionó públicamente las decisiones del actual Directorio del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU) en el marco de las “sucesivas reestructuras que atraviesa la institución”. 

A través de un comunicado, la organización sindical advirtió que los cambios en la estructura funcional y salarial se están llevando adelante sin una negociación efectiva con los trabajadores y sin atender reclamos históricos vinculados a la carrera funcional, los ascensos, la capacitación y las condiciones laborales.

Bajo la pregunta “¿Quién defiende al LATU de sus propias decisiones y qué problemas resuelve realmente la nueva reestructura?”, AFUL planteó que el principal capital de la institución es el conocimiento técnico acumulado durante décadas por sus trabajadores, una experiencia que, según advirtió, “corre riesgo de perderse como consecuencia de las decisiones adoptadas”.

En ese sentido, señaló que “las reestructuras se suceden, se dejan cargos vacantes sin reponer, se redistribuyen funciones sin criterios conocidos y se concentran responsabilidades en nuevos niveles gerenciales”. Para la organización, “cuando un trabajador se retira y su puesto no se cubre, las tareas recaen sobre quienes permanecen en la institución y se pierde una experiencia que no puede recuperarse simplemente modificando un organigrama. Ese costo no lo paga el Directorio. Lo paga el país”, expresó el sindicato.

Uno de los principales cuestionamientos de AFUL refiere a la “falta de desarrollo de la carrera funcional”. El sindicato denunció que “desde 2020 los trabajadores no tienen posibilidades de progresar, debido a que no se producen ascensos ni se reconoce el crecimiento profesional”.

Asimismo, el gremio indicó que las descripciones de los cargos y los mecanismos de evaluación de desempeño “llevan más de una década sin actualizarse, pese a las propuestas presentadas por la asociación”. Consideró que, en una institución donde las tareas requieren años de formación y especialización, “impedir el desarrollo profesional de sus trabajadores termina debilitando las capacidades del propio LATU”.

La organización también cuestionó las “nuevas bandas salariales presentadas durante la reestructura”. Según afirmó, estas “no representan mejoras para los trabajadores y, en varios casos, incluso implican una reducción de los valores salariales”. En contrapartida, señaló que “el techo salarial del Gerente General aumentó en más de 60.000 pesos mensuales”.

“Seis años sin avances para el personal. Para el Gerente General, sí hubo espacio”, resumió AFUL al comparar ambas situaciones.

Otro de los aspectos señalados en el comunicado refiere a las prioridades presupuestales y de inversión de la institución. De acuerdo con los datos manejados por AFUL, “entre 2010 y 2024 el LATU destinó a los edificios del Parque de Innovación casi el triple de los recursos asignados a los equipos de laboratorio, mientras que la inversión en capacitación se redujo a menos de la tercera parte”.

Si bien la organización aclaró que “el actual Directorio no inició ese proceso”, cuestionó que “tampoco haya corregido esa orientación”. Por el contrario, sostuvo que se amplía la estructura gerencial vinculada a los negocios al tiempo que se eliminan jefaturas técnicas.

Para AFUL, estas decisiones plantean un problema de prioridades institucionales, especialmente por el papel que cumple el LATU en el respaldo a la industria nacional, el control de productos y los procesos de exportación.

La asociación también cuestionó los “mecanismos de participación promovidos por el actual Directorio”. Recordó que, al asumir, las autoridades anunciaron una política de “apertura y participación, pero sostuvo que las consultas generales no sustituyen la negociación de los cambios concretos que afectan a los trabajadores”.

Según denunció, “las decisiones se comunican primero a las jefaturas, circulan posteriormente como rumores y llegan a conocimiento de AFUL cuando ya fueron adoptadas”.

Ante esta situación, la organización se dirigió al Ministerio de Industria, Energía y Minería y al sistema político para señalar que “defender el financiamiento del LATU es necesario, pero insuficiente si no se examina también cómo se utilizan esos recursos”. En particular, solicitó al Ministerio que tome “intervención en el conflicto”.

Al Directorio, en tanto, le reclamó “suspender los cambios que afecten puestos de trabajo, funciones o condiciones laborales hasta que sean negociados con AFUL”. También reclamó “respuestas por escrito a los planteos pendientes y la definición de un cronograma para abordar los temas vinculados a los cargos, la carrera funcional, la evaluación de desempeño, la capacitación y la regularización de los vínculos laborales”.

La organización informó que comunicó formalmente al Directorio un plazo para responder a estos planteos. AFUL reafirmó su “disposición al diálogo” y recordó que su voluntad de negociación ha quedado demostrada. Sin embargo, sostuvo que “ahora corresponde a las autoridades responder con hechos y atender los reclamos de los trabajadores”.