La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) denunció "la actitud temeraria de la empresa láctea COLEME", que en el marco de la ya compleja situación que afrontan, y que arrastra despidos antisindicales, tercerizaciones y envíos al seguro de paro, "de manera insólita rompió el espacio de negociación que generó el Ministerio de Trabajo para intentar buscar caminos de salida".
La FTIL enumera una serie de hechos considerados "graves" o "extremadamente graves" como el anuncio empresarial de no concurrir a la instancia que convocó el MTSS, así como también, "que haya cobrado recientemente -tal lo dejó estipulado el gobierno anterior pocas horas antes de irse- una nueva partida de los Fondos de Reconversión de las Industrias Lácteas (FRIL), que son recursos de la población, que el gobierno de coalición propuso para el sector lácteo, con el fin de apuntalar a empresas en situación que estuvieran atravesando dificultades, pero con el natural acuerdo básico de que al recibir dichos recursos, las empresas no despedirían trabajadores", señala la Federación.
"Es insólito, incomprensible y peligroso, si se llega a confirmar lo que ha trascendido, de que COLEME estuvo a punto de quedar sin el servicio de agua potable que brinda la OSE, por falta de pagos. De confirmarse esto, sería una nueva demostración de la paupérrima gestión empresarial gerencial de COLEME. No obstante, la empresa siempre intentó eludir sus responsabilidades y en su pésima gestión, ha pretendido responsabilizar a las y los trabajadores de sus fracasos, descargando su furia contra quienes somos los que sostenemos día a día la producción y distribución de la leche". agregan.
Así las cosas, la FTIL analizará la situación de COLEME en su asamblea general del día miércoles 9 en el departamento de COLONIA, y allí se resolverá cómo se procede ante la profundización del conflicto "como consecuencia de este desplante empresarial de COLEME".