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1º de mayo
PIT-CNT marcó prioridades en empleo de calidad, mejora de salarios, reducción de la jornada laboral, Seguridad Social sin lucro y justicia social
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1 de mayo 2026
Fotos: Gabriela Vilariño

En un nuevo 1° de Mayo, el PIT-CNT cerró su acto central con un mensaje de fuerte tono político y social, en el que sus principales oradores coincidieron en advertir sobre el “agravamiento de la desigualdad, el avance de la precarización laboral y un escenario internacional marcado por la guerra y el imperialismo”. Javier Díaz, José Lorenzo López y Nathalie Barbé reivindicaron la “unidad” del movimiento sindical a 60 años de la CNT, defendieron una agenda centrada en el “trabajo digno, la reducción de la jornada laboral y una seguridad social sin fines de lucro”, y reafirmaron la necesidad de “profundizar la organización para enfrentar los despidos, la pérdida de derechos y las políticas que trasladan el costo de la crisis a la clase trabajadora”.

Este jueves 1º de mayo se conmemoró un nuevo Día Internacional de las y los Trabajadores con un acto central del PIT-CNT realizado en la avenida del Libertador, bajo la consigna: “Antiimperialismo. Por trabajo, salario y justicia social; el Uruguay es su gente”. Los oradores fueron el secretario general José Lorenzo López (COFE), la integrante del Secretariado Ejecutivo Nathalie Barbé (ATSS) y el vicepresidente de la central sindical Javier Díaz (SUNCA).

Participaron del multitudinario acto el presidente de la República, Yamandú Orsi; la vicepresidenta Carolina Cosse; el intendente de Montevideo, Mario Bergara; autoridades de gobierno, legisladores nacionales y departamentales, y representantes de partidos del gobierno y de la oposición.

La programación combinó una parte oratoria con intervenciones artísticas en el marco del 90º aniversario del natalicio de Alfredo Zitarrosa. Participaron artistas como Julio Cobelli, Mariela Acevedo, Papina de Palma, Julia Melo y Numa Moraes, junto al coro y cuerpo de baile de la Asociación de Funcionarios del SODRE (AFUSODRE), cada uno interpretando una canción. 

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1 de mayo 2026 - Orsi

Como cada año, estuvo presente la asociación Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, con las fotografías de las personas ausentes por el terrorismo de Estado antes y durante la dictadura cívico-militar.

Se exhibieron mensajes de saludo de dos activistas uruguayos, representantes del PIT-CNT, Jorge Vignolo y Daniela López, quienes participan en la Global Sumud Flotilla, una misión internacional que busca romper el bloqueo sobre la Franja de Gaza, y que -según se informó- fueron interceptados en aguas internacionales y trasladados por fuerzas israelíes.

Luego se entonaron las estrofas del Himno Nacional y de La Internacional, interpretadas por integrantes de AFUSODRE.

Posteriormente, hizo uso de la palabra Orlando Beltrán Minier, secretario general del Comité Provincial de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), quien agradeció la invitación al acto central del PIT-CNT y destacó la hermandad, solidaridad y cooperación entre la clase trabajadora de Uruguay y Cuba.

Rechazó el actual orden internacional “injusto, desigual y excluyente”, y señaló que la ofensiva del imperialismo continúa impactando en el mundo del trabajo. En ese sentido, recordó que “más de 400 millones de trabajadores en el mundo han perdido sus empleos” y advirtió sobre el aumento de la precarización y la negación del derecho a la sindicalización.

Asimismo, Beltrán Minier ratificó la determinación de defender la unidad en la diversidad, promoviendo la actuación cohesionada de los distintos actores sociales. “Cada día cubanas y cubanos tenemos que sobreponernos a los impactos del férreo y criminal bloqueo económico, comercial, financiero y de combustibles impuesto por el gobierno de Estados Unidos. Es el genocidio más largo de la historia de la humanidad”, expresó. También cuestionó que ese país mantenga “injusta e injustificadamente a Cuba en la lista de estados patrocinadores del terrorismo”, con las consecuencias que ello implica.

José López: “El movimiento sindical se movilizará para impedir recortes”

Luego tomó la palabra el secretario general del PIT-CNT, José Lorenzo López quien trazó un extenso diagnóstico sobre la situación internacional, regional y nacional, reivindicó el papel histórico del movimiento sindical y planteó la necesidad de un “cambio profundo” en su interna para ampliar su base de representación.

“En un nuevo Día de los Trabajadores, los trabajadores organizados reafirmamos nuestra identidad de clase y redoblamos el compromiso de seguir luchando para construir un país mejor”. Subrayó la importancia de la instancia y destacó que la central sindical considera fundamental que la población escuche directamente la voz del movimiento obrero.

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1 de mayo 2026

López también hizo referencia a la ausencia de dirigentes políticos que “habitualmente concurrían a estos actos, sobre todo en años preelectorales”, y señaló que probablemente siguieran la actividad a través de los medios y redes sociales.

Al situar el contexto global, afirmó que el mundo atraviesa “un momento histórico absolutamente complejo” y remarcó que, para el sindicalismo uruguayo, la mirada internacional “no es una moda, sino parte de su identidad”. En ese sentido, sostuvo que el movimiento obrero se reconoce como “internacionalista” y que por eso cada año entona La Internacional junto al Himno Nacional.

Advirtió que el escenario mundial está marcado por “una profunda crisis de los valores más elementales de respeto a la vida, la ley y la paz”, acompañada por el avance de corrientes de derecha que promueven “el odio, la discriminación y la guerra como forma de resolver conflictos”. Según expresó, estas corrientes respaldan “guerras imperialistas orientadas al dominio y al saqueo de recursos”.

López vinculó este escenario con “una crisis estructural del capitalismo mundial”, caracterizada por la “depresión prolongada, la competencia entre potencias y el declive relativo de la hegemonía de Estados Unidos frente al ascenso de China”. En ese marco, sostuvo que Estados Unidos impulsa “una huida hacia adelante militarista” que contribuye al actual clima de guerra.

Condenó el ataque contra Irán y denunció especialmente “el genocidio y los crímenes de guerra en la Franja de Gaza contra el pueblo palestino”. En ese contexto, informó que dos uruguayos -Jorge y Daniela- integrantes de la flotilla global SUMUD, fueron detenidos mientras transportaban ayuda humanitaria. El PIT-CNT expresó su “profunda preocupación” y exigió explicaciones a la embajada de Israel, reafirmando que la solidaridad internacional “no puede ser criminalizada”.

“El movimiento sindical responde como siempre. No a la guerra”, afirmó, López y alertó sobre una reconfiguración de la política estadounidense en América Latina, que retoma elementos de la Doctrina Monroe y busca consolidar formas de dominio directo. Mencionó intervenciones en Venezuela, presiones sobre Cuba y episodios en procesos políticos de la región.

En ese sentido, llamó a “defender la soberanía nacional y el principio de no intervención”, destacando que forman parte de la tradición histórica del Uruguay desde el ideario artiguista. Convocó a las fuerzas políticas y sociales a “unirse en defensa de la paz, el derecho internacional, la igualdad y contra toda forma de discriminación y discurso de odio”.

El secretario general del PIT-CNT planteó además que Uruguay debe asumir un rol activo como “faro de diálogo, paz y democracia”, promoviendo la “integración regional para enfrentar los desafíos del nuevo orden mundial y superar las limitaciones estructurales del país”.

Al trasladar el análisis al plano nacional, señaló que el país atraviesa dificultades en un contexto internacional adverso. Reconoció que la llegada del actual gobierno generó “expectativas”, aunque advirtió que “muchas no se han colmado” y que se requieren “señales claras” para sostener la esperanza de la población.

Sobre la ronda de Consejos de Salarios, destacó el alto nivel de acuerdos -más del 80%- y valoró la actitud “razonable” de los sindicatos del sector privado. En el sector público, cuestionó el carácter “extremadamente conservador” del Presupuesto, aunque reconoció que “no implicó un ajuste como en períodos anteriores”. Consideró, no obstante, que el incremento fue “muy magro” respecto a las expectativas.

Señaló como positivo que una parte importante del gasto se destine a “atender la vulnerabilidad social, en particular la situación de la infancia y la adolescencia”. También valoró los acuerdos alcanzados en la negociación colectiva del sector público, destacando la “madurez” de los sindicatos. Enumeró, sin embargo, áreas críticas, tales como “salud, educación y vivienda”. En salud, reclamó recuperar la cobertura del Banco de Seguros del Estado para trabajadores de ASSE; en educación, alertó sobre el aumento de la violencia en centros educativos; y en vivienda, subrayó las dificultades de acceso para los trabajadores.

Ante la posibilidad de recortes en la próxima Rendición de Cuentas, expresó preocupación y advirtió que “el movimiento sindical se mantendrá movilizado para evitar ajustes”. Vinculó esta preocupación con los datos de pobreza, especialmente infantil, que describió como un “problema estructural multidimensional”.

En ese marco, destacó el papel de los trabajadores del Estado -educación, salud, INAU, INISA, MIDES- y también de quienes trabajan en organizaciones sociales, como CAIF o programas tercerizados. “Son la primera línea de batalla”, afirmó, y advirtió que “no habrá políticas efectivas sin condiciones laborales dignas para quienes las implementan”.

López recordó que el PIT-CNT propuso incrementar la carga impositiva al 1% más rico para financiar políticas contra la pobreza infantil. Señaló que “la propuesta tiene sustento técnico” y criticó que no haya sido considerada, insistiendo en la necesidad de “avanzar hacia una reforma tributaria más equitativa”.

En materia de seguridad social, valoró el proceso de diálogo impulsado por el gobierno y destacó “avances como el retorno de la edad de jubilación a los 60 años, la regulación del sistema de AFAP, la mejora de transferencias a la infancia y la ampliación de derechos para trabajadores independientes”.

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1 de mayo 2026

Asimismo, subrayó la importancia de la futura Estrategia Nacional de Desarrollo y reiteró la propuesta de reducir la jornada laboral sin pérdida salarial, como herramienta para mejorar la calidad de vida y generar empleo.

En uno de los pasajes más enfáticos de su intervención, López planteó la necesidad de una “autocrítica profunda” del movimiento sindical. “Debemos repensarnos y avanzar hacia una revolución interna que permita representar a nuevos sectores de trabajadores”.

Describió la transformación del mundo del trabajo, con menor peso del empleo industrial tradicional y una creciente fragmentación: “trabajadores independientes, tercerizados, microempresarios y emprendedores”. Señaló que muchos de estos sectores “quedan fuera del alcance sindical” y llamó a “desarrollar estrategias para integrarlos”.

También mencionó a trabajadores de tecnologías de la información, migrantes y trabajadores informales -que superan el 20%- como sectores prioritarios para ampliar la base sindical. “Es necesario encontrar propuestas que los acerquen”, afirmó.

Propuso la creación de “centros de referencia para trabajadores sin organización sindical”, donde puedan acceder a asesoramiento y espacios de articulación colectiva.

Reivindicó la unidad sindical forjada en 1966 como una “muestra de madurez revolucionaria” y recordó el papel del movimiento obrero en la resistencia a la dictadura. “La unidad no es un recuerdo, es una tarea diaria”, afirmó.

Cerró su intervención convocando a fortalecer la organización sindical. “Renovamos el compromiso de seguir luchando, con más unidad y más solidaridad por quienes estuvieron, por quienes están y por quienes vendrán”.

Nathalie Barbé: “La salida es colectiva y el camino es más lucha”

Por su parte, la integrante del Secretariado Ejecutivo Nathalie Barbé puso el foco en la defensa de los derechos laborales, la crítica a los procesos de precarización y el papel de las empresas públicas, con un fuerte énfasis en la organización y la lucha colectiva como respuesta.

Barbé comenzó reivindicando el lugar de las mujeres en el movimiento sindical. Señaló que “las trabajadoras ocupan espacios de conducción no por cuotas ni formalidades, sino por conquista propia”, y remarcó que son parte activa de todos los logros alcanzados por la clase trabajadora.

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Indicó que el 1°de Mayo no es una fecha más, sino una historia de lucha que sigue viva, que nace con los mártires de Chicago, quienes pelearon por la jornada de ocho horas. Subrayó que, pese a los intentos de represión, la rebeldía obrera se expandió por el mundo y llega hasta el presente.

Advirtió que este nuevo aniversario encuentra al mundo del trabajo en una “etapa de retroceso, marcada por señales preocupantes”.

La dirigente sostuvo que el último año estuvo “atravesado por conflictos, cierres de empresas, reestructuras y despidos que afectan directamente la vida de los trabajadores”. Afirmó que estas situaciones “no son casuales, sino resultado de decisiones políticas que promueven la precarización, debilitan la negociación colectiva y trasladan el ajuste a la clase trabajadora”.

Barbé denunció la situación de los trabajadores tercerizados del MIDES, quienes cumplen tareas esenciales -como atención en refugios o acompañamiento a mujeres en situación de violencia- pero “sin garantías básicas, salarios impagos o fuera de fecha, falta de estabilidad, ausencia de licencias y persecución sindical”.

Criticó además el rol de las “ONG intermediarias”, señalando que “manejan fondos públicos con escasos controles, generando un sistema de lucro privado sobre políticas sociales”. Describió consecuencias concretas “trabajadoras al borde del desalojo con sus hijos, deterioro de la salud mental y equipos sosteniendo políticas públicas en condiciones indignas”.

Por otro lado, reivindicó la defensa de la industria cementera estatal, destacando “la lucha de los trabajadores de ANCAP y del SUNCA”. Sostuvo que “el deterioro del sector responde a decisiones políticas de larga data, como la eliminación de la obligatoriedad del uso de cemento estatal en obra pública”.

Criticó el plan de reestructura presentado por ANCAP en 2025 “por no haber sido negociado colectivamente y por implicar reducción productiva, pérdida de empleos y afectación directa a departamentos como Paysandú”.

Afirmó que “el problema del Portland es político y requiere una definición en ese plano”, proponiendo “inversión estatal, gestión pública comprometida y rechazo a cualquier privatización encubierta”.

Señaló que “las empresas públicas son clave para garantizar derechos y promover el desarrollo nacional”. Rechazó el “vaciamiento, la precarización y los intentos de privatización”.

La dirigente sindical denunció “incumplimientos salariales en el transporte”, particularmente en COPSA, y cuestionó “un sistema subsidiado que no garantiza derechos laborales ni calidad del servicio”.

En el ferrocarril, criticó el accionar de empresas privadas como PORTREN “por obstaculizar la organización sindical y utilizar infraestructura pública en beneficio propio”. Reclamó fortalecer el transporte de pasajeros y asignar presupuesto para AFE, destacando el servicio Tacuarembó-Rivera como clave para la integración territorial.

Expuso el caso de la tabacalera Maregroup S.A en Florida, que tras recibir exoneraciones fiscales “incumplió convenios y cerró sin pagar a sus trabajadores”. Señaló que este tipo de prácticas “deben tener consecuencias y forman parte de la responsabilidad del Estado”.

También indicó que el sector gráfico “atraviesa una crisis profunda, con conflictos por recorte de beneficios y rebajas salariales”. Reafirmó que la respuesta es la organización y la lucha.

En la pesca, denunció “condiciones críticas, con discriminación, precarización cercana a la semiesclavitud y represión antisindical, además de riesgos crecientes por embarcaciones en mal estado”.

Barbé saludó la lucha de los trabajadores municipales por el ingreso por concurso, negociación colectiva y mejores condiciones laborales. También destacó la defensa de la soberanía por parte de los trabajadores portuarios y reclamó inversión en dragado público.

En salud, exigió la “recuperación de la cobertura del Banco de Seguros del Estado para trabajadores de ASSE y mayores garantías de seguridad laboral”. Reivindicó mayor inversión en educación, “el 6% más 1% del PBI, creación de cargos, mejoras edilicias y reducción de grupos”. Sostuvo que “no hay educación de calidad sin recursos ni condiciones dignas”.

Enumeró “conflictos en la industria láctea, frigorífica y otras ramas, con falta de ajustes salariales, cierres de plantas, uso abusivo del seguro de paro y procesos de reestructuración que afectan a los trabajadores”.

Afirmó que “existe una lógica en la que las ganancias se privatizan y las pérdidas se socializan, siempre a costa de los trabajadores”, y señaló que esta realidad “atraviesa tanto al sector público como al privado”.

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Recordó la muerte de la trabajadora migrante Yuri Rodríguez en la Avícola del Oeste, denunciando “negligencia empresarial y falta de condiciones de seguridad”. Criticó la respuesta de la empresa, que priorizó la producción por encima de la vida.

La dirigente sostuvo que “el movimiento sindical no solo resiste, sino que propone y busca transformar la realidad”. Reafirmó que la clase trabajadora no está dispuesta a retroceder y que la salida es colectiva. Advirtió que “mientras haya trabajadores sin salario, conflictos abiertos o persecución sindical, el movimiento obrero no se va a callar”. Aseguró que ante cualquier avance sobre derechos, la respuesta será “redoblar la lucha”.

Asimismo, se refirió a la reforma de la seguridad social, destacando el plebiscito impulsado por el movimiento sindical. Aunque no se alcanzaron las firmas necesarias, denunció campañas de desinformación. Reivindicó los objetivos de eliminación de las AFAP, establecer la jubilación a los 60 años y prestaciones vinculadas al salario mínimo. Señaló que las AFAP “continúan lucrando con los aportes de los trabajadores” y cuestionó la “desigualdad en los aportes”, así como los beneficios a grandes sectores económicos. Criticó discursos que responsabilizan a la población por el sistema previsional y rechazó la idea de “enfrentar a pobres contra pobres”.

Al cierre de su discurso manifestó que “el movimiento sindical no ha abandonado sus banderas y que continuará luchando por una seguridad social pública, solidaria y sin fines de lucro”. Sostuvo que el respaldo de un millón de uruguayos “fortalece esa lucha” y convocó a “seguir organizándose para conquistar una jubilación digna y terminar con el lucro en el sistema”.

Javier Díaz: “Es momento de unidad, solidaridad y lucha”

El vicepresidente del PIT-CNT, Javier Díaz (SUNCA), cerró el acto central del 1º de Mayo con un discurso de fuerte contenido histórico, político y programático, en el que recorrió desde los orígenes de la lucha obrera hasta los desafíos actuales del movimiento sindical.

Comenzó señalando que la jornada convoca a honrar dos hitos fundamentales que forjaron la identidad de clase, “por un lado, la lucha de los Mártires de Chicago, y por otro, los 60 años de la fundación de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT)”.

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1 de mayo 2026

Recordó que aquellos trabajadores enfrentaron la cárcel y la horca por la conquista de la jornada de ocho horas, una demanda que el capital consideraba inaceptable, pero que era de estricta justicia. “Nos enseñaron que ningún derecho se mendiga, que toda conquista cuesta sangre, sudor y lágrimas, y que frente a la avaricia global del capital, nuestra única trinchera posible es la lucha internacional y la solidaridad”, afirmó.

En ese marco, subrayó el peso histórico del 2026 para el movimiento obrero uruguayo, al cumplirse seis décadas de la creación de la CNT, lo que definió como la “mayor victoria estratégica de la clase trabajadora”. Destacó que aquella construcción fue fruto de una “madurez política extraordinaria”, basada en la comprensión de que la unidad era la única herramienta para conquistar transformaciones.

Señaló que esa herramienta de unidad sindical, única en el mundo, se cimentó en la independencia de clase, la democracia obrera y un programa surgido del Congreso del Pueblo. “Esa es la misma CNT que resistió la dictadura, que protagonizó la huelga general en defensa de la democracia y las libertades, y que con sus mártires y desaparecidos sigue viva en el corazón de nuestro PIT-CNT”, expresó.

En el plano internacional, Díaz remarcó que la lucha de la clase trabajadora es “nacional en su forma e internacional en su contenido”, y sostuvo que el mundo atraviesa una “crisis profunda del capitalismo”.

Afirmó que el sistema no solo no resuelve los problemas de la humanidad, sino que los agrava, generando niveles de desigualdad sin precedentes y poniendo en riesgo la vida en el planeta. “Es una crisis civilizatoria, económica, financiera, social y ambiental”, sostuvo.

Díaz citó datos de Oxfam de enero de 2026 para ilustrar la magnitud de la desigualdad. “Los 12 mil millonarios más ricos poseen la misma riqueza que la mitad de la humanidad, mientras que el 1% más rico se apropió del 41% de la riqueza generada en el siglo XXI, frente a un 1% para el 50% más pobre”.

A este escenario se suma “uno de los momentos más peligrosos de la historia, con una potencia imperialista en declive, Estados Unidos, que se vuelve más agresiva y más peligrosa, en un contexto donde la existencia de armamento nuclear implica el riesgo de destrucción global”.

Señaló que, en este marco, Estados Unidos e Israel vuelven a colocar a Medio Oriente como “escenario de confrontación”, y condenó los ataques militares por constituir “un nuevo acto de agresión imperialista que viola el derecho internacional”.

Afirmó que “no se trata de hechos aislados, sino de una política sistemática basada en la intimidación, las amenazas permanentes y el uso unilateral de la fuerza para saquear recursos naturales e imponer intereses. Las guerras no las pagan quienes las deciden, las pagan los pueblos”.

Por ello, reivindicó la paz, el antiimperialismo y la autodeterminación de los pueblos, y propuso impulsar una “movilización continental desde la coordinación de centrales sindicales del Cono Sur”.

Díaz ratificó la condena al accionar del gobierno de Israel contra el pueblo palestino, al que calificó como “genocidio”, y reclamó una “solución de dos Estados”.

En ese marco, exigió la liberación inmediata del dirigente sindical uruguayo Jorge Vignolo, quien fue secuestrado por fuerzas israelíes mientras participaba en la flotilla humanitaria SUMUD rumbo a Gaza.

También expresó una firme solidaridad con Cuba, denunciando el “bloqueo económico, financiero y energético impuesto por Estados Unidos durante más de seis décadas”, al que calificó como una situación sin precedentes.

El vicepresidente del PIT-CNT advirtió que “el bloqueo de combustibles genera consecuencias humanitarias graves, incluyendo la imposibilidad de tratamiento médico para niños con enfermedades graves”. En contraposición, destacó el rol internacionalista de Cuba, señalando que “desde 1960 unos 600.000 profesionales han brindado atención médica en más de 180 países” y que millones de personas han recuperado la vista gracias a sus programas.

Recordó además el apoyo histórico de Cuba a Uruguay en momentos críticos, incluyendo refugio a perseguidos durante la dictadura, y destacó las actuales campañas solidarias del movimiento sindical, que incluyen envío de insumos y apoyo financiero.

En el plano nacional, Díaz colocó como eje central la “lucha contra la pobreza infantil”, calificándola como una prioridad ética. Defendió la propuesta del PIT-CNT de gravar al 1% más rico mediante una sobretasa al Impuesto al Patrimonio, aclarando que “no se trata de un nuevo impuesto, sino de modificar uno existente, sin afectar al 99% de la población ni a la producción”.

Explicó que la medida apunta a “gravar la riqueza acumulada por encima de un millón de dólares”, y que fue elaborada por una comisión técnico-consultiva con participación académica.

Señaló que “el país dejó de recaudar más de 2.400 millones de dólares en exoneraciones fiscales sin lograr resultados significativos en empleo”, y cuestionó la desigualdad en el tratamiento tributario. “Uruguay no puede seguir siendo ágil con el de riñón cubierto’ y lento con el pobrerío”, afirmó.

Díaz insistió en la necesidad de una Estrategia Nacional de Desarrollo para “superar problemas estructurales”, señalando que “el mercado no resolverá estos desafíos”. Valoró que el gobierno haya comenzado a trabajar en esa dirección y destacó la propuesta de una Ley de Empleo Integral orientada a sectores vulnerables.

Entre las propuestas concretas, planteó “impulsar un plan nacional de riego con insumos nacionales, fortalecer las compras públicas para priorizar la producción local y desarrollar un plan marítimo y naval que incluya pesca, marina mercante y construcción naval”.

En ese marco, cuestionó la adjudicación a empresas extranjeras en la construcción de patrulleras, planteando la necesidad de promover la industria nacional por razones de soberanía.

También reclamó el “fortalecimiento del sistema de cuidados como política clave para generar empleo y garantizar derechos”.

Otro de los ejes centrales fue la reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial. Díaz señaló que “Uruguay fue pionero en la limitación de la jornada, pero hoy tiene una de las más extensas”. Destacó que su reducción “tendría impactos positivos en salud, seguridad laboral, equidad de género y redistribución de la riqueza”.

Subrayó que los avances tecnológicos deben beneficiar también a los trabajadores, y no solo traducirse en mayores ganancias empresariales. Advirtió que esta lucha tiene un profundo contenido histórico, comparable con la conquista de las ocho horas, y recordó que ha implicado sacrificios a lo largo del tiempo.

En relación al diálogo por la seguridad social, Díaz realizó un balance destacando “avances como el aumento de transferencias a la infancia, la recuperación de la jubilación a los 60 años con 30 de aportes, mejoras en jubilaciones mínimas, la creación de prestaciones para mayores de 70 años, la ampliación de derechos en cuidados y licencias, y un seguro de desempleo para trabajadores independientes”.

También valoró “avances en la regulación del sistema de ahorro individual administrado por AFAP”, aunque señaló que el financiamiento estructural sigue pendiente de discusión.

Cuestionó las “críticas anticipadas” al diálogo social y llamó a convertir sus resultados en ley, advirtiendo que no se aceptarán “falacias ni mentiras”.

En el cierre, Díaz convocó a participar en la Marcha del Silencio del 20 de mayo, reafirmando el compromiso con la memoria, la verdad y la justicia, y el “nunca más” al terrorismo de Estado.

También planteó la necesidad de “impulsar un Congreso de la Educación con participación popular”, y de “fortalecer la lucha por el trabajo y el salario en el marco de la Rendición de Cuentas”.

El dirigente sindical llamó a construir un futuro del trabajo acorde al siglo XXI, en contraposición a modelos regresivos, y reafirmó que la agenda sindical incluirá “la reducción de la jornada laboral, ratificación del Convenio 158 de la OIT y avance en leyes de trabajo digno”.

“Son momentos de mayor unidad, solidaridad y lucha”, concluyó, reivindicando la vigencia del movimiento sindical y su papel en la construcción de una sociedad más justa.

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