Pasar al contenido principal
La vicepresidenta del PIT-CNT propuso debatir los nuevos derechos del mundo del trabajo
Carolina Spilman: “El desafío ya no es solo generar empleo, sino garantizar trabajo con derechos”
Imagen
spilman

En una actividad realizada en el Palacio Legislativo sobre el futuro del empleo y los derechos laborales, la vicepresidenta del PIT-CNT y responsable de la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad Sexual de la central sindical, Carolina Spilman, sostuvo que el concepto de trabajo con derechos debe ampliarse para responder a los desafíos de la inteligencia artificial, las plataformas digitales, los cuidados y la salud mental. Además, defendió la negociación colectiva, reclamó una “distribución más equitativa de la riqueza” y afirmó que “el crecimiento económico solo tiene sentido si se traduce en bienestar para las y los trabajadores”.

Días pasados se realizó en el Salón de Eventos Especiales del Palacio Legislativo la actividad “Derecho al Trabajo, Trabajo con Derechos: para avanzar en más derechos laborales”.

El encuentro contó con la participación de la vicepresidenta del PIT-CNT, Carolina Spilman; el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo; el senador Óscar Andrade, integrante de la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social; la diputada Tatiana Antúnez, y la doctora en Economía, Paula Carrasco. Los expositores reflexionaron sobre los desafíos que enfrenta el mundo del trabajo para promover más empleo, mejorar las condiciones laborales y ampliar los derechos de las y los trabajadores.

Durante su intervención, Spilman planteó una reflexión sobre qué significa hoy un trabajo con derechos.

“Si salimos a la calle y le preguntamos a 100 personas distintas qué es el trabajo con derechos, las respuestas seguramente pueden ser muy parecidas. Puede ser que nos contesten que un trabajo con derechos es un salario digno que nos permita llegar a fin de mes, un horario razonable de ocho horas o menos, la licencia, el aguinaldo, enfermarse sin perder el empleo, jubilarse algún día. Y todas esas respuestas están bien”, señaló.

Sin embargo, consideró que esa definición resulta insuficiente para los desafíos actuales. “Creo que en 2026 esta definición de trabajo con derechos ya nos viene quedando un poco corta, porque el mundo del trabajo cambió y, cuando hablamos hoy de trabajo, necesariamente tenemos que hablar de inteligencia artificial, de plataformas digitales, de salud mental, de violencia laboral, de cuidados y de formación permanente. Hoy el desafío no es solamente tener trabajo; el desafío es que esos trabajos nos permitan construir proyectos de vida”. A su juicio, ese cambio modifica de raíz la discusión sobre el futuro del empleo.

Spilman recordó que semanas atrás participó en la Conferencia Internacional del Trabajo, realizada en Ginebra, donde gobiernos, trabajadores y empresarios debatieron sobre cómo preservar el trabajo como fuente de dignidad en un contexto de profundas transformaciones. “¿Cómo hacemos para que el trabajo siga siendo un camino de dignidad en un mundo que cambia con una velocidad impresionante?”, planteó.

En ese marco, sostuvo que Uruguay cuenta con fortalezas importantes. “Muchas veces somos muy críticos con nosotros mismos, y está bien, pero también tenemos que reconocer lo que hemos construido como país. Tenemos negociación colectiva, aunque la denuncien las cámaras de Industria y Comercio, pero eso es asunto para otra charla.

Resaltó que Uruguay tiene Consejos de Salarios, un movimiento sindical que este año cumple 60 años de historia y que es un ejemplo de unidad y de lucha en el mundo. “Tenemos leyes que protegen los derechos laborales y eso no apareció por generación espontánea, cada uno de esos derechos fue conquistado por trabajadoras y trabajadores organizados, muchas veces enfrentando enormes dificultades”.

Por eso -dijo- defender estos derechos “nunca es mirar hacia atrás; es pensar en el futuro, es prepararnos para ese futuro".

Asimismo, valoró algunos indicadores recientes. “Hoy aparecen señales bastante alentadoras. Los últimos datos muestran que hubo una recuperación del empleo, que los salarios volvieron a crecer, que se reinstaló con fuerza la negociación colectiva y que hay un gobierno que volvió a poner el diálogo social y el trabajo en el centro de la agenda. Eso es muy importante, porque durante mucho tiempo parecía que hablar de trabajo era hablar solamente de costos, y el trabajo nunca puede ser visto solamente como un costo. El trabajo es lo que sostiene la vida de las personas”.

Imagen
spilman

Distribución de la riqueza

No obstante, Spilman afirmó que esos avances no son suficientes y citó un estudio del Instituto Cuesta Duarte. “Hace 20 años la masa salarial representaba el 48% de toda la riqueza que producía nuestro país. Hoy representa el 40%”.

Para explicar esa realidad recurrió a una imagen. “La torta es más grande que hace 20 años, pero la porción que reciben quienes ayudaron a cocinarla no creció al mismo ritmo. Entonces, el gran desafío de Uruguay ya no es solamente producir más riqueza. El gran desafío es cómo la vamos a distribuir”.

Agregó que “cuando la economía crece, pero esa riqueza no llega en la misma proporción a los trabajadores, aparece la desigualdad. Y la desigualdad en Uruguay se sabe que tiene cara, nombre e historia”.

“Hoy, en Uruguay, uno de cada tres niños menores de seis años vive en situación de pobreza. La mayoría vive en hogares monomarentales. Gurises que no eligieron dónde nacer ni qué familia les iba a tocar, pero ya desde el comienzo arrancan con menos oportunidades que el resto”, lamentó.

En ese sentido, remarcó que el derecho al trabajo también implica garantizar condiciones de vida dignas para las familias. “Cuando hablamos de derecho al trabajo también estamos hablando de las familias de estos gurises. Estamos hablando del derecho de estos niños y niñas a crecer en hogares donde trabajar alcance para vivir con dignidad”.

La vicepresidenta del PIT-CNT también puso el foco en el trabajo de cuidados. “No queremos perder de vista ni dejar de nombrar otro trabajo del que casi nunca hablamos y que, sin embargo, sostiene todo lo demás, el trabajo de cuidar, remunerado y no remunerado”.

Ese trabajo representa una cuarta parte de toda la riqueza del Uruguay y la enorme mayoría sigue siendo realizado por mujeres. “Sin cuidados no funciona ninguna empresa, no funciona el Estado, ni funciona la economía”.

“Por eso sostenemos siempre que defender un Sistema Nacional de Cuidados es también defender el trabajo con derechos”, dijo.

Otro de los ejes de su intervención fue el impacto de la inteligencia artificial y de las nuevas tecnologías. “Algunos trabajadores la viven con miedo, con incertidumbre. Yo prefiero que la veamos como una oportunidad. Para eso vamos a necesitar tener condiciones y, por eso, también saludamos el convenio sobre plataformas aprobado recientemente en la OIT, que lleva la firma de nuestro compañero ministro de Trabajo, Juan Castillo, y eso nos llena de orgullo”.

Spilman sostuvo que el resultado de esos cambios dependerá de las decisiones políticas. “Estamos convencidos de que la tecnología puede servir para que trabajemos menos horas y vivamos mejor, o puede servir para concentrar todavía más la riqueza en pocas manos. Pero eso, por suerte, no lo va a decidir ningún algoritmo; lo va a decidir la política, la democracia y la capacidad que tengan los gobiernos para regular esos cambios”.

En ese marco, planteó cuáles deberían ser los nuevos derechos laborales del siglo XXI. “Hace más de 100 años el movimiento obrero peleaba por la jornada de ocho horas. En aquel momento, muchos decían que era una locura, que era imposible, que se iba a romper la economía, y sin embargo, hoy nadie discute que aquella pelea cambió la vida de millones de personas”.

“Entonces, ¿cuáles son las ocho horas del siglo XXI? ¿Será la reducción de la jornada laboral? ¿Será garantizar cuidados? ¿Será regular la inteligencia artificial? ¿Será que la productividad beneficia también a quienes generan la riqueza? Seguramente sea un poco de todo esto”, aseguró.

Agregó que los trabajadores tenemos claro que los derechos conquistados nunca quedan escritos en piedra y que cada generación recibe conquistas de quienes vinieron antes, pero también tiene la responsabilidad de conquistar nuevos derechos.

Sobre el cierre de su exposición, Spilman afirmó que el país debe seguir generando empleo, recuperando salarios y fortaleciendo la negociación colectiva, al tiempo que debatir el modelo de desarrollo.

“El éxito de Uruguay no puede medirse solamente por cuánto crece el Producto Bruto Interno. Tiene que medirse por algo mucho más sencillo,“por la tranquilidad con la que una trabajadora vuelve a su casa sabiendo que va a llegar a fin de mes; por un joven que consigue su primer empleo sin resignar derechos; por una madre que no tiene que elegir entre cuidar a sus hijos y conservar el trabajo; por una persona mayor que puede jubilarse con dignidad”, planteó.

Aseguró que “eso es desarrollo, eso es democracia y eso es trabajo con derechos. Es la herramienta con la cual millones de personas construyen su vida, sostienen sus familias y sueñan con un futuro mejor”.

“Ese futuro no se construye solo con crecimiento económico; se construye cuando ese crecimiento se transforma en bienestar, cuando la riqueza se distribuye con mayor justicia y cuando nadie se queda atrás. Ese es el gran desafío del Uruguay que se viene”, indicó.

Preocupaciones de la sociedad 

Por su parte, el ministro de Trabajo, Juan Castillo, expresó que la defensa del empleo “continúa siendo una de las principales preocupaciones de la sociedad” y remarcó que el objetivo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social es “trabajar y generar las condiciones para tener más y mejores empleos”, promoviendo tanto políticas activas de empleo como la atracción de inversiones productivas que generen puestos de trabajo y valor agregado para el país.

El secretario de Estado destacó algunas de las herramientas impulsadas desde su cartera para “ampliar oportunidades laborales”, especialmente entre los sectores con mayores dificultades de acceso al empleo. Entre ellas mencionó el programa “Yo Estudio y Trabajo”, cuya franja etaria fue ampliada de 16-20 años a 15-24 años y la Ley de Empleo Integral.