La Confederación de Sindicatos Industriales (CSI) convoca para este jueves 24 a un paro de actividades, de 9 a 13 horas, con una concentración a las 10 en la plaza del Entrevero. Desde allí se realizará una movilización que incluirá una parada frente a la sede del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), para finalizar en Colonia y Cuareim, frente a la Cancillería. La plataforma reivindicativa incluye la defensa del trabajo y la industria nacional, el rechazo a la adhesión al Tratado Transpacífico, la reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial y el impulso de la negociación colectiva. El presidente de la CSI, Danilo Dárdano, cuestionó que pueda existir compatibilidad entre la política de desarrollo industrial y el eventual ingreso de Uruguay al acuerdo comercial, y advirtió sobre sus posibles efectos en el empleo.
La movilización, convocada por la Confederación de Sindicatos Industriales (CSI) y la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (UNTMRA), responde a una serie de reclamos vinculados con la situación del sector productivo nacional.
Las organizaciones sindicales se movilizan ante la preocupación por la pérdida de puestos de trabajo y el cierre de plantas en diversos rubros industriales del país. Asimismo, manifiestan su oposición a la adhesión de Uruguay al Tratado Transpacífico, al considerar que sus impactos serían “sumamente duros” para la producción local y el empleo.
La marcha se enmarca también en la campaña por la implementación de una jornada laboral de 40 horas semanales sin pérdida salarial, así como en los reclamos por mejoras en las pautas salariales y respuestas efectivas en los Consejos de Salarios.
A su vez, la movilización se desarrolla en un contexto de conflictos protagonizados por otros gremios, como el Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (SUPRA), que mantiene paros y asambleas en rechazo al decreto del Poder Ejecutivo sobre los servicios mínimos en el puerto, y el Sindicato Único de Trabajadores de Instituciones Gremiales y Afines del Uruguay (SUTIGA), que reclama por atrasos en los pagos y la precarización laboral.
Rechazo al Tratado Transpacífico
En diálogo con el Portal del PIT-CNT, el presidente de la CSI, Danilo Dárdano, señaló que, como industriales, aguardan el respaldo de la filial UNTMRA para obtener al menos el último apoyo especial destinado a los trabajadores de la empresa Yazaki.
El dirigente detalló que la movilización finalizará frente a la sede de la Cancillería, en la intersección de las calles Cuareim y Colonia, donde harán uso de la palabra un delegado del PIT-CNT, otro de la CSI y otro de la UNTMRA.
“Vamos a expresar, con argumentos y desde nuestra visión, la postura contraria a la adhesión de nuestro país al Transpacífico. Partimos de la base de que, aun sin que el Transpacífico esté vigente y con el acuerdo con la Unión Europea teniendo apenas unos pocos meses de adhesión, la realidad es que la industria nacional lleva más de una década perdiendo participación en el empleo y en el PIB nacional. Por lo tanto, ya teníamos problemas de antes, pero consideramos que el ingreso al Transpacífico implicaría la pérdida de, por lo menos, entre 15.000 y 20.000 puestos de trabajo”, dijo Dárdano.
En tal sentido, señaló que es fundamental poder expresar la opinión de la CSI. La política industrial y la contradicción con el Transpacífico.
Consultado sobre el espacio instalado por el Gobierno para pensar las políticas públicas y avanzar en el diálogo con distintos actores sobre la política industrial, Dárdano expresó que para los sindicatos del sector “existe una contradicción flagrante entre la Estrategia Nacional de Desarrollo, el Consejo Nacional de Industria- que, inclusive, este miércoles tiene su octava reunión- y los núcleos industriales. Son dos ámbitos y organismos que están intentando diseñar una política industrial”.
También manifestó que uno de los factores de desarrollo de la industria es, por ejemplo, las “compras públicas”, y ahí las empresas públicas juegan un rol importantísimo. “Si cotejamos, como hicimos nosotros, capítulos del Transpacífico con artículos del TOCAF, son totalmente contradictorios. Entonces, existe una contradicción general entre la Estrategia de Desarrollo y esto. Lo hemos venido planteando públicamente en el Ministerio de Industria, en la Cancillería y ante los actores del Ministerio de Economía. Y eso lo vamos a colocar en la parte oratoria. ¿Cuál es la decisión del país? ¿Para un lado o para el otro?».
El presidente de la CSI también se refirió a las dificultades que enfrenta el desarrollo de la industria nacional y a la necesidad de definir una estrategia de largo plazo.
“Está claro que desarrollar la industria no es fácil, porque somos un país con muy poca escala. Tenemos que buscar nichos especiales, ver también cómo le agregamos valor y cómo utilizamos la compra pública, sin que haya vivezas de algunos empresarios, sino para agregar valor e innovación tecnológica y lograr que tengamos una industria de nuevo tipo” remarcó .
Dárdano recordó que días pasados la CSU se reunió con el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, en un encuentro “intelectualmente honesto”, en el que el sindicato planteó la preocupación por el acuerdo internacional”.
“Vamos a estar pidiendo reuniones, inclusive, con algunos actores del Frente Amplio a nivel de partido. También, por ahora sin respuesta, les mandamos algunos mensajes solicitando reuniones a Andrés Ojeda, del Partido Colorado, y a Álvaro Delgado del Partido Nacional. Si nos reciben, vamos a plantear lo mismo, porque tienen representación parlamentaria y, entonces, esto termina en el Parlamento”, adelantó.
Al referirse específicamente a las compras públicas, el dirigente sindical destacó la importancia del TOCAF, aunque consideró necesario evaluar modificaciones y mejorar el acceso de las pequeñas empresas a la normativa.
“En cuanto a las compras públicas, el TOCAF es bueno. Habría que hacer algunos ajustes, capaz que trabajar en una nueva ley de compras públicas, pero, en realidad, tenemos algunas problemáticas. A veces, los sectores pequeños, o sea, las PYMES, no conocen la normativa. Hay que hacer una campaña informativa”, planteó.
Dárdano también vinculó la política de compras públicas con los subsidios y las exoneraciones tributarias, y propuso establecer “contrapartidas y controles” sobre los beneficios otorgados a las empresas. “También está lo que tiene que ver con la compra pública, con el apoyo, los subsidios y las exoneraciones tributarias. Nosotros no estamos en contra; estamos a favor si hay una contrapartida clara y controles. Hay que revisar los subsidios, porque son millones de dólares los que se dan. Eso tiene que estar bien direccionado”.
“Porque les damos beneficios, pero ¿qué recibe la sociedad en su conjunto, que es la que resigna esos recursos? Hay consenso en ver cómo logramos eso, porque no puede ser ni por amiguismo ni porque se me antojó a mí y le di a un sector o a un subsector. Acá hay que planificar”, dijo.
El presidente de la CSI insistió en la necesidad de superar las decisiones coyunturales y avanzar hacia una planificación de largo plazo. “Lo que necesita el Uruguay es pasar de cuestiones que son según la coyuntura a una mirada larga, con luces largas y planificación”.