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“Un clavo en el ataúd del derecho internacional”
Denuncian el fin del derecho internacional tras el ataque a Venezuela
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Marcelo Abdala

Organizaciones sociales, sindicales y políticas, junto a referentes del derecho internacional y representantes del gobierno venezolano, denunciaron en la Universidad de la República una “agresión imperial sin precedentes” contra Venezuela. En un seminario multitudinario, calificaron el secuestro del presidente Nicolás Maduro como una “violación flagrante del derecho internacional”, alertaron sobre el “avance del fascismo global” y llamaron a la “unidad de los pueblos” para frenar una nueva ofensiva colonial de Estados Unidos en América Latina.

Este jueves 29 se realizó en el Paraninfo de la Universidad de la República (UDELAR) el seminario “Agresión imperialista en Venezuela, retos y desafíos del derecho internacional”.

La convocatoria surgió del Comité Uruguayo Antiimperialista de Solidaridad con Cuba y los Pueblos del Mundo, junto a decenas de organizaciones sociales, entre ellas el PIT-CNT, en rechazo a la denominada “Operación Determinación Absoluta” en Caracas, mediante la cual fuerzas especiales norteamericanas capturaron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, dando por finalizado su mandato.

Ante una masiva concurrencia, el seminario contó con la participación del cónsul de Venezuela en Uruguay, Pedro Sassone; el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala; y los juristas internacionales Claudia Roca (Argentina), Enrique Santiago (España) e Ismael Blanco (Uruguay).

Durante la actividad se dio lectura a una declaración por la paz en la que se remarca lo que se definió como una “secuencia criminal” por parte de Estados Unidos. El documento habla de una “agresión criminal, una acción imperialista y colonial que enterró el derecho internacional”, al tiempo que menciona el centenar de personas fallecidas. Se hace referencia al “quebrantamiento” del orden jurídico nacional e internacional, a la violación de los derechos humanos, de los pactos civiles y de la propia Constitución de Estados Unidos, que “saltaron por los aires”. Se sostuvo que hoy vuelve a regir la “fuerza bruta”, algo que también se manifestó en Palestina, en el marco de la expansión de un imperio estadounidense basado en la Doctrina Monroe, que se extiende desde Groenlandia hasta la Patagonia. Se advirtió que se trata de una “amenaza abierta a todos los pueblos, vinculada al control de tierras raras, el litio y petróleo”, lo que fue definido como fascismo. “Ya no hay reglas. Todos estamos en riesgo. La hora de los pueblos ha llegado para mantenernos libres del armamento nuclear. De nosotros dependerá el futuro. No somos el patio trasero de nadie”, señala la declaración.

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paraninfo por venezuela

La oratoria comenzó con las palabras del presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, quien manifestó que, como bien señala el manifiesto, hay un antes y un después del 3 de enero, ya que en Venezuela se desplegó una acción brutal contra los principios generales de no injerencia y contra el derecho internacional. Desde una ética en defensa de la vida, señaló que “es posible alcanzar un acuerdo amplio frente a un mundo cada vez más injusto y desigual”, más allá de las distintas posiciones desde donde se actúa. Planteó que de un lado están la vida y los derechos -que para ser ejercidos requieren la disminución del poder concentrado- y del otro lado está la guerra.

Abdala señaló que unos pocos mil millonarios del planeta tienen más riqueza que 4.000 millones de personas, lo que constituye el “caldo de cultivo de una forma de poder que defiende a estos multimillonarios, muchos de los cuales residen en Estados Unidos”.

Sostuvo que el imperialismo estadounidense considera a Nuestra América como su patio trasero y que ese imperialismo que dominó el siglo XX entró en declive frente al surgimiento de los BRICS y China. Sin embargo, advirtió que una “fiera herida es más peligrosa y que el declive no disminuye la intención imperialista”. El 3 de enero, dijo, esta concepción se expresó hasta la barbarie, en un mundo más peligroso, de predominio del más fuerte.

Mencionó declaraciones de Donald Trump, quien habló de una “transición” tras la “abducción imperialista”, y recordó que el mandatario mencionó 22 veces la palabra petróleo y ninguna vez la palabra democracia. También citó declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, quien afirmó que Estados Unidos podría volver a actuar ejerciendo la violencia si Caracas no coopera.

Abdala afirmó que se está ante “una de las versiones más crudas y descaradas de formas de intervención que América Latina conoce desde hace décadas, propias de un imperialismo en declive”. Señaló que “no es tiempo de medias tintas, sino de despertar nuevamente la conciencia antiimperialista de los pueblos, en clave de lucha y movilización”. Recordó la consigna de “nunca confiar en el imperialismo”, citando a Ernesto Che Guevara, y denunció que muchos hablan de democracia pero no condenan al imperialismo, responsable de golpes de Estado en América Latina en los años sesenta y setenta y del terrorismo de Estado a través del Plan Cóndor. Planteó que la discusión es “la defensa de América Latina, la autodeterminación de los pueblos y la promoción de movilizaciones para que la región sea una zona de paz y emancipación”.

A su turno, el cónsul de Venezuela en Uruguay, Pedro Sassone, afirmó que Venezuela y los pueblos de la región son un solo pueblo, en una misma senda de lucha por la independencia y la soberanía. Señaló que se vive “un momento de agresión, de crisis imperial, de soberbia imperialista y de dictadura imperial, caracterizado como un fascismo imperial donde no existen derechos ni potestad soberana de los pueblos”. 

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“Si no te doblegas, te piso; te invado; te pongo aranceles”, expresó, al definir lo que denominó la diplomacia del chantaje del imperio.

Sostuvo que lo ocurrido el 3 de enero es una “muestra de barbarie” y advirtió que el imperialismo no ha perdido su capacidad de destrucción y asesinato. Subrayó la importancia de profundizar en la verdad sobre Venezuela, frente a los múltiples relatos que han generado dudas sobre su sistema político. Reivindicó la línea histórica iniciada en 1999 y recordó que desde entonces se han realizado 36 elecciones, como expresión de una democracia genuina nacida de un proceso de democracia directa. Negó que Venezuela sea o haya sido una dictadura, y afirmó que se trata de una “democracia acosada permanentemente, sometida a bloqueos económicos, intentos de golpe de Estado, insurrecciones internas y medidas coercitivas unilaterales que destruyeron su base económica”.

Recordó que en 2017, frente a una situación de violencia interna, el presidente Nicolás Maduro convocó a una Asamblea Constituyente para pacificar el país, y cuestionó el uso del concepto de dictadura como sinónimo de criminalidad. Denunció la “guerra de relatos” y explicó que la migración venezolana respondió a la destrucción económica provocada por el bloqueo.

Sassone afirmó que el pueblo venezolano, tras 26 años de “asfixia económica, resiste en un contexto de acoso militar permanente por parte de Estados Unidos”. Destacó la unidad interna del país y sostuvo que el futuro de Venezuela lo decidirá su pueblo, más allá del poderío militar externo. Señaló que si buscan llevarse el petróleo, deberán “pasar por encima del pueblo”. Recordó a los 32 camaradas cubanos y 70 venezolanos que dieron su vida por el presidente Maduro, y denunció que una de las metas del operativo era asesinarlo.

Sostuvo que en Venezuela se produjo un “secuestro y una muerte del derecho internacional”. Llamó a Uruguay a ser una “referencia regional” y destacó la claridad del movimiento obrero uruguayo a través del PIT-CNT.

Convocó a “construir una estrategia continental por la paz”, señalando que la contradicción central es entre imperialismo y soberanía, y que si vence el imperialismo no habrá naciones. Reivindicó la libertad del presidente Maduro como una bandera central y recordó que el imperialismo no pudo vencer en Vietnam.

Durante la actividad se emitió una conferencia grabada del jurista español Enrique Santiago, quien afirmó que Estados Unidos aplica una nueva estrategia de seguridad nacional basada en la “imposición de la fuerza y el desprecio por el derecho internacional y por su propia legislación”. 

Señaló que lo ocurrido en Venezuela constituye un nuevo “clavo en el ataúd del derecho internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial”. Sostuvo que el mundo se rige hoy por la fuerza y que el interés real de Trump no es la democracia ni los derechos humanos, sino los recursos naturales.

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Denunció un ataque militar brutal con más de 100 muertos, secuestros y toma de rehenes, tipificados en el Estatuto de Roma. Afirmó que el llamado Cartel de Los Soles, al cual supuestamente pertenecía Maduro, no existe y que no se ha solicitado extradición alguna. Enumeró “ejecuciones extrajudiciales, piratería internacional” con incautación de buques petroleros y amenazas a diversos países.

Criticó el llamado acuerdo de paz en Gaza como una “vulneración del derecho internacional” y denunció intereses económicos en Gaza, Ucrania y Venezuela. Señaló que acabar con el derecho internacional implica “sumir al mundo en la ley de la selva”. Reclamó que Naciones Unidas se pronuncie y exija la libertad de Maduro y de la primera dama. Denunció violaciones a la Carta de la ONU y al Estatuto de Roma, desapariciones forzadas y crímenes de lesa humanidad. Afirmó que los tribunales de Estados Unidos no tienen competencia para juzgar la inmunidad soberana del presidente venezolano y que se trata de una estrategia de “coacción política y guerra jurídica”.

Por su parte, la jurista argentina Claudia Roca afirmó que los hechos constituyen una “grave violación al derecho internacional construido desde la Segunda Guerra Mundial”. Llamó a salir de los “preconceptos” sobre Venezuela y sostuvo que las nuevas guerras son económicas, basadas en “el control de recursos, el extractivismo, la especulación financiera y la dominación de las subjetividades”. Denunció la “desaparición del Estado de bienestar, el avance de líderes autócratas y la pérdida de valor de las instituciones”.

Señaló que desde Davos se impulsa una forma de gobierno centralizado y que Estados Unidos retoma la doctrina de la guerra preventiva. Rechazó interpretaciones sesgadas del derecho internacional y afirmó que “los bloqueos constituyen una forma de genocidio”. Denunció actos de pillaje, sostuvo que Maduro y Flores son rehenes y anunció que solicitará la intervención de relatores especiales. Reivindicó la necesidad de sostener y exigir el cumplimiento del derecho internacional y advirtió que ningún país está a salvo.

Finalmente, el jurista uruguayo Ismael Blanco se refirió a la lucha por la justicia y la emancipación, recordó las luchas del pueblo uruguayo y advirtió que ningún país de América Latina está a salvo. “Estamos en el radar de Estados Unidos”.

Señaló que se vive un tiempo comparable al ascenso del fascismo en los años 30 y llamó a fortalecer la “unidad popular, la participación en los BRICS y la acción informada frente a la manipulación mediática”.

Destacó que Uruguay asumirá la presidencia pro témpore de la CELAC y llamó a emitir una “declaración de condena”. 

“Hoy ante una situación de crisis que tiene que ver con lo geopolítico EE.UU. no es una economía próspera, tiene reservas limitadas de petróleo. El costo de entrar a Venezuela como si fuera Iraq o Afganistán no está fácil y esto tiene que ver con la unidad que hemos percibido. Que sepan que los pueblos resisten”, advirtió.

Subrayó que la presencia del público en la actividad constituye un acto de “solidaridad” con los pueblos venezolano y cubano y reafirmó la necesidad de unidad frente al imperialismo.

La actividad contó con el apoyo del Comité Uruguayo Antiimperialista de Solidaridad con Cuba y los Pueblos del Mundo, PIT-CNT, FEUU, FUCVAM, Frente Amplio, FSM, CRYSOL, Coordinadora de Apoyo a la Revolución Cubana, AMELAM, Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, Centro Martin Luther King, Mundo Afro, Coordinación por Palestina, REDES Amigos de la Tierra, CONACHA, UP, Frente Obrero, Amigas y Amigos del MUME, Espacios Libres de Apartheid 21 de junio de 1918, Internacional Antifascista, COJUPE, MONDESS, ANERT, Frente de Lucha Ambiental Delia Villalba, Libertadoras Antifascistas, POR UNIR, El Popular, Diario LaR, La 36, Mate Amargo, La J, La Zurda, Voces Andantes, Hermandad Pro Derechos, ATABAQUE, GUIDAI TEKOHA y Al Pueblo la Verdad.

En el marco de las actividades por Venezuela, este viernes, a partir de las 18 horas, en la explanada de la UDELAR, se realizará el festival Canto y Poesía por la Paz, con la actuación del Grupo Charrúa Conacha, Kung Fu, Maia García, Hay Banda, Patricia Robaina (Cerro Largo), Inés Trabal, Carlos Alberto Rodríguez, María Elena Melo, Martín Palacios, Andrés Stagnaro, La Banda del Gato Ponce, Marina Cultelli, El Alemán, Ruta Hostil, Sandino Primera y el Grupo Colibrí del Chiquero (Venezuela). La actividad será con entrada libre.