En el marco del inicio del Diálogo por una Estrategia Nacional de Desarrollo, el economista del Instituto Cuesta Duarte, Rodrigo Alonso, valoró la puesta en marcha de un proceso largamente reclamado por el PIT-CNT, destacó su carácter “participativo y tripartito”, y subrayó la necesidad de “pensar políticas públicas de largo plazo para enfrentar los problemas estructurales del Uruguay y construir consensos nacionales que trasciendan coyunturas y gobiernos”.
Este lunes 22 de diciembre comenzó formalmente el Diálogo por una Estrategia Nacional de Desarrollo, promovido por el PIT-CNT, un ámbito que desde el gobierno es encabezado por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), en su rol de secretaría técnica, junto con la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE). Desde la sociedad civil participan el PIT-CNT y la Confederación de Cámaras Empresariales (CCE). Además, está prevista la incorporación de la academia y otros actores sociales.
En el primer encuentro, luego de los planteos realizados por las distintas partes, el gobierno entregó un documento borrador que propone una “hoja de ruta” y define los objetivos del diálogo para el desarrollo.
El presidente del PIT-CNT señaló que la central sindical responderá de manera orgánica en el mes de enero y afirmó que el eje central del debate es “cómo transitar desde una matriz productiva dependiente hacia una matriz productiva más sofisticada”. En ese sentido, sostuvo que esto está directamente vinculado con la generación de condiciones para una industrialización del país acorde al siglo XXI.
Pensar en políticas públicas de largo plazo
Por su parte, el docente y economista asesor del Instituto Cuesta Duarte, Rodrigo Alonso, resaltó que el inicio del diálogo por la Estrategia Nacional de Desarrollo, una iniciativa que el PIT-CNT viene planteando desde el 1º de mayo de 2024. Recordó que posteriormente, en el último Presupuesto, el Parlamento votó un artículo que mandata al Poder Ejecutivo a elaborar una Estrategia Nacional de Desarrollo, “recogiendo justamente ese planteo de la central sindical”.
Alonso explicó que fue la OPP, junto con ANDE -incorporada al proceso-, la que entregó una propuesta sobre cómo organizar el diálogo, tanto desde el punto de vista conceptual como metodológico. Señaló que “para el PIT-CNT esto es muy positivo”, ya que indica que “el gobierno efectivamente está avanzando y proponiendo una hoja de ruta para iniciar el proceso”.
Detalló que el planteo de la OPP retoma como antecedentes un documento elaborado en 2019 por ese organismo, así como otras experiencias que Uruguay ha tenido en materia de diálogo para el desarrollo. Sin embargo, subrayó que la principal diferencia en este caso, en comparación con la estrategia 2050, es su “carácter participativo”.
En ese sentido, Alonso afirmó que “casi por primera vez se está construyendo, en el ámbito de la OPP, una experiencia de tripartismo orientada a pensar los aspectos estratégicos o estructurales del país”. Recordó que “el tripartismo ha funcionado históricamente en ámbitos como los Consejos de Salarios y otros temas, pero que hasta ahora no se había instalado para discutir políticas de Estado en clave de desarrollo nacional, lo que constituye una de las principales novedades del proceso”.
Asimismo, se refirió a los mecanismos previstos para incorporar a la academia. Señaló que, por un lado, “se contempla la participación de la Academia Nacional de Ciencias, con la que ya se han mantenido algunas conversaciones”, y por otro, destacó que “el PIT-CNT firmó recientemente un convenio con la Universidad de la República (UDELAR), uno de cuyos ejes es colaborar en la discusión de la Estrategia Nacional de Desarrollo”. En ese marco, remarcó la importancia de que “este debate esté acompañado y respaldado por la ciencia y la academia en general”.
Alonso subrayó la necesidad de pensar estas políticas públicas en el largo plazo, al considerar que los problemas del Uruguay “son de rango histórico, exceden lo que puede resolver una sola administración y tienen un carácter estructural”. Por lo tanto, sostuvo que “para enfrentarlos de manera seria es imprescindible levantar la mira y construir estrategias que vayan más allá de un año, de un período electoral o de un único gobierno”.
En esa línea, afirmó que “es necesario recuperar una perspectiva de largo plazo y un enfoque estratégico, ya que los problemas del país no son meramente de gestión ni de coyuntura, sino de gran envergadura”.
También señaló que, “a nivel mundial, están volviendo los planes nacionales de desarrollo, porque los países comprenden que necesitan este tipo de herramientas para mantenerse en buenas condiciones dentro de la disputa internacional”.
Finalmente, Alonso explicó que el PIT-CNT promueve la búsqueda de “puntos de confluencia nacional que estén por encima de los aspectos que enfrentan a la sociedad”. A modo de ejemplo, mencionó que, “aun en ámbitos de disputa de corto plazo como los Consejos de Salarios, es posible encontrar consensos en un plano más estratégico”. Precisamente, afirmó, ese es el objetivo del proceso, “construir puntos de confluencia nacional que organicen y convoquen a trabajadores, empresarios, el Estado, la academia y al conjunto de la sociedad en torno a una estrategia de desarrollo compartida”.