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Primer Encuentro Iberoamericano sobre Trabajo Doméstico
A 20 años de la ley que reconoce los derechos de las trabajadoras domésticas aún persisten unas 45.000 personas en la informalidad
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Entre el 18 y el 19 de agosto se realizó en el Parlamento nacional el Primer Encuentro Iberoamericano sobre Trabajo Doméstico, un evento enmarcado en los 20 años de la aprobación de la Ley Nº 18.065, que regula la actividad del sector. En ese contexto, la presidenta del Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas (SUTD), Laura Rivero, lamentó que aún unas “45.000 personas trabajan de manera informal”; la directora del Banco de Previsión Social (BPS), Ana Clara Boussés, destacó la “formalización de las actividades en una rama laboral vulnerada y feminizada”, mientras que el subsecretario de Trabajo, Hugo Barreto, expresó que uno de los desafíos es “profundizar el derecho al salario y la protección social”.

Montevideo fue sede del Primer Encuentro Iberoamericano sobre Trabajo Doméstico, realizado en el marco de los 20 años de la Ley Nº 18.065, que regula la actividad del sector.

El encuentro reunió a representantes del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), el Banco de Previsión Social (BPS) y la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS), junto con instituciones de seguridad social de países iberoamericanos, organismos internacionales, representantes del ámbito académico y organizaciones vinculadas al sector, entre ellas el Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas (SUTD) y la Liga de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios.

“Seguir construyendo”

El Día de las Trabajadoras Domésticas, que se conmemora cada 19 de agosto y constituye un feriado pago y no laborable, llega este año acompañado de avances y fechas significativas. Por un lado, desde el 1º de julio rige el nuevo sistema de categorías para el trabajo doméstico, acordado el pasado 5 de diciembre en el marco de la undécima ronda de los Consejos de Salarios.

En noviembre se cumplirán 20 años de la aprobación de la Ley Nº 18.065, que reconoció derechos laborales básicos para el sector, entre ellos el límite de una jornada de ocho horas diarias, los descansos intermedio, semanal y nocturno, la indemnización por despido, el subsidio por desempleo y la cobertura por enfermedad.

En ese marco, la presidenta del SUTD, Laura Rivero, destacó los avances alcanzados en el último convenio colectivo, aunque remarcó que todavía persisten importantes desafíos, entre ellos la informalidad, la falta de inspección y la necesidad de avanzar hacia una jubilación digna. También adelantó que el sindicato trabaja en una posible reforma de la ley de trabajo doméstico.

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Rivero señaló a la prensa que “actualmente unas 55.000 trabajadoras domésticas están afiliadas a la seguridad social” y estimó, en línea con los datos del informe del BPS, que “otras 45.000 trabajan de manera informal”.

Uno de los principales avances del último convenio colectivo fue la creación de tres categorías: “General, Cocina y Cuidados”. La primera comprende tareas de limpieza, mantenimiento del hogar, lavado, planchado, mandados, atención de espacios comunes o exteriores, cuidado de mascotas y otras actividades vinculadas con la organización doméstica. Cocina refiere a quienes tienen como tarea principal la preparación de alimentos, mientras que Cuidados comprende a quienes se encargan del cuidado directo y habitual de niñas, niños, adolescentes, personas mayores o personas en situación de dependencia.

Rivero consideró que la creación de estas categorías constituye “un reconocimiento a la lucha constante que ha tenido este sindicato desde hace más de 40 años” y lo calificó como un “logro histórico” y un “avance” que las trabajadoras organizadas van “a seguir construyendo y a seguir mejorando en cada negociación”.

“Antes entrábamos a un hogar y hacíamos todas las tareas por un mismo salario. Hoy, con las categorías, lo que hacemos es diferenciar las tareas. Sabemos que tenemos una responsabilidad diferente, una categoría por cada tarea que realizamos; si vamos a cuidar a una persona y si vamos a cocinar, sabemos que vamos a cobrar por la tarea de mayor responsabilidad y no solo un salario global por ambas categorías”, explicó.

Sin embargo, advirtió que las tres categorías acordadas no contemplan toda la diversidad de tareas que existen en el sector. “En realidad estas tres son las categorías básicas -General, Cocina y Cuidados-, pero dentro de esas categorías hay subcategorías”, señaló. Como ejemplo, planteó que dentro de Cuidados debería distinguirse entre quienes trabajan con personas adultas, niñas y niños -las niñeras- y personas con discapacidad.

El convenio también incorporó otros beneficios: “tres días de licencia paga por cuidados ante la internación de familiares, uno más que los previstos en el convenio anterior; tres horas anuales de licencia por salud mental; y un nuevo sistema de prorrateo del presentismo, que evita perder la totalidad de esa partida ante una única inasistencia”.

Rivero destacó especialmente los días de licencia por cuidados. “Es importante porque la mayoría de las trabajadoras domésticas somos jefas de hogar, madres solas o tenemos a cargo a nuestros padres, y ahora por lo menos conseguimos tres días pagos en el año para estar junto a nuestros hijos y a nuestros padres en esos momentos especiales de internación”.

No obstante, adelantó que el sindicato buscará ampliar ese derecho, ya que actualmente alcanza a hijos e hijas que sean niñas, niños y adolescentes. Anunció que en el próximo Consejo de Salarios plantearán que el beneficio alcance a todos los hijos.

También valoró el cambio en el régimen de presentismo. Explicó que anteriormente, si una trabajadora tenía una falta durante los seis meses correspondientes, salvo las justificadas por enfermedad, podía perder la totalidad de esa partida que se paga con el aguinaldo.

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De todos modos realizó una crítica sobre la licencia por salud mental. “Nosotras no pedíamos tres horas, pedíamos días por salud mental. En este Uruguay en el que tanto se habla de la salud mental, de cómo está la ciudadanía, de cómo terminamos los trabajadores con respecto a la salud mental, creímos que iba a ser un tema fundamental y que se iba a contemplar más”, señaló.

La formalización de las trabajadoras domésticas constituye otra de las prioridades del sindicato. “Si nosotras no reclamamos la seguridad social que nos corresponde, no nos vamos a poder jubilar, no vamos a poder juntar los años, si nos pasa algo en el trabajo estamos totalmente desamparadas. Lamentablemente después no vamos a tener para ir a reclamarle a nadie”.

Reclamó una mayor presencia inspectiva, especialmente en el interior del país, donde, según señaló, existen trabajadoras que cumplen jornadas superiores a las establecidas y reciben salarios por debajo del mínimo correspondiente.

Lamentó que las trabajadoras domésticas siguen sin ser contempladas por el Sistema Nacional Integrado de Cuidados y aseguró que el sindicato continuará reclamando una “jubilación digna” y adelantó que trabaja en una posible reforma de la Ley de Trabajo Doméstico, especialmente para atender la situación de quienes trabajan bajo el régimen “sin retiro” o “con cama”.

Un sector “vulnerado y feminizado”

Durante el encuentro, la directora del BPS, Ana Clara Boussés, destacó la importancia de la Ley Nº 18.065 y la definió como un cambio fundamental para el país, al reconocer derechos en una actividad históricamente “vulnerada y feminizada”.

Uno de los avances que destacó fue “la formalización del sector, que actualmente registra 76.000 puestos cotizantes en el BPS”. También señaló como conquistas el acceso al seguro de desempleo, la cobertura de salud, las asignaciones familiares, las prestaciones por maternidad y la cobertura por accidentes de trabajo.

Boussés valoró la incorporación de las tres categorías -General, Cocina y Cuidados-alcanzadas en la negociación colectiva de diciembre de 2025, al considerar que constituyen una reivindicación histórica del sindicato.

Un sector históricamente invisibilizado e infravalorado

Por su parte, el subsecretario de Trabajo, Hugo Barreto, señaló que los 20 años de la Ley Nº 18.065 constituyen una instancia de “celebración y reconocimiento de una norma que permitió visibilizar y dignificar el trabajo doméstico”.

Destacó especialmente la incorporación del sector a los Consejos de Salarios y su impacto en el reconocimiento de derechos y la mejora de las condiciones laborales.

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Barreto planteó como desafíos mejorar los niveles salariales y profundizar la formalización para garantizar el acceso efectivo a la seguridad social. En ese sentido, sostuvo que el futuro del trabajo doméstico transita por un doble camino: “el derecho al salario y el derecho a la protección social”.

También se refirió a la “contribución vital” del trabajo doméstico como motor del empleo y como aporte a la mejora de las condiciones de vida, además de destacar su función en materia de cuidados de niños, personas adultas y personas con discapacidad.

El subsecretario señaló que se trata de un trabajo que “históricamente fue invisibilizado e infravalorado, tanto en Uruguay como en otros países, debido a sus componentes de precariedad e informalidad y a la particular relación de dependencia entre trabajadores y empleadores”.

A su entender, el reconocimiento de estos derechos “fue tardío”, aunque Uruguay logró avanzar mediante un proceso de reformas sociales y el desarrollo de normas vinculadas con la negociación colectiva.

El encuentro permitió, además, analizar las experiencias de distintos países iberoamericanos en materia de regulación del trabajo doméstico y su incorporación a los sistemas de seguridad social, en línea con el Convenio Nº 189 de la OIT, que establece estándares internacionales para garantizar condiciones de trabajo decente.

Sello conmemorativo

En el marco de la actividad realizada en el Parlamento, este mediodía se presentó en el Salón de los Pasos Perdidos el primer sello mundial conmemorativo por los 20 años de la Ley de Trabajo Doméstico en Uruguay. En el atrio hicieron uso de la palabra el Ministro Juan Castillo; la Ec. Jimena Pardo, Presidenta del BPS, y Gabriel Bonfrisco, Presidente del Directorio de la Administración Nacional de Correos. Las autoridades remarcaron el hito histórico que representó la Ley mencionada en consonancia con la voluntad política de reconocer los derechos laborales. 

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Posteriormente, se descubrió la gigantografía de la pieza filatélica y se mataselló la primera edición para su puesta en circulación. Procedieron a este acto: el Presidente de la República, profesor Yamandú Orsi; la Presidenta de la Asamblea General, Ing. Carolina Cosse; el Ministro Juan Castillo; la Presidenta del BPS, Ec. Jimena Pardo; la representante del Sindicato Único de Empleadas Domésticas del Uruguay, señora Laura Rivero y, por la Liga de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios, la Lic. Cristina Novello.