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Y entre tanto discurso televisado, la realidad

Mientras la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, habla de brindar "apoyo financiero" (léase préstamos) a los países afectados por la crisis desatada por el coronavirus COVID-19 y propone nuevos mecanismos para la aprobación de créditos y emisión de Derechos Especiales de Giro (DEG), acá abajo, hay militantes sociales que salen día y noche a tratar de dar una mano para cubrir las necesidades básicas alimenticias de quienes se quedaron sin nada. La panza no sabe de créditos blandos o duros. Si de pan y proteínas.

En Canelones, el Plenario Eje Ruta 8 nuclea esfuerzos solidarios del movimiento sindical, la Secretaría de Discapacidad del PIT-CNT, la Fenapes y vecinos y vecinas de Barros Blancos.

Todos suman su experiencia y conocimiento del territorio. Conocen porque se conocen. Se saludan, se apoyan, saben dónde duele el hambre y quiénes la están pasando peor.

Hay maestras, docentes, vecinos, vecinas, trabajadores del transporte que recorren rutas y pueblos, conocen esos caminos vecinales porque por allí andan con lluvia y viento y frío o cuando abraza el sol.

Rodolfo "Tato" Acevedo, es uno de los integrantes de organización del Plenario que abarca desde el kilómetro 22 hasta Soca, incluyendo Suárez y otras zonas próximas y explicó al Portal que se cubren unas 15 ollas populares y cinco merenderos. Algunas son atendidas de manera diaria y otras dos o tres veces por semana, de acuerdo a las necesidades y posibilidades.

Se juntan donaciones de comerciantes, quinteros, vecinos y vecinas, con los aportes del movimiento sindical, se organiza la solidaridad y dos veces por semana se realizan las entregas a quienes están al frente de cada olla o merendero. Una constante que se repite en todo el país, es el cuidado por la manipulación de los alimentos y el respeto estricto de los protocolos sanitarios que han pautado las autoridades tanto a nivel nacional como departamental para atender las ollas populares.

"Algunas ollas están muy organizadas y también hay realidades más precarias en barrios carenciados, en todos los casos, les llevamos impreso el protocolo correspondiente para que sepan exactamente cómo deben actuar en este contexto tan particular".

Incluyendo Pando, Empalme Olmos, Barros Blancos, Suárez y Camino Andaluz, se estima que unas 1.500 personas asisten de manera regular a las ollas populares solidarias para recibir alimentación.

Según explicó "Tato" Acevedo, la participación de maestras -que habitualmente trabajan en barrios de contexto crítico en Barros Blancos- en el trabajo solidario del Plenario, ha sido clave "porque conocen las familias, saben de sus necesidades, saben dónde están las mayores dificultades y su aporte nos ha servido muchísimo para acelerar la llegada hacia los que más lo necesitan".