El miércoles 16, el Sindicato Único de Transporte de Carga y Ramas Afines (SUTCRA) será recibido por la Comisión de Transporte de la Cámara de Diputados. El sindicato ha insistido en la necesidad de establecer canales de comunicación directos con el gobierno y el Parlamento a los efectos de trasladar las preocupaciones y urgencias que afectan al sector.
Días pasados, el secretario general del SUTCRA, informó al Portal del PIT-CNT que la situación «es dramática» y que no se deben seguir dilatando las soluciones que minimicen los riesgos de accidentes en las rutas. «No se pueden seguir muriendo compañeros», señaló entonces Ricardo Aloy.
El sindicato confía que la instancia parlamentaria logre avances en los reclamos de controles imprescindibles sobre las condiciones de trabajo, descanso y carga de los camioneros, como forma de reducir los riesgos de accidentes.
El SUTCRA también se ha propuesto sensibilizar a la opinión pública sobre la realidad del día a día y los riesgos a los que están expuestos. En un mensaje reflexivo, describen de qué se trata el oficio de camionero y el rol que ocupan en la sociedad.
Texto del mensaje a la población
Quienes tenemos el oficio de camionero, -chofer profesional dice nuestra libreta de conducir- somos noticia cuando nos morimos. Somos noticia para los medios de comunicación cuando chocamos de frente con otro camión y nuestra vida termina. En estos últimos días hemos sido noticia porque dos proletarios del volante murieron trabajando. Todos estamos tristes, ya no aguantamos más. Los choferes profesionales somos noticia cuando nos dormimos y volcamos, somos noticias cuando destrozamos familias enteras por que nos llevamos por delante vehículos particulares. ¿Pero sabe la gente qué hay detrás de un camionero? ¿Conoce la gente la vida del camionero? Hablamos del proletario camionero, no del que paga para que le trabajen. ¿Alguien en este país conoce cómo vive el hombre o la mujer que maneja camiones y transporta la riqueza y el alimento de todo un país?
Los camioneros y las camioneras, recuérdese que este nuestro sindicato -el SUTCRA- tuvo que defender a una chofer que fue despedida por su condición afiliada gremial y por revelarse ante al machismo, somos quienes llevamos de un punto al otro del país lo que la gente come y bebe, somos los que sacamos los contenedores del puerto, somos los que llevamos los rolos para las mentadas papeleras, somos los que levantamos los granos de nuestras chacras, somos los trasladamos los frutos del país, los que vamos y venimos a Brasil, a Argentina, a Chile a Paraguay en cualquier día del año. En definitiva, sin camioneros, todo estaría en su lugar, nada se movería. Somos los que trabajamos durante toda la pandemia sin parar y con poquitas medidas sanitarias.
Pero los camioneros también somos los que tenemos jornadas laborales mínimas de diez y ocho horas, los que dormimos tres horas y seguimos viajes, los que a los sesenta años estamos con la columna rota. Los camioneros somos los que no vemos a nuestros hijos e hijas crecer, porque andamos en el camión; los que comemos mal, los que no tenemos derechos a veces a ejercer el voto, porque hay que cumplir con el viaje; los camioneros no podemos ir al médico porque tenemos que cumplir con el cliente, los camioneros no podemos ir al dentista porque tenemos que ir para Argentina, los camioneros comemos la volante por que hay que hacer el viaje; ni hablar de hacer un trámite en un oficina pública. Estamos acollarados a la maquina, pero no se confundan, no somos de fierro, somos seres humanos.
Somos noticias cuando morimos por trabajar o cuando matamos trabajando, cuando conduciendo camiones de miles de dólares, que no son nuestros, nos estrellamos contra otros uruguayos. Cuando eso pasa, nos juzgan como choferes profesionales, al empresario ni lo nombran, el empresario cobra el seguro por el camión accidentado y nuestro lugar en el volante es ocupado por otro hermano de la ruta; por otro proletario y la vida sigue; los muertos son llorados por sus familias, por nuestras familias. Nuestros huesos van a parar en veinticuatro horas alguna cárcel del país, presos por trabajar. Hace poco escuchamos a un militante social gritar ante las cámaras “nos matan en Colombia”, nosotros podríamos gritar tranquilamente “a los camioneros nos matan en Uruguay”
Los camioneros, el SUTCRA, venimos luchando hace años por un sistema de control horario, hemos resignado salario para que se instalara un sistema de control horario. Lo reclamamos a los gobiernos progresistas, con insistencia, le costó a las autoridades de entonces que reconocieran el peligro que significaba que un chofer manejar mal dormidos, que comprendieran la vulneración de derechos a los cuales éramos sometidos.
Le tuvimos que hacer una huelga al gobierno a mediados de 2019, con una carpa frente al ministerio de trabajo en pleno invierno. Cuando se consagró un sistema de control horario, el famoso SITRAC, todo apuntaba a regularizarse. Fue tiempo de un nuevo gobierno; el cual dentro de sus primeras medidas tuvo la infeliz ideas de suspender la aplicación (¿sacar para siempre?) del sistema de control horario. Pasó un año de eso, a pesar de las promesas el sistema no se volvió a reinstalar. Los camioneros seguimos siendo trabajadores de segunda, sin limitación de la jornada, sin saber cuándo volvemos a nuestras casas. Es el ministerio de transporte el competente para instalar este sistema de control, de hacerlo cumplir; el saliente ministro nos dijo muchas cosas, pero nada hizo, el entrante ministro por ahora nada.
¿Qué significa tener un sistema de control horario? Significa que podamos saber cuántas horas trabajamos, podamos cobrar las horas extras, que no se pagan; que podamos descansar correctamente (como un chofer profesional); que podamos tener derecho a la limitación de jornada; ni más ni menos. Hace unos años el presidente de la gremial empresarial (ITPC) dijo que un ochenta por ciento de las empresas de camiones incumplía con la normativa laboral, además con la normativa fiscal; lo dijeron los empresarios, no lo decimos nosotros, algo que ver en esto tiene la no existencia de un control.
Los camioneros queremos una limitación de nuestra jornada de trabajo, queremos también un salario digno, un salario de choferes profesionales; no queremos trabajar diez y ocho horas por día; no queremos ganar a porcentaje de flete, queremos ganar como lo establece la ley; no somos socios de empresario. Queremos ver a nuestros hijos todos los días, volver vivos a nuestras casas.
Los camioneros, el proletariado del transporte, queremos que se nos considere como trabajadores de primera, no queremos morir ni matar trabajando. Hagan algo con nosotros, por nosotros.
He aquí señores y señoras la razón de nuestro reclamo, la cuestión obrera del camionero
Sindicato Único de Transporte de Carga y Ramas Afines
SUTCRA | PIT-CNT