Bajo la premisa que si el esfuerzo es compartido será más factible sostenerlo en el tiempo, la Asociación de Façoneros de Pollos Unidos (AFPU), salió a la búsqueda de voluntades que pudieran acompañar una iniciativa solidaria alimenticia pensando en los que menos tienen.
Desde el inicio, la idea se sustentó en el esfuerzo de muchos, aportando un poco, lo que cada uno pudiera, pero intentando que la acción no se limitara a unos pocos días, sino en un lapso estimado de dos a tres meses, porque ese es el tiempo mínimo que entienden puede durar esta coyuntura en la que tanta gente no puede cubrir ni siquiera las necesidades básicas alimenticias.
El presidente de la Asociación de Façoneros de Pollos Unidos, José Luis Strazzarino, dijo al Portal del PIT-CNT que la clave siempre fue en pensar una movida canaria colectiva. "Si le pedimos una mano grande a unos pocos, seguro eso quedará corto. En cambio, si somos muchos, podremos mantener el esfuerzo y aporte por más tiempo".
Strazzarino explicó que desde el sindicato Tres Arroyos y desde el PIT-CNT, se dialogó con la AFPU sobre las necesidades que tenían distintas ollas populares de los barrios Casabó, Cerro y Flor de Maroñas, entre otras, y a partir de allí, se comenzó una recorrida para buscar donaciones de empresas, "siempre pensando que lo mejor era que se comprometieran a un lapso mínimo de dos a tres meses para sostener esto en el tiempo", aseguró.
Caminando y hablando con la gente, se fueron logrando aportes de diversa índole. Gallinas, pollos, huevos y zapallos, entre otros.
"En Uruguay no hay una gran cultura de comer gallina, pero es un alimento importante. El pollo está con valores muy altos por estos días, por eso se nos ocurrió pensar en gallinas. El único problema que teníamos era la faena pero inmediatamente logramos la faena gratuita de las gallinas. Todo fue un gran trabajo solidario de mucha gente", reafirmó.
Strazzarino explicó que la iniciativa nuclea a trabajadores que donan horas de trabajo solidario, façoneros, pequeños y medianos emprendimientos que donaron gallinas, una empresa que ofreció su frigorífico sin costo, así como también la colaboración logística del INDA, INAC y Mides y la exoneración de impuestos para esta acción solidaria puntual.
"Hay que destacar a las empresas donadoras de gallinas, a Albérico Fraccia de Fray Marcos, Ignacio Zabala de Montevideo, Vicente Arbelo de San Bautista, Eduardo Díaz de Montevideo, Joaquín Fernández de Montevideo, Danilo Fassanello y Diego García de Castellanos, Kadvejian de Pando y muchos más". La empresa que prestó el frigorífico sin costo es Avícola el Poyote (Fredy Balbi) y la institución organizadora de la movida solidaria es la AFPU.
"Acá todos ponen el hombro, nadie gana nada, es todo para llegar a las ollas de los que la están pasando complicada y porque sabemos que el este invierno va a ser muy crudo", aseveró.
Consumo y cultura
Strazzarino explicó al Portal que la carne de gallina "es 100% segura para el consumo humano, todos comemos gallina en el interior; no es una carne de punta, no es una bola de lomo ni un pollo parrillero, pero el valor nutritivo es muy bueno. Lleva una cocción mayor que cualquier otra carne, tienen que empezar a cocinarla antes. Lleva una cocción diferente a la de cualquier otra carne, pero tiene 100% proteínas y de muy buena calidad". Por otra parte, aseguró que se realizaron todos los trámites con el INAC, "que también está participando del tema para la cadena de frío, para la habilitación de la carne para el consumo. Porque no por el hecho que sea donado vas a llevar cualquier cosa para una olla. Se están tomando todas las precauciones como cualquier consumo normal", insistió.
Desde la AFPU se aclaró que no son dueños de las aves sino empleados, "los que ponemos los galpones" y que la situación también para ellos "está brava".