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Para que el viento no se lleve la memoria obrera
PIT-CNT y UDELAR impulsan proyecto para preservar el patrimonio documental de las y los trabajadores
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“Memoria obrera y Universidad: construyendo juntos el patrimonio documental de las y los trabajadores” es la propuesta que se presentó este martes 18 de agosto en la sede del PIT-CNT. El proyecto expone los resultados del trabajo colaborativo entre la Universidad de la República (UDELAR), a través de su Facultad de Información y Comunicación (FIC), y el Centro de Documentación del PIT-CNT, perteneciente al Instituto Cuesta Duarte. El objetivo de la iniciativa es contribuir a la preservación histórica mediante la “organización, sistematización, rescate y difusión” del patrimonio documental e histórico vinculado a las luchas y la trayectoria del movimiento sindical uruguayo.

Integrantes de los Espacios de Formación Integral (EFI) “¿Quién es?: La construcción de biografías sobre homenajeados en las salas de la Convención Nacional de Trabajadores” y “Tratamiento de los Recursos Audiovisuales en su Contexto”, junto con referentes del PIT-CNT y de la Unidad de Desarrollo de la Extensión y las Actividades en el Medio (UDEA-FIC), presentaron las experiencias desarrolladas en el marco del trabajo conjunto entre la FIC de la UDELAR y el Centro de Documentación del PIT-CNT - Instituto Cuesta Duarte.

La iniciativa se inscribe en la larga tradición de compromiso de la Universidad con la sociedad a través de la extensión universitaria y constituye un espacio de intercambio entre estudiantes de Archivología y Bibliotecología, docentes y trabajadores, orientado a la selección, organización, preservación y difusión del patrimonio documental vinculado a la historia del movimiento sindical uruguayo.

El director del Instituto Cuesta Duarte, Milton Castellano, se refirió a la importancia de preservar la memoria, dijo que la central sindical realiza un sinnúmero de actividades que no siempre se conservan y a veces cuando sí se las preserva se encuentran documentos imprevisibles en los sindicatos de muchos años, pero no están clasificados y ni se sabía de su existencia. Por ese motivo, consideró central “recuperar el acervo histórico con todo lo que significan las comunicaciones hoy por hoy”.

Explicó que el movimiento sindical puede reconstruir su historia a partir de distintos momentos. Entre ellos mencionó “la construcción de la unidad y la fundación de la CNT; la lucha contra la dictadura y la Huelga General de 1973 a la que definió como “el hecho histórico más importante que desarrollamos como trabajadores”, cuando durante 15 días las fábricas permanecieron ocupadas, con trabajadores que perdieron salarios y, en muchos casos, fueron despedidos”.

Señaló como una segunda etapa “la apertura democrática y la salida de la dictadura”, con la conformación del PIT, el Plenario Intersindical de Trabajadores, y posteriormente su fusión con la CNT. “Por algo es PIT-CNT, porque ahí hay una conjugación histórica de dos momentos del movimiento sindical, la fundacional de la CNT y la que salió emergiendo después de la dictadura, que era el PIT”, explicó.

Como otro momento relevante ubicó “la etapa posterior de apertura democrática” y, finalmente, “el período de transformaciones en las relaciones laborales”. En este punto recordó tres grandes mojones de la legislación laboral uruguaya: la ley de ocho horas de comienzos del siglo XX, la creación de los Consejos de Salarios en 1943 y las reformas de 2006, que incluyeron los fueros y las libertades sindicales y el retorno de los Consejos de Salarios.

“Muchas veces construir ese acervo histórico para nosotros es muy importante”, afirmó Castellano. Explicó que, para avanzar en esa tarea, el PIT-CNT creó una comisión y un departamento, al frente del cual quedó Noemí Ramírez, con el objetivo de recuperar y desarrollar parte de ese patrimonio.

El dirigente remarcó que el trabajo no debe limitarse a la central de trabajadores, sino abarcar también a los sindicatos. “La historia de los sindicatos uruguayos es una historia muy rica, de muchos de ellos con experiencias y momentos trascendentales”. Recordó las grandes luchas protagonizadas por trabajadores en zonas como el Cerro, vinculadas a los frigoríficos y Maroñas, con la industria textil, así como la conformación de barrios alrededor de las fábricas, como Villa Española.

“Hay toda una memoria histórica que es buena, que nosotros podamos sistematizarla, conservarla, descentralizarla, porque muchos de esos materiales y de ese acervo histórico le pertenecen más a los sindicatos que a la central en sí misma. La central es la comunión de los sindicatos, pero, digamos, la base, los cimientos del movimiento sindical uruguayo son los sindicatos de rama de actividad”, sostuvo.

Destacó, asimismo, la importancia de transmitir ese patrimonio entre generaciones y valoró especialmente el trabajo conjunto con la Facultad de Información y Comunicación de la UDELAR.

A partir de esa experiencia, planteó además la necesidad de “profundizar el trabajo en materia de comunicación”. Reconoció que el movimiento sindical enfrenta dificultades para adaptarse a las nuevas formas de comunicación y realizó una autocrítica. “Mi generación sigue siendo la de las pintadas y la pegatina”.

“El movimiento sindical está estigmatizado muchas veces porque siempre estamos relacionados con el conflicto, y el movimiento sindical tiene un montón de construcciones y conquistas a lo largo de los años, pero parece que le hicieron otros”, remarcó. Como ejemplo, señaló que muchas veces los trabajadores preguntan ‘cuánto se decretó de aumento salarial’, cuando en realidad los incrementos son producto de la negociación colectiva. “No hubo ningún decreto, hubo un convenio colectivo, un sindicato consiguió tal cosa, pero hay como una transmisión equivocada”.

El dirigente señaló que el Instituto Cuesta Duarte ya cuenta con algunas materias vinculadas a la comunicación, pero consideró necesario ampliar ese trabajo. “Queremos desarrollarlas más, queremos avanzar más para que los trabajadores, los sindicatos tengan herramientas para poderse comunicar mejor”.

Castellano destacó la necesidad de recuperar también la historia de las mujeres dentro del movimiento sindical y reconoció que se trata de una dimensión que aún debe ser profundizada. Recordó una reunión del Ejecutivo de la CNT durante la dictadura, realizada en Buenos Aires, de la que participaron dirigentes provenientes de España, Argentina y Uruguay, y señaló que, pese a que participaron 12 o 15 personas, “no había ninguna mujer”. Por ello dijo que “la pelea por la igualdad de condiciones es muy importante”.

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Que el viento no se lleve nuestra memoria

En ese marco, la archivóloga Noemí Ramírez, integrante del Centro de Documentación de la central sindical, dijo al Portal del PIT-CNT que el evento surgió a partir de un convenio con la Universidad de la República y que se lleva adelante junto con la Facultad de Información y Comunicación, con las tres carreras: Archivología, Bibliotecología y Comunicación.

“Desde hace tiempo venimos trabajando en los programas de extensión universitaria, uno de los pilares de la Universidad, y trabajamos en la construcción de la memoria del movimiento obrero”, agregó.

La iniciativa se viene trabajando desde el año 2019. “Ya hemos trabajado en varios proyectos y hoy estamos culminando dos. Uno de ellos es a partir de la investigación de estudiantes conjuntamente con la profesora Magela Cabrera, sobre las biografías de cada una de las personas por las que fueron nombradas nuestras salas de la central sindical”, dijo Noemí Ramírez.

“A partir de esa investigación, que se trató de resumir en una hoja, para que fuera algo rápido, accesible para la lectura y que aportara una fotografía para darle cara a ese nombre, se hicieron códigos QR. Desde ahora esos nombres, además de nombrar a nuestras salas, van a tener un código QR que permitirá conocer de quién se trata”, explicó la docente.

Agregó que esa información se incluirá en todas las salas de la central y en la puerta principal debido a que el edificio lleva el nombre José D’ Elía, se va a colocar información sobre el histórico dirigente sindical. 

Ramírez dijo que en ocasiones se encuentran con algunas dificultades porque no hay información sobre la mayoría de las personas a las que se les realizan homenajes. “Eso es terrible para un movimiento obrero que pretende construir, no sólo memoria, sino que esa memoria esté viva, la conjuguemos cada vez que los veamos, los tengamos presentes y sepamos, sobre todo, quiénes son”.

Reconoció que en algunos casos fue imposible, por ejemplo, encontrar la fecha de nacimiento. “No nos puede pasar como movimiento obrero. La idea es no sólo homenajear a estas personas, sino hacerlos llegar de una forma más cercana a cada una de las personas que transitan por la central”.

“También es un gran llamado de atención hacia adelante sobre lo que tenemos que hacer, cómo tenemos que construir. Hemos construido páginas hermosas en nuestra historia como trabajadores. No es posible que dejemos librados a que el viento se lleve nuestra memoria”, acotó.

Ramírez remarcó que otro de los proyectos apunta justamente a la construcción de la memoria, es que en el archivo. “Nos encontramos con muchas de láminas de distintas exposiciones que se han hecho en la central, pero jamás se documentó sobre qué era la exposición. Entonces tenemos un conjunto de fotografías hermosas que no sabemos qué pasó o por qué se hizo alguna exposición”.

Dijo que en esas fotografías algunos de los que aparecen son de trabajadores, pero no se puede suponer en qué marco, en qué contexto se hizo esa presentación. “Para este otro proyecto lo que nos aporta la Universidad es tener, de ahora en adelante, un formato para que cada una de las exposiciones que haga tenga un conjunto de datos mínimos a partir de los cuales sepamos de qué se trataba la exposición. Y también para esto estamos generando QR para dejarlos en cada lámina”.

Resaltó que proyecto presentado es por la conmemoración que se realizó en la Junta Departamental de Montevideo por el aniversario de la Huelga General de 1973. “Esa exposición ya está correctamente documentada”.

“Eso es la construcción de historia y es esa articulación con el futuro para ir dejando a las futuras generaciones nuestro trabajo, nuestro pensamiento, nuestro sentir, documentado”, dijo.

Ramírez también destacó el trabajo que realiza el Centro de Fotografía (CDF) en la preservación y descripción de imágenes vinculadas a la historia de los trabajadores. “El CDF ya tiene las imágenes que son parte de nuestra historia, de los trabajadores, las tiene descritas. Sabemos que es un gran aporte el que hace a nuestra historia y ellos tienen un centro de documentación muy fuerte con varias personas trabajando, conocemos a muchos de ellos y sabemos el gran trabajo que están haciendo en la descripción de las fotografías que tienen en su acervo”.

Convocó a todo trabajador que tenga un “pedacito de esa memoria”, que se acerque al Centro de Documentación. “Tenemos la capacidad de digitalizar esas fotografías o lo que traiga. Y entregarle, además del documento que él nos va a prestar para que digitalicemos, una copia digitalizada para que reproduzca, porque esto no es para que quede puertas adentro, esto es para que se conozca”.

Sobre la ausencia de archivos vinculados a la historia sindical del interior del país, Ramírez señaló que “hay poco” material disponible. De todos modos destacó que recientemente en Treinta y Tres, Darío Mariño y Juan Luis Casalla, presentaron el libro Cuarenta años del sindicalismo en Treinta y Tres 1985-2025. “Nos da mucha alegría que no dejen que esta memoria se la lleve el viento, que la pongan sobre papel y que, sobre todo, la difundan”.

“Es necesario conocer nuestras luchas y que los logros que hoy disfrutamos es a partir de las luchas que el movimiento sindical ha hecho a lo largo de la historia, que ha llevado adelante y que sigue llevando adelante por el bienestar de todos los trabajadores”, puntualizó.

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