Luego del envío del primer cargamento de 15 toneladas de ayuda humanitaria a Venezuela, el secretario de Relaciones Internacionales del PIT-CNT y secretario general de AEBU, Martín Ford, destacó la rápida articulación entre el movimiento sindical, las organizaciones sociales, ciudadanos venezolanos y el Gobierno, para asistir a la población afectada por los terremotos. Resaltó las numerosas muestras de solidaridad y adelantó nuevas iniciativas de cooperación.
Tras el envío de las primeras 15 toneladas -de un total previsto de 30- de ayuda humanitaria a Venezuela, el secretario general de la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU) y secretario de Relaciones Internacionales del PIT-CNT, Martín Ford, se refirió a la campaña solidaria y al proceso de organización de la asistencia, luego de los dos terremotos que sufrió Venezuela el pasado 24 de junio.
“La solidaridad es una tradición que tiene el pueblo uruguayo y, más específicamente, el movimiento sindical, desde su posición internacionalista y solidaria ante una catástrofe de tal magnitud”, afirmó en declaraciones al Portal del PIT-CNT.
“Estamos hablando de dos terremotos terribles, que dejaron más de 4.500 muertos declarados oficialmente y 150 edificios totalmente derrumbados, además de cientos de miles de personas afectadas por esta catástrofe. Lógicamente, una tragedia humanitaria de estas características golpea muy fuertemente a la clase trabajadora. Entonces, teníamos que participar de esto”, sostuvo.
Ford explicó que el PIT-CNT mantuvo una reunión con el cónsul de Venezuela en Uruguay, Pedro Sassone, quien informó sobre las distintas etapas previstas para la asistencia humanitaria. “Sassone nos manifestó cuáles eran las etapas que habían establecido desde Venezuela para la ayuda humanitaria. Lógicamente, la primera etapa era de salvataje y búsqueda de sobrevivientes; la segunda, de cuidados de salud y alimentos para los afectados; y luego las etapas de reconstrucción”.
Indicó que, en la fase inicial, los países con mayor experiencia en operaciones de rescate -como Colombia, México y Chile- fueron los primeros en brindar apoyo, mientras que Uruguay orientó su aporte hacia los insumos médicos. “Uruguay no era de los países con mayores condiciones para esa tarea. De todos modos inmediatamente el Ministerio de Relaciones Exteriores estuvo en contacto con la Embajada y se puso a disposición. En ese sentido, lo primero que solicitaban eran insumos médicos para los cuidados y la atención primaria de salud de las personas lesionadas”.
Ford destacó que, apenas conocida la tragedia, organizaciones sociales y ciudadanos comenzaron espontáneamente a organizar campañas solidarias. “Muy espontáneamente, organizaciones sociales, entre ellas el PIT-CNT, pero también otras con las cuales compartimos ámbitos, como el Comité Uruguayo Antimperialista de Solidaridad con Cuba y los Pueblos del Mundo, se acercaron a la Embajada casi desde el momento en que se conoció la noticia. También lo hicieron muchos migrantes venezolanos”.
No obstante, subrayó que era necesario coordinar los esfuerzos de acuerdo con las necesidades reales y las posibilidades logísticas.
“Empezaron a hacerse distintos tipos de campañas que, si bien son muy loables y realmente es muy importante que la gente se conmueva y quiera ayudar, debían tener muy en cuenta cuáles eran las necesidades más urgentes y, además, cómo hacer llegar esa solidaridad. Estamos hablando de un país muy lejano, al que básicamente se puede llegar por vía aérea y, eventualmente, por mar con una demora importante. Entonces, otro tema era cómo transportar la ayuda y cuál era la más adecuada para enviar”, explicó.
El dirigente sindical señaló que el Ministerio de Relaciones Exteriores mantuvo contacto permanente con la Embajada uruguaya en Venezuela para conocer la situación en la zona afectada, donde existían “importantes dificultades de movilidad debido a los daños en carreteras y aeropuertos”.
Asimismo, recordó que, a iniciativa de la Universidad de la República, se conformó una instancia de coordinación entre el PIT-CNT y los ministerios de Defensa Nacional, Salud Pública y Relaciones Exteriores. “Muy rápidamente, a iniciativa de la Universidad de la República, tuvimos una reunión a la que fue invitado el PIT-CNT con los ministerios de Defensa Nacional, Salud Pública y Relaciones Exteriores, en la que se resolvió cuáles eran las principales necesidades y actuar lo más rápido posible para brindar ayuda”.
En ese ámbito se resolvió poner a disposición uno de los aviones Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Uruguaya, que transporta unas 15 toneladas de carga.
Ford explicó que el Ministerio de Salud Pública, junto con la Universidad de la República y el Hospital de Clínicas, definió técnicamente cuáles eran los insumos médicos prioritarios, mientras que las organizaciones sociales concentraron sus esfuerzos en la adquisición de alimentos de fácil transporte. “Se establecieron cuáles eran los insumos médicos más importantes con un criterio técnico. Después las demás organizaciones trabajamos en el tema de los alimentos más necesarios y posibles de transportar, que eran los suplementos alimenticios y la leche en polvo”.
Añadió que el PIT-CNT resolvió rápidamente realizar un aporte para completar la carga del primer vuelo. “Participamos de esa reunión con el compañero presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, y muy rápidamente, mediante algunas llamadas con compañeros del Secretariado, resolvimos aportar leche en polvo para completar la carga que se necesitaba y llevar lo más útil en el primer vuelo, que fue el domingo 5 de julio. En ese vuelo se trasladaron 15 toneladas de ayuda humanitaria entre insumos médicos, leche en polvo y suplementos alimenticios”
Ford señaló que posteriormente continuó el trabajo para completar un segundo envío y destacó la disposición del Ministerio de Defensa Nacional de realizar los vuelos necesarios.
También resaltó las numerosas muestras de solidaridad de trabajadores y profesionales uruguayos que se ofrecieron para viajar a colaborar. “Hay iniciativas de médicos, enfermeros, obreros y gente que trabaja con maquinaria pesada ofreciéndose para ir a ayudar. Pero desde Venezuela las autoridades piden que viajen únicamente delegaciones autosuficientes porque no existen condiciones para alojar más personas. Hay una serie de dificultades para las que hay que ir preparados”.
En ese sentido, señaló que más adelante podrían organizarse otras formas de cooperación vinculadas a la reconstrucción.
Ford informó además que se estudia enviar las Unidades Potabilizadoras de Agua (UPA), desarrolladas en Uruguay, para contribuir al abastecimiento de agua potable. “Actualmente habría dos armadas en OSE para las contingencias de verano, pero estarían dispuestas a enviarlas porque el acceso al agua potable es fundamental”. Explicó que estas unidades requieren transporte especial, personal para su instalación y apoyo logístico en el lugar.
Bonos de colaboración
Ford sostuvo que la solidaridad debe estar por encima de cualquier diferencia política. En ese marco, informó que el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT resolvió impulsar una nueva campaña solidaria mediante bonos de colaboración.
“Tenemos una decisión del Secretariado de hacer una nueva campaña de recolección de bonos con las filiales, porque la recolección de donaciones materiales tiene la dificultad de los tiempos y del transporte. Pensábamos hacer una nueva campaña solidaria de bonos para tener la posibilidad de comprar lo que sea necesario. De hecho, tomamos muy rápidamente la resolución de adquirir leche en polvo, que era lo que nos estaban solicitando”, dijo.
También destacó la creación de la comisión multisectorial impulsada por el presidente de la República e integrada posteriormente por el Sistema Nacional de Emergencias (SINAE). “En la segunda reunión que tuvimos con esta comisión que formó el Gobierno, a impulso del presidente de la República, se incorporó al SINAE, lo que fue muy importante porque son quienes tienen experiencia en este tipo de situaciones. Son ellos quienes nos fueron orientando y marcando cuáles eran las necesidades concretas que había que cubrir”.
Valoró la rapidez con la que actuó el gobierno uruguayo. “Agradecimos lo rápido que ha actuado todo el Gobierno en este tema y aproveché para solicitar que también se pusiera un C-130 para Cuba”.
Consultado sobre las campañas de desinformación y los cuestionamientos que suelen surgir en redes sociales respecto del destino de la ayuda humanitaria, Ford respondió que la solidaridad no puede ser evaluada desde una lógica partidaria. “La solidaridad, en caso de catástrofe, no debería tener una mirada política u oportunista. Estoy seguro de que el pueblo uruguayo y el movimiento sindical actuarían de la misma forma si la tragedia ocurriera en Argentina, Brasil, Paraguay, Panamá o cualquier otro país, porque los más afectados siempre son el pueblo, la clase trabajadora y quienes quedan desamparados. Ponerle un tinte político a estas situaciones es realmente muy grave o muy miserable”.
“La solidaridad es con los pueblos, hay que mirar a los pueblos y no a los gobiernos. Estas situaciones tan lamentables, en algún punto, nos ponen a todos frente a esa realidad. De hecho, observamos que muchos migrantes venezolanos, que muchas veces son conducidos oportunistamente contra el movimiento sindical por razones ideológicas, se encontraron cara a cara, mano a mano, con el movimiento sindical por una causa mayor, la ayuda tan necesaria para una población que ha sido tan castigada, para su propia patria”, puntualizó.