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Pereira: "Hay muchas formas de hacer la cuarentena pero algunas son mucho más dolorosas que otras"

La exhortación del Gobierno a hacer una cuarentena voluntaria, tratando de que nadie salga  salvo que sea para trabajar, intentando construir las condiciones adecuadas, suspensión de clases, achicamiento de las plantillas, acuerdos tripartitos (construcción) fueron medidas sanitarias en la lógica del aislamiento social.

Algunos compatriotas no lo han comprendido suficientemente y han partido hacia las playas del Este. Allí no están sus prestadores de salud, ni los comercios se prepararon para una semana diferente a la de siempre, y habrá que tratar de concientizar. No se trata de tener una propiedad, se trata de cumplir con las medidas que se conocen para evitar la propagación del virus y es quedándose en el lugar en el que vivimos.

Por otra parte, hay personas que hacemos la cuarentena en nuestra casa, con elementos que nos permite hacerla correctamente, con suficiente alimentación, con sustentos de diverso tipo y otras familias que ya no tienen con qué alimentarse, que se le cayeron todos los ingresos que tenían, precisamente por el aislamiento social.

Nos damos cuenta que a veces en un rancho pequeño viven un grupo grande de personas que no tienen Netflix, ni teatro en casa, ni otras formas de sobrellevar la situación y además ahora están con mayores dificultades de ingresos aleatorios que esas familias tenían.

Otro contingente importante son aquellos sectores que tenían ingresos y se quedaron en cero: feriantes de las más diversas expresiones, ropa, antigüedades, herramientas, las peluqueras y peluqueros, dentistas, costureras, masajistas, gimnasios y tantas otras profesiones que se han paralizado.

Por eso nuestro desvelo para apoyar con toda nuestra energía el distanciamiento social, la mayor cantidad posibles de test, y todas las políticas sanitarias emanadas de la autoridad sanitaria.

Con la misma fortaleza reclamamos la renta transitoria de emergencia para las personas que se quedaron sin ingresos.

Fijar o acordar los previos de la canasta de alimentos que la vemos disparando en sus precios al igual que la canasta sanitaria que aumentaron sus precios hasta por diez, demostrando una insensibilidad increíble, porque a esos precios los uruguayos con menos ingresos no van a poder pagar.

Se trata de asumir políticas activas que nos permitan pensar la mañana siguiente de mejor manera, sin gente que quede al costado del camino.

Mientras reclamamos, nos movemos con la solidaridad de siempre, poniendo varios de nuestros locales al servicio del gobierno, llegando a la entrega de más de 10 mil viandas solo en Montevideo y armando muchísimas canastas para distribuir.

Se trata de no perder nuestra solidaridad, aunque somos conscientes de que no va a alcanzar para cubrir la demanda, por eso se precisa la manta poderosa del Estado para proteger a los más débiles.

 

Fernando Pereira

Presidente del PIT-CNT