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No era cierto

Mucho se habló del Mides en la campaña electoral. En términos concretos, desde los sectores opositores de entonces -Partido Nacional, Colorado, Independiente y Cabildo Abierto- se colocó el énfasis discursivo en la eficiencia y optimización de los recursos. Sin embargo, para la Comisión de Trabajo Tercerizado (CTT) del Sindicato Único de Trabajadores de Instituciones Gremiales y Afines (SUTIGA), detrás del discurso de la eficiencia subyacía otra realidad que está quedando evidenciada con algunas decisiones recientes de la actual conducción del Mides. Con la suspensión de licitaciones y cambios en las políticas en relación a los vínculos con las organizaciones de la sociedad civil (OSC), el  gobierno ha impuesto una nueva lógica que para los trabajadores, no solamente pone en riesgo las fuentes laborales, sino que pone en marcha -por la vía de los hechos- el "desmembramiento" de algunas políticas públicas dirigidas a los sectores más vulnerables de la población.

Según explicó al Portal del PIT-CNT la licenciada en Trabajo Social, Constanza Robaina, en el período de transición, antes que asumiera el nuevo gobierno, desde la Comisión de Trabajo Tercerizado (CTT) del SUTIGA, comenzaron a percibir algunas señales sobre los cambios posibles en las orientaciones de las políticas públicas y especialmente, en relación al vínculo con las ONGs y cooperativas que atienden los distintos programas del Mides. A modo de ejemplo, algunas licitaciones se suspendieron incluso antes que asumieran las nuevas autoridades.

Para la CTT, "cambió el clima", los vínculos laborales están en riesgo y especialmente cambió la mirada política sobre el rol del Mides.

En diálogos recientes y siempre por fuera de los micrófonos, algunas autoridades del nuevo gobierno admitieron que -según su lectura política- uno de los elementos que contribuyó al triunfo de electoral de la coalición gobernante se sustentó en "la mala o pésima imagen" que una parte de la población decía tener sobre el Ministerio de Desarrollo Social. 

A partir de la asunción de las nuevas autoridades, se sucedieron una serie de hechos concretos que encendieron luces de preocupación en el sindicato. Según la mirada de la CTT del Mides, el nuevo gobierno vino con la decisión de reformular los vínculos con las ONGs y cooperativas. En este sentido, han sostenido la necesidad de "reducir la intermediación" de la OSC, porque "no han obtenido los resultados deseados", llegando incluso a hablar en ámbitos informales de la necesidad de terminar con "el curro de las ONGs".  

Sobre este punto, Robaina cuestionó que las nuevas autoridades "nunca plantearon profundizar los mecanismos de control", dejando entrever que las prioridades no están  colocadas en "corregir aquello que está mal" sino en modificar las reglas de juego y pasar a un régimen de tercerización extremo, mediante la contratación del personal a través de empresas unipersonales. Para la CTT resulta inadmisible que los trabajadores que ya se encuentran tercerizados y dispersos en distintos programas en todo el territorio, además tengan que pasar a ser "empresarios" unipersonales.

"Tal como está planteado este escenario actual, se trata prácticamente de un desmantelamiento de los programas", aseguró Robaina al Portal, quien apuntó que en este momento el diálogo está en un punto ciego. "No está habilitado el intercambio, el gobierno ya tiene las decisiones tomadas, nosotros vamos a las reuniones, tomamos nota y quedamos perplejos de lo que nos informan. Nos dicen que ya no vamos a intermediar, que serán contratos directos, que tal o cual programa se cierra acá y punto. Y que nos tenemos que presentar como unipersonales por seis meses. Eso dicen. Así de tajante. Y nosotros tenemos que pensar en qué va a pasar con los servicios a la población y qué sucederá con el futuro de 2.500 trabajadores". Así las cosas, Robaina remarcó que la actitud de la CTT del SUTIGA será la defensa de los puestos de trabajo, pero también de la trayectoria de los trabajadores tercerizados del Mides. "Y por supuesto, la defensa de los programas, de la asistencia a la población más vulnerable del país".

Robaina indicó que esa defensa se encara como trabajadores pero también como operadores sociales, psicólogos, trabajadores sociales, educadores. "Gente que hace años se desempeña en estos programas con un acumulado muy grande de experiencia, que sabe cómo es trabajar con la vulnerabilidad, con las situaciones de violencia, con las situaciones de pobreza".

Así las cosas, los trabajadores y trabajadoras esperan una respuesta de las autoridades en términos técnicos y no políticos. "Estamos abiertos a que haya un intercambio de saberes, porque estamos hablando de mucha gente que tiene un bagaje de conocimiento acumulado muy grande trabajando en estos programas pero nos encontramos que las autoridades hasta ahora lo que plantean es un borrón y cuenta nueva".

Violencia

Una de las preocupaciones de la CTT del SUTIGA está centrada en el futuro de los servicios de atención a mujeres en situación de violencia de género del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES).

Por estas horas y mediante un video difundido en redes sociales, han informado a la población de las principales características del trabajo desplegado en territorio y las incertidumbres a las que se enfrentan en este nuevo escenario.

El SUTIGA señala que existen equipos de atención en todos los departamentos, incluyendo a nivel nacional 33 servicios de atención a mujeres en situación de violencia basada en género, 12 equipos de atención a varones que ejercen violencia hacia sus parejas o ex parejas, 18 Dispositivos de Articulación Territorial en el interior del país y un equipo territorial en Montevideo.

El sindicato informa que entre 2015 y 2019 han atendido a más de 14.000 mujeres. Destacan además el rol clave que han tenido los trabajadores y trabajadoras en el funcionamiento del Programa Tobilleras.  

"¿Qué garantías tenemos de la continuidad del funcionamiento actual de los servicios de violencia a nivel nacional? ¿Qué pasará con los 220 trabajadoras y trabajadores con experiencia y formación en la temática que hoy son parte del programa? ¿Qué repercusión tendrá esto en la atención de las mujeres que concurren a los servicios en todo el país?", interpelan. 

Se refunda la matriz

Ana Astapenco, es operadora social y pertenece al programa Cercanías del Mides desde sus inicios, en el año 2012. Lo vio nacer, crecer y desarrollarse. Sabe que ahora el programa dejará de existir, tal como hasta ahora con sus errores y aciertos. “Se refunda, cambia la matriz de protección social, la van a liquidar”, aseguró. Esa es una de las preocupaciones coincidentes entre quienes trabajan en los distintos programas.

“Nos preocupa la situación laboral de mucha gente, claramente, pero por supuesto que además nos importa que detrás de lo que nos está pasando a nosotros, viene una desregulación total”. Para la operadora social, “esto recién comienza”.

Tal como se ha informado, el 31 de mayo culminan su vínculo laboral quienes tienen convenio con el Mides y a lo largo del semestre, posiblemente correrían igual suerte los contratos de los equipos que tienen convenios con el Inau. Mes a mes irán  finalizando los vínculos laborales hasta que en diciembre posiblemente culminaría la totalidad. En relación a los trabajadores y trabajadoras que tienen convenios con el Inau, se encuentran en una suerte de "espera" aún indefinida, pero en caso que se les terminen sus contratos tienen asegurado el pago de despidos, en cambio quienes trabajan para el Mides no cuentan con ese derecho. Según Astapenco, lo que viene para el programa Cercanías, “es un cierre, es un final” y mediante el nuevo llamado lo que harán es "refundarlo" con otro perfil y otra sensibilidad.