Con 90 años, manteniendo las convicciones de toda su vida, aferrado al timón y navegando siempre rumbo a la utopía, partió en su último viaje, el entrañable Miguel Leonel Rebelese.
Hombre del sindicato del mar, enamorado de la vida, de la Aduana y constructor de historias y fábulas de mares y tierras lejanas, como sindicalista tuvo un firme recorrido de militancia que lo llevó a ser elegido secretario general del SUNTMA. En el año 1969, Rebelese fue designado representantes de la CNT para concurrir a la OIT en Suiza, donde dio un discurso potente, duro, de clase, en el que denunció ante el mundo la persecución antisindical que se vivía en Uruguay en aquellos años.
En plena vigencia de las Medidas Prontas de Seguridad, Rebelese le dijo al mundo y denunció en nombre de la CNT "el grave problema por el cual atraviesan todos los trabajadores de mi país y que se expresa en una política por parte del Gobierno, de avasallamiento de los derechos elementales de los trabajadores, como son los derechos de agremiación, la reivindicación de los salarios de acuerdo al costo de vida, la defensa de las libertades públicas que han sido tradición en nuestro país durante muchísimos años, y en que hoy, un Gobierno formado por latifundistas y grandes banqueros vinculados a la banca extranjera, han pretendido quebrar el movimiento obrero, manteniendo Medidas Prontas de Seguridad por un plazo de nueve meses, sin causas que lo justifiquen, y desatando al abrigo de las mismas persecuciones, violaciones de domicilio, encarcelamiento de más de 1.700 trabajadores y dirigentes, destituciones de dirigentes gremiales, así como la militarización de los empleados de la UTE, bancarios, obreros del combustible, ANCAP y los trabajadores del transporte".
En otro pasaje de su intervención, Rebelese advirtió que "el pueblo uruguayo no olvidará jamás los atropellos realizados contra la Universidad de la República, las violaciones de domicilios, las destituciones de los dirigentes gremiales, las sanciones económicas contra los mismos, las represiones y a nuestros mártires Líber Arce, Susana Pintos y Hugo de los Santos".
La denuncia del secretario general del SUNTMA ante la OIT, impactó en el ámbito internacional y generó una inmediata condena al gobierno uruguayo, por parte de distintas organizaciones sindicales de todo el mundo y la solidaridad hacia los trabajadores nucleados en la CNT, que mantenían la resistencia democrática y sindical en Uruguay en aquellos años previos al golpe de Estado.
El Golpe de Estado lo empujó al exilio y Suiza se convirtió en su segunda Patria, desde donde denunció las atrocidades de la dictadura militar y las torturas a las que estaban siendo sometidos sus compatriotas y compañeros de militancia de la CNT y de la izquierda a la que abrazó hasta el final.
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Con el paso de los años, formó un nuevo hogar en Suiza y al retorno de la democracia fue y vino, se abrazó a la vida y en un viaje que realizó por Italia encontró lazos de sus antepasados familiares lo que le llevó a cambiar una letra de su apellido.
Su hijo mayor, Leonel, contó al Portal del PIT-CNT que su papá además de ser un militante sindical de los que pelearon en aquellos años duros, con convicciones fuertes y "con el valor de la palabra", fue "un tipo crack" y decía que su hijo era "su secretario político" de la vida.
Falleció con 90 años. Se apagó su vida pero hasta el último instante, iluminó a los suyos. Pidió estar rodeado de sus afectos familiares, y que su cajón fuera abrazado por la foto de Lenin y la bandera del Partido Comunista.
En las próximas horas, sus cenizas serán esparcidas entre los árboles de la casa de su hijo en San Luis, allí donde se juntaban a comer algún asado, a recordar el pasado y a soñar la utopía.
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Discurso completo ante la OIT (1969)
En nombre de la Convención Nacional de Trabajadores, que agrupa a la casi totalidad de los trabajadores uruguayos, saludamos y felicitamos al representante obrero, Sr. Mori, por su acción a la presidencia de la 53a. Reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo.
Nosotros, que también integramos el grupo de los países latinoamericanos subdesarrollados, queremos dar nuestra opinión respecto a la Memoria del Director General, en la parte 1, donde examina los objetivos y medios de acción del Programa Mundial del Empleo.
Sería deshonesto conmigo mismo si dijera en esta tribuna internacional que este Programa soluciona el problema del desempleo en Latinoamérica. Yo estoy seguro de que no, y digo que no, porque las verdaderas causas que generan el desempleo están engendradas en el propio sistema capitalista, con su estructura ya caduca superada por la vida, pero mantenida por la fuerza de las armas.
La tenencia de la tierra en manos de unos pocos latifundistas, así como los demás medios de producción en manos de pequeños grupos vinculados a monopolios extranjeros, son las causas fundamentales del desempleo; y no darnos los mecanismos y medios para atacar estos males es propiciar la continuidad de esta grave situación, que los pueblos de América latina no estamos dispuestos a seguir soportando por más tiempo.
Nuestro continente vive convulsionado a causa de las estructuras actuales de tipo semifeudal, donde las oligarquías nativas, apoyadas y protegidas por el imperialismo yanqui, mantienen a más de 90 por ciento de la población en una situación de desesperación por causa del desempleo, el hambre, las enfermedades, la discriminación y la gran explotación de que son objeto.
Gran parte de la población del continente no tiene vivienda adecuada. En la periferia de casi todas las grandes ciudades vemos el círculo que forman los desposeídos. En algunos lugares se les llama "villa miseria", en otros "cantegriles" y, en el campo, "pueblos de ratas", con sus casas de barro, lata o cartón, viviendo en la promiscuidad, lo cual lleva a la degradación de esta sociedad, inocente en sí, puesto que son víctimas de sus condiciones de vida, y donde se asiste al triste espectáculo diario de ver morir a sus seres más queridos sin poder prestarles la más mínima ayuda.
Por todo esto y muchas otras cosas que ustedes conocen, es por lo que estamos seguros cuando afirmamos que las causas verdaderas del desempleo, el hambre y la miseria de América latina, son tener en nuestros países un sistema capitalista, con resabios feudales en el campo, y la dependencia del imperialismo. Solamente cuando cambiemos las actuales estructuras, recuperaremos, junto con nuestra dignidad de naciones libres, las posibilidades del pan, la vivienda, la educación, el derecho, a la asistencia médica y el total empleo para nosotros y nuestros hijos.
Nuestro país, evidentemente, no está al margen de esta situación de convulsiones; el retroceso económico, la pérdida de las libertades esenciales de la América Latina, se expresan en nuestro país al recordar la fecha del 13 de junio del año pasado, año en el que se decretaron las Medidas Prontas de Seguridad y en que los gobernantes, en su imposibilidad de poder actuar de acuerdo con los intereses del pueblo, optaron, presionados por el Fondo Monetario Internacional en su Carta de Intención, firmada por nuestro Gobierno, por la congelación de salarios de los trabajadores, aplicación de medidas económicas contra las clases populares, la desnacionalización de servicios públicos, y principalmente, quebrar la espina dorsal al movimiento obrero organizado, para de esta manera imponer una política de acuerdo con los intereses del imperialismo y de los grupos económicos nacionales.
Todos los hechos que quiero señalar en esta intervención han sucedido en la República Oriental de Uruguay, la «Suiza de América », como gustaban llamarla nuestros gobernantes y personal diplomático del exterior.
En nombre de la CNT, queremos dejar planteado en esta Conferencia el grave problema por el cual atraviesan todos los trabajadores de mi país y que se expresa en una política por parte del Gobierno de avasallamiento de los derechos elementales de los trabajadores, como son los derechos de agremiación, la reivindicación de los salarios de acuerdo al costo de vida, la defensa de las libertades públicas que han sido tradición en nuestro país durante muchísimos años, y en que hoy, un Gobierno formado por latifundistas y grandes banqueros vinculados a la banca extranjera, han pretendido quebrar el movimiento obrero, manteniendo medidas prontas de seguridad por un plazo de nueve meses, sin causas que lo justifiquen, y desatando al abrigo de las mismas persecuciones, violaciones de domicilio, encarcelamiento de más de 1.700 trabajadores y dirigentes, destituciones de dirigentes gremiales, así como la militarización de los empleados de la UTE, bancarios, obreros del combustible, ANCAP y los trabajadores del transporte AMDET (medidas éstas totalmente inconstitucionales, como declararon los más relevantes juristas del país, en particular la comisión que para su estudio designó el Consejo de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, integrado por los doctores Aníbal Barbagelata, Ramón Real y Horacio Cassinelli Muñoz), así como también las apropiaciones indebidas de los fondos sindicales vertidos por los trabajadores a sus sindicatos que se descuentan por tesorería de organismos estatales. Esto no solamente configura una apropiación indebida, sino una clara violación del artículo
52 de la ley 13 349, pretendiendo con ello paralizar, mediante el bloqueo de sus fondos, las actividades gremiales, destituciones de dirigentes gremiales sin sumario, sanciones económicas a los funcionarios hasta de ocho días por cada día de paro, anulación de mejoras conquistadas, fomento de la división en los gremios por parte del Gobierno. Al amparo de estas situaciones de violencia, promueve y fomenta la formación de sindicatos amarillos con dirigentes pagados, formados en el Instituto Uruguayo de Educación Sindical, cueva de crumiros y rompehuelgas, dirigidos y controlados por la Embajada de los Estados Unidos.
Una delas situaciones más graves que se ha impuesto al trabajador uruguayo ha sido la imposición de una comisión de precios e ingresos, llamada "COPRIN", que ha congelado los salarios, pero no los precios, violando con ello la ley sobre consejo de salarios núm. 10449, por la cual las empresas y obreros regulaban sus salarios, creándole al trabajador la grave situación del infra consumo. Otra de las arbitrariedades contra las distintas ramas de trabajadores son los decretos que periódicamente “firma el Gobierno contra los mismos, violando todas las instituciones legales y constitucionales, como es el decreto núm. 463/968, que instituye que los trabajadores marítimos entren a depender del Ministerio de Defensa Nacional. De esta forma se pretende, mediante un decreto, militarizar por vida a los trabajadores marítimos del Uruguay, como anteriormente también se instituyó por decreto un tribunal militar para juzgar la conducta de los tripulantes privados.
Toda esta situación de ataque a los derechos de los trabajadores, así como la represión de que han sido objeto cuando manifiestan su disconformidad con la política actual del Gobierno, han dejado un saldo trágico de tres estudiantes muertos, decenas de heridos por las perdigonadas, nueva arma que se utiliza contra los trabajadores en América latina, cedida por nuestros amigos del Norte, para reprimir el descontento de los pueblos latinoamericanos.
El pueblo uruguayo no olvidará jamás los atropellos realizados contra la Universidad de la República, las violaciones de domicilios, las destituciones de los dirigentes gremiales, las sanciones económicas contra los mismos, las represiones y a nuestros mártires Líber Arce, Susana Pintos y Hugo de los Santos.
La política contra: los trabajadores uruguayos, que ha llevado a cabo este Gobierno, ha dejado muchas heridas en el movimiento obrero, se han perdido algunas conquistas de carácter salarial, pero hay algo que los trabajadores uruguayos conquistaron en medio de toda esta situación, que ningún gobierno podrá quitarles y que en definitiva será el factor determinante en el futuro, que es la conciencia y unidad que han logrado, cuyo ejemplo más elocuente es la huelga que en la actualidad mantienen los obreros de la carne en defensa de su salario.
Antes de terminar, deseo saludar militantemente a los trabajadores argentinos, que también hoy sufren la persecución, prisiones, condenas y muertes por los tribunales militares de una de las dictaduras más reaccionarias de Latinoamérica, como así también, en nombre de los trabajadores uruguayos, saludamos a los trabajadores cubanos, que a 90 millas del imperio del Norte, construyen una nueva sociedad y desde esta tribuna les expresamos nuestra más sincera solidaridad.