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Leandro Grille: "Hay que romper el blindaje"

Había que intentarlo. Luego de pensarlo mucho y analizar el medio, las opciones y estudiar distintas variables, Leandro Grille y el equipo de dirección de la revista Caras y Caretas decidió que había que tomar la iniciativa para "romper el blindaje" mediático y así fue que comenzó a nacer lo que hoy es una realidad en el panorama informativo audiovisual a partir de la llegada de Legítima Defensa.

El programa sorprendió desde su primera emisión alcanzando cifras impactante de audiencia y visualizaciones en distintas plataformas.

Legítima Defensa se define como el primer programa periodístico por streaming de la televisión uruguaya. "Un programa para ofrecerte otra mirada de la actualidad", conducido por Leandro Grille junto a Víctor Hugo Abelando, Sofía Pinto, Soledad Platero, Federico Gyurkovitz, Rolando Arbesún y el economista Joaquín Toledo.

Según su director, Leandro Grille, en nuestro país había un sector importante del público que no se sentía representado por los contenidos de los grandes medios audiovisuales y esa es una de las primeras razones que explicarían el alto impacto que logró rápidamente Legítima Defensa.

"La concentración de los sistemas privados en unas pocas familias, genera una influencia cierta, que existe y que además tiene la capacidad no solo de tergiversar la realidad -como hablábamos hace unos años- sino de esconderla o blindar a un gobierno, si quieren minimizar al punto de ocultar cualquier logro de un proyecto político con el cual no se sientan en sintonía. Para nosotros esto era muy evidente y por eso nos planteamos que había que dar esta disputa por la verdad, es una disputa por el tipo de periodismo que se hace y que no es que se trate de algo central para la izquierda o para la derecha, sino para la democracia. Por eso nos planteamos que teníamos la posibilidad de contribuir a diseñar un ecosistema de medios más diverso. Se necesitan otras voces y otras sensibilidades, no es posible que vivamos en un país donde hay una especie de discurso monocorde que no deja espacio para nada y que no le gusta la competencia".

En relación a la concentración de medios, Grille cuestionó el sistema predominante en el país, que se ha mantenido prácticamente inalterado.  "Hay una concentración de medios, sobre todo en el ámbito audiovisual  de la televisión. Es inocultable la concentración de señales privadas. La concesión de los canales de aire se hizo hace 70 años, pertenece básicamente a tres grupos familiares. Son lo que tienen por la vía de concesión y renovación, el control  de los canales que siguen siendo los mayores determinantes o los instrumentos más importantes para determinar la agenda pública. No solo es una concentración en las familias, sino también una concentración en el terreno ideológico. Los medios tienen un sesgo muy marcado, muy poco diversa, por lo cual una parte de la sociedad va quedando afuera, no se identifica con eso, ni con la propuesta periodística, ni con la orientación editorial, y no siente reflejada su sensibilidad, ni siquiera sus voces. Hay voces que no aparecen o aparecen poco , y cuando aparecen siempre están sujetas a controversias: no es que no los inviten o las inviten, sino que las invitan o los invitan para masacrarlos. Ese es el panorama de concentración de medios que tenemos aquí y eso obviamente deja una parte del país afuera". Según el director de Legítima Defensa, ese diagnóstico no es nuevo y así lo han hecho saber distintas voces que observaran la temática con cierto detenimiento. "Lo que sucedía es que no existía una forma de compensar eso porque no había -desde el punto de vista del desarrollo tecnológico- ninguna posibilidad -sin canales- de plantear una disputa en ese terreno, que es terreno de la verdad y de la interpretación de la realidad". Grille explicó que ahora el desarrollo tecnológico permite otras posibilidades, que no requieren contar con la estructura física de un canal ni la concesión de una señal de espectro audiovisual.

Otras miradas

Consultado sobre el peso de la agenda informativa y la construcción de las noticias, Grille dijo al Portal que es posible que haya quienes renieguen de "mirar televisión" o consumir los informativo de la TV. "Si analizamos lo que ha sido el desarrollo político de la región, podemos ver el impacto que han tenido los monopolios u oligopolios de medios en el desenlace político en países tan cercanos como Brasil y Argentina, especialmente en el periodo que gobernó la izquierda o las distintas expresiones progresistas en América Latina. Han sido quizás los opositores principales en países donde muchas veces los sistemas de partidos tradicionales estaban en una gran crisis de legitimidad, donde los actores típicos o tradicionales de lo que podía ser la derecha habían perdido representatividad, legitimidad, eran mal vistos por la ciudadanía. En esos casos, el rol opositor principal lo fueron cumpliendo -rápidamente y de manera demoledora- los medios de comunicación. Algunos en particular, como la televisión, que aunque uno diga que cada vez se ve menos televisión, que el apagado de los televisores se supera año a año, lo cierto es que siguen teniendo una influencia enorme en qué se conoce, qué se discute, qué se invisibiliza en una sociedad y cómo se construye eso tan difuso pero tan determinante que es la opinión pública de una sociedad. Negar ese papel o esa influencia, es por lo menos una ingenuidad".

A más

Legítima Defensa se emite los viernes a las 21 horas, y la idea de la producción es poder sumar un segundo día de emisión semanal, también en vivo y a la misma hora. Grille ya piensa en la posibilidad de generar un informativo diario, pero ese es un proyecto que aún está en carpeta.  Los programas de Legítima Defensa no son temáticos y cuentan con la participación de un equipo estable de periodistas y colaboradores, además de una entrevista central con invitados de la academia, la política, el movimiento sindical y diversos actores de la sociedad.

"Tratamos de mostrar distintos puntos de vista, pero no estamos ahí para litigar con el invitado o invitada, sino para que puedan exponer sus puntos de vista".

En relación a las pautas publicitarias, Grille dijo que tanto la revista Caras y Caretas como el programa Legítima Defensa, cuentan con publicidad privada y no oficial. Aclaró que no se siente "ni perseguido ni acorralado" por el nuevo gobierno "aunque sabemos que hay muchos actores del gobierno y el oficialismo, tanto a nivel de la cúpula como de su base social, que verían con beneplácito que dejáramos de existir, de hecho anunciaron que íbamos a dejar de existir el 1° de marzo, y no solo no sucedió sino que ahora tenemos un proyecto televisivo absolutamente innovador que tiene impacto y que es bastante masivo".

Datos

El primer programa de Legítima Defensa, tuvo 75 mil reproducciones, a lo que hay que sumarle una cifra altamente significativa de visualizaciones en redes sociales. "A diferencia de la televisión tradicional, acá nadie te deja mentir, eso es lo que sucede con la tecnología, cualquier persona puede controlar las cifras de reproducciones en YouTube, Facebook y en cada plataforma. El alcance además es superior porque sabemos que el programa lo ve mucha gente en familia. En cuanto al tiempo que nos ve, nosotros lo podemos chequear y es extraordinario porque la gente lo ve prácticamente entero, y es un programa de dos horas. Además, durante las últimas nueve semanas Legítima Defensa fue primera tendencia en las redes sociales". Empero, Grille no se queda solamente con los datos fríos y también toma en cuenta la respuesta más cercana del público. "Lo sentís cuando salís a la calle, te paran, te hablan, te agradecen, comentan el programa, la inmensa mayoría tiene una impresión muy positiva del programa y eso también se puede ver en los comentarios en el chat en vivo en YouTube y Facebook, que entre los dos suman unos 10 mil mensajes por cada programa, que se pueden leer y contar si alguien quiere para ponderar una pauta publicitaria".

Según Grille, ha quedado claro que Legítima Defensa no es un programa "para dar manija ni un panfleto, porque yo no soy así, ni hago eso, lo que teníamos claro era que había que romper el blindaje".

¿Lacalle entrevistado?

Consultado si existe la posibilidad de invitar al presidente de la República al programa, Grille dijo que no tiene problemas en entrevistar a nadie. "En este momento no lo tenemos en nuestra agenda ni es algo que esté la agenda del Presidente, pero no tengo ningún problema en entrevistarlo",  remarcó.

El cerco

En otro orden, el conductor de Legítima Defensa cuestionó el silencio de la inmensa mayoría de los medios sobre el nuevo programa. "Salvo M24 y el Portal del PIT-CNT, nadie pensó que acá había un proyecto de alto impacto, que es novedoso. No hay ni un solo medio del Uruguay que haya mencionado nuestra existencia, con las dos salvedades que acabo de mencionar. Algunos periodistas nos han citado en sus notas por lo que sucedió en el programa pero no consideraron la noticia que hay un periodístico por streaming con niveles de rating comparable con la televisión abierta. Eso que es un hecho periodístico interesante en sí mismo, fue ignorado".

Para Grille, romper el blindaje significa primero que nada, diagnosticar que existe. "Un blindaje es una concertación, un acuerdo explícito o tácito para proteger un proyecto, en este caso político que está en el gobierno, promocionar sus logros y esconder sus fracasos. Es una actitud militante de los medios de comunicación. Y nosotros queremos romper eso. Y asumimos que estamos en una disputa". De todos modos, aclaró que la enorme mayoría de los periodistas cumplen su trabajo y pretenden ganar su salario, "pero la orientación editorial es otra cosa".

Sin embargo, desde su perspectiva, también hay algunos periodistas que terminan actuando en sintonía con la postura de los propietarios de los medios que impulsan el cerco.

"Hace unos días, el candidato a ocupar el directorio de Antel, el frenteamplista Nicolás Cendoya, en medio de un caso donde evidentemente el fiscal no tiene nada para procesarlo, por ahora es muy débil la acusación en términos de papeles, no lo digo en términos mediáticos que ha sido un escándalo, compareció al Parlamento, y cuando se iba había decenas de periodistas persiguiéndolo hasta el ascensor. Y desde que salió el audio de Fernando Cristino y Beatriz Argimón, ella no ha sido entrevistada y es la vicepresidenta de la República, diciendo cosas que son graves objetivamente, al menos con indicios delictivos. Eso es blindaje. ¿Eso es responsabilidad de los periodistas? No lo sé. Pero sí sé que es responsabilidad de los medios. Pero había decenas de periodistas siguiendo a Cendoya hasta el ascensor por la presunta destrucción de documentos de una persona que era adscripto a secretaría general y no hay un solo medio de comunicación que haya entrevistado a Beatriz Argimón sobre el audio. Yo no sé si la vicepresidenta cuando sale del Senado tiene a setenta periodistas esperándola con cámaras. En realidad sé que no sucede eso. Yo no cuestiono a los trabajadores de la prensa por eso pero no soy ingenuo. Esto funciona en Uruguay. Es evidente. Te pongo otro ejemplo, una periodista de Salto hace unos días entrevistó al secretario general del SUNCA, Daniel Diverio, para conocer el contenido del convenio y la echaron. ¿Cómo voy a cuestionar a esa trabajadora? Si cualquier trabajador o trabajadora se imagina que por decir algo o entrevistar a alguien lo pueden echar, posiblemente se autocensure porque esa persona vive de su trabajo. La periodista en Salto lo hizo porque entendió que era una información de interés y la echaron. Pero también es cierto que algunos periodistas tienen un papel en esta disputa. Hay protagonistas, por ejemplo, cuando llevan a Cendoya a un canal y lo rodean con ataques como si fueran fiscales, con información que no le dicen de dónde viene, con documentos que dicen tener y lo atacan una y otra vez durante 25 minutos y cuando el entrevistado termina de decir algo le dicen '¡no te creo!' o 'es difícil de creerte', ¡al testimonio de un invitado!, ahí estamos hablando de otro tipo de periodistas, ese está operando para otra cosa, ese no es el trabajador de la prensa, ese tiene otra responsabilidad, eso es un grupito pequeño, muy limitado, muy poderoso que no representa al conjunto de las trabajadoras y los trabajadores de la prensa, porque con ellos no me meto".    

Roles

Para Grille, la discusión sobre los roles de los medios también debe basarse sobre la memoria y la historia. "El diario El País, durante años  publicó fotos de personas diciendo que eran subversivos y hoy están desaparecidos. El diario El País hizo un editorial aplaudiendo el asesinato de Patrice Lumumba. El diario El País fue el vocero de la dictadura. Ese es el diario El País. Cuando yo señalo al diario El País señalo a eso. Sus jerarquías tuvieron participación hasta en el asalto fascista a la Universidad de la República, estaban ahí en la puerta. Después, los trabajadores, periodistas, fotógrafos, correctores, editores, para mí son todos trabajadores y puedo ser hasta amigo de ellos. En ningún momento son objeto de mi cuestionamiento. Por eso yo hablo del medio".

La letra chica

Leandro Grille saludó al aire la aparición de La letra chica en TV Ciudad, "porque le hace mucho bien a la democracia uruguaya, es un programa muy bien hecho, con un contenido periodístico muy superior al que plantean los canales privados, muy respetuoso de lo que debe hacer un proyecto periodístico de un canal del Estado, en este caso, de Montevideo. Ellos hacen un periodístico absolutamente equilibrado e imparcial. Los cuestionamientos que ha habido hacia ellos son absolutamente injustos. En mi opinión, es un periodístico imparcial de alta calidad. Legítima Defensa es un proyecto por streaming cuya consigna es romper el blindaje, así que la imparcialidad en ese plano no existe, pero es un proyecto periodístico, no para dar manija, periodístico y yo creo que está bien hecho o que estamos haciendo un esfuerzo por hacerlo bien. Creo que tanto ellos como nosotros, detectamos que hay una enorme parte de la ciudadanía que está cansada y no se siente identificada con los grandes medios y eso es muy malo para los medios. Creo que los dos proyectos vinimos a demostrar que era mentira que no había proyectos con otra sensibilidad. No era verdad cuando decían que ponían siempre lo mismo porque a la gente le gustaba. No era verdad. Era lo único que le ofrecían. Un proyecto periodístico como el nuestro, o como el de TV Ciudad, tendría mucho rating también en los canales privados, pero nunca fue un problema de rating, quedó demostrado que era un tema ideológico".