La Facultad de Química, a través del núcleo de la Asociación de Docentes de la Universidad de la República (ADUR) de ese centros de estudio, donó un centenar de envases de 550 cc de solución sanitizante de etanol a igual número de ollas populares que reciben apoyo y atención por parte del PIT-CNT.
La solución -elaborada por docentes, funcionarios y estudiantes de la Facultad de Química que realizaron trabajo voluntario- fue elaborada de acuerdo a las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y tiene la autorización del Ministerio de Salud Pública (MSP).
Las personas que manipulan alimentos en las ollas populares cuentan entonces con este producto para garantizar el cumplimiento de las pautas sanitarias correspondientes.
“La iniciativa surgió como respuesta a algunas preguntas de distintos actores del medio de si nosotros teníamos la capacidad y la posibilidad de hacerlo, sobre todo al inicio del aislamiento social, porque en ese momento había poca disponibilidad de alcohol en gel y era difícil conseguirlo, señaló la profesora Carmen Rosini, consejera de la Facultad de Química e integrante de ADUR.
Rossini relató que a partir de esas consultas se definió contribuir con determinados actores sociales, entre ellos el PIT-CNT. Esto surgió a través del Comité de Emergencia de la Facultad de Química que se creó cuando surgieron los primeros casos, el propio 13 de marzo.
Este Comité de Emergencia creó a los muy pocos días el Grupo Alcohol, que coordina la profesora Rossini, que canalizó esta iniciativa del propio Consejo de la Facultad.
“A partir de allí se realizaron los estudios de los costos asociados, qué tipo de recursos humanos se necesitaban, siempre entendiendo que esto no era -de ninguna manera- generar ningún tipo de competencia con quienes ya producen y abastecen al mercado, como la industria privada y Ancap. Es más bien una manera de contribuir en ese contexto de escasez. A partir de allí, ya que vimos que podíamos hacerlo, decidimos colaborar con poblaciones que estaban en situaciones de vulnerabilidad”, indicó.
Rossini destacó, como se indicaba más arriba, el trabajo voluntario de los diversos órdenes y también de los egresados, que (a través de la Asociación de Bioquímica del Uruguay, ABU) se han puesto como objetivo obtener recursos e insumos para que desde la Facultad se puedan producir cinco mil unidades de solución de alcohol en spray.
“Este es un aporte pequeño, pero se enmarca en otros proyectos que está encarando la Universidad, que aunque son puntuales permiten dar un apoyo a los sectores más vulnerables del país, lo que termina impactando en toda la sociedad”, apuntó.
La Facultad de Química fue capaz de reasignar fondos, como manera de contribuir con la atención de la contingencia que se produce por la situación de pandemia, por lo que Rossini destacó asimismo la importancia de no solamente mantener sino incrementar el presupuesto de la Universidad de la República para docencia e investigación.
Entre estas iniciativas se encuentran también el trabajo conjunto entre el Instituto Pasteur y la Universidad de la República para elaborar kits diagnósticos, también desde la Facultad de Química se proveyeron medios de recolección e hisopos para la realización de los exámenes, en la Facultad de Ingeniería se están desarrollando respiradores, entre otros muchos ejemplos que la Universidad de la República está relevando para poder informar todo lo que hace para contribuir con la sociedad en este contexto de pandemia, concluyó Rossini.