Pasar al contenido principal
Día Mundial contra el Trabajo Infantil
La erradicación de la pobreza infantil es una deuda que el país no puede seguir postergando
Tema
Imagen
PIT-CNT

En este 12 de junio, Día Mundial contra el Trabajo Infantil, el PIT-CNT retoma y refuerza lo planteado en el acto central del 1º de Mayo: la pobreza infantil es una de las principales manifestaciones de la desigualdad en Uruguay, y combatirla requiere voluntad política, financiamiento concreto y coordinación entre todos los actores de la sociedad.

Según el último relevamiento nacional, al menos 40.000 niñas, niños y adolescentes trabajan en Uruguay, y más de un tercio ha sufrido afectaciones físicas o problemas de salud a causa de esas tareas. El trabajo infantil no es un fenómeno aislado: es en gran medida una consecuencia directa de la pobreza en los hogares. Uno de cada tres niños de cero a seis años vive por debajo de la línea de pobreza. Mientras esa realidad persista, el trabajo infantil también persistirá.

Por eso, el PIT-CNT reitera su propuesta de aplicar una sobretasa del 1% al Impuesto al Patrimonio de las Personas Físicas sobre el 1% más rico del país —unas 25.000 personas con patrimonios iguales o superiores al millón de dólares—, cuyos fondos se destinarían exclusivamente a políticas orientadas a hogares con niñas, niños y adolescentes. Esta propuesta, respaldada por un estudio de rigor técnico, no es una medida aislada: es una señal política indispensable en un país donde quienes tienen más, menos aportan.

Los actores colectivos —sindicatos, organizaciones sociales y comunidad educativa— tienen un rol concreto en la detección temprana del trabajo infantil: están presentes en los lugares de trabajo, en las comunidades y en los territorios donde estas situaciones ocurren o pueden ocurrir. Esa proximidad es un recurso que el plan estratégico nacional impulsado por el CETI (Comité Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil) debería reconocer e integrar. Al mismo tiempo, la prevención del trabajo infantil exige abordar la pobreza en su multidimensionalidad: no alcanza con transferencias económicas, sino que requiere trabajo adulto digno, estable y formalizado; acceso a servicios de cuidado y educación; condiciones habitacionales adecuadas; y protección social efectiva para las familias. Mejorar la calidad del empleo adulto —en términos de derechos, estabilidad y remuneración— y reducir la informalidad son herramientas directas de prevención del trabajo infantil.

El PIT-CNT convoca a todas las organizaciones sindicales, sociales y al Estado a redoblar esfuerzos en la prevención y erradicación del trabajo infantil. Acompañamos el trabajo del CETI y reafirmamos que garantizar una infancia libre de explotación es inseparable de la lucha por la justicia social y el trabajo digno.

Prevenir y erradicar el trabajo infantil es una responsabilidad colectiva y un compromiso con el presente y el futuro del país.

 

Montevideo, 12 de junio de 2026
SECRETARIADO EJECUTIVO