A una semana del vencimiento del plazo constitucional para la presentación de las firmas que habiliten el recurso de referéndum, el presidente del PIT-CNT a través del Portal de la central sindical, brindó un mensaje a las y los militantes, y a la población en general, de las razones por las que está convencido que esta «rebelión de las lapiceras y las almohadillas» logrará la hazaña.
Mensaje
Compañeros y compañeras hemos empezado la última semana de posibilidades de llegar a las firmas y cada día estoy más convencido de que las vamos a alcanzar.
No por un análisis profundo que también lo hago, sino por el enorme amor que los militantes le han puesto a esta causa, sino por el enorme amor que los militantes le han puesto a la posibilidad de encontrarse y salir a visitar ferias, parques, ramblas, avenidas y barrios. Han salido a visitar cada manzana.
La mayor parte de los uruguayos se enteró del contenido de la LUC por la propaganda que han hecho la Comisión Nacional Pro Referéndum y sus organizaciones y eso nos llena de orgullo y satisfacción. Y al mismo tiempo, vemos cómo miles y miles de uruguayos y uruguayas salen a peinar esas manzanas, la forma en la que las ferias están repletas de compañeros, al igual que sucede en las plazas, en los parques, en la rambla y en las distintas zonas de cada punto del país. En las últimas horas, por ejemplo, hemos visto una enorme cantidad de maestras que salieron a recolectar firmas en un barrio en Pando y juntaron más de 100 firmas en unas pocas horas. Pero al mismo tiempo, pudimos ver la forma en la que otros sindicatos cubrían parques y plazas en modalidad de barriadas del PIT-CNT, por ejemplo en Piedras Blancas.
Las ferias se han transformado en un enorme y fantástico espacio abierto de construcción democrática en los que hemos hablado con miles de compatriotas sobre educación, vivienda, seguridad y muchos de los temas incluidos en esos 135 artículos de la LUC.
Y todo esto, eso implica un gran esfuerzo pero una enorme cantidad de afecto, de amor, de compromiso, porque no estamos de acuerdo con una ley que precariza la vivienda, que debilita el sistema público de educación, que cree construir seguridad pero todos los especialistas en seguridad -si se hubiera convocado a un GACH de seguridad seguramente habrían condenado esta ley- tal como pasó cuando fueron los expertos al Parlamento. Porque no estamos de acuerdo que se limite el derecho de huelga, como tampoco lo estuvo el experto de la OIT que fue invitado a participar, tanto en el Senado como en Diputados, y que objetó esta forma de legislar. Porque no estamos de acuerdo que Uruguay tenga una legislación de esta forma, que implicó que se legislaran 476 artículos -que tratan temas tan diversos - en una sola ley, en 90 días.
¿Qué hemos hecho? Una rebelión con lapiceras y almohadillas. Todo nuestro acto de rebelión ha sido agarrar una tablita, una lapicera, una almohadilla y tratar que el pueblo decida sobre una ley que desde nuestro punto de vista lo afecta. Y si efectivamente pasa lo que yo creo, que lo creo porque veo a miles de militantes, tengo la foto de todo el país de lo que están haciendo, de lo que están juntando, de lo que están mandando, porque sé las firmas que tenemos y nos vamos acercando rápidamente al número que precisamos, porque hemos llenado 10 estadios centenarios de firmas en apenas seis meses en el medio de una pandemia. Porque recordemos que hubo días con más de 4000 casos nuevos de coronavirus y nuestros militantes salían porfiadamente a juntar firmas, en grupos de a dos o tres para prevenir los problemas de salud. Y por ello en todos nuestros bolsitos llevamos el alcohol y las toallitas para cuidar y cuidarnos, y como forma responsable de generar la mejor condición para la recolección de firmas en plena pandemia.
Y a pesar de la pandemia y de las dificultades, estamos a punto de llegar.
¿Qué precisamos? Solo una cosa: que los miles que salieron hoy, ayer, y el fin de semana pasado, se multipliquen un poquito y que todos junten 5, 10, 15 firmas. Si esto sucede, compañeros, compañeras, no tengan ninguna duda, el día 8 de julio a las 5 en punto de la tarde, militantes, los que han juntado las firmas, los que se han entregado de manera admirable para alcanzar este objetivo de que la ciudadanía toda pueda discutir un tema de fondo de nuestra sociedad, tendrán la posibilidad de hacerlo.
Tenemos terrible confianza en la gente. Siempre la hemos tenido. Nuestro pueblo siempre ha dado batallas difíciles de dar, siempre las ha enfrentado y en buena medida siempre hemos privilegiado la República y la Democracia.
Nosotros vamos a presentar las firmas y si las firmas están, la Corte Electoral va a convocar al Referéndum.
No estamos discutiendo la República, estamos discutiendo una ley y si las firmas no están, no habrá Referéndum. Lo más probable es que las firmas estén y que concretar la convocatoria solo depende de nosotros y nosotras, de quienes en cada lugar del país están haciendo el esfuerzo. Les pedimos que no lo dejen de hacer hasta el último minuto, hasta la última hora, hasta el último suspiro, porque juntos estamos construyendo la esperanza de una hazaña que nadie esperaba. Porque juntos somos capaces de ir a ese Referéndum y luego ganarlo. Porque juntos somos capaces de construir los argumentos que sean capaces de convencer a los uruguayos y uruguayas, y vamos a hablar con cada uno de ellos a lo largo y ancho de todo el país, confiando en nuestras organizaciones, pero también confiando en nuestro pueblo, en nuestra gente que pueda analizar con objetividad lo que nosotros estamos planteando, que pueda escuchar los argumentos que la Comisión ha planteado a lo largo y ancho de toda esta campaña. Lo ha hecho con enormes dificultades, pero cargada de amor, compromiso y entusiasmo.
Es tiempo de unidad, es tiempo de lucha, es tiempo de la rebelión de las lapiceras.