Son momentos muy duros los que nos toca afrontar a los uruguayos y a los habitantes del mundo, lo que nos invita a pensar salidas para la coyuntura y para la mañana siguiente.
Esta circunstancia de pandemia nos ha llevado a un aislamiento voluntario en el que no debemos bajar los brazos, tenemos que seguir las orientaciones de la autoridad sanitaria y llevar al máximo nuestra medidas para evitar contagios.
Contamos con nuestras herramientas históricas para defender nuestras ideas, nuestro mundo es el colectivo y la mayoría de nosotros está en sus casas con su familia, meditando y buscando salidas.
Hemos asumido un conjunto de propuestas que en los próximas hora serán complementadas. Las hemos elaborado con seriedad, responsabilidad y rigor, para colocar propuestas que defiendan a los sectores más golpeados por la pandemia.
Estas propuestas están íntimamente ligadas a un conjunto de propuestas económicas, que van a intentar evitar una crisis social.
Entre ellas hemos planteado:
1) Un ingreso mínimo por hogar de los ciudadanos que tienen ingresos sin protección social alguna: feriantes, artistas, vendedores ambulantes, costureras, modistas, y muchas otras actividades que en Uruguay llegan a cerca de 400 mil personas.
2) Hemos planteado postergar el aumento de las tarifas públicas, pero, como mínimo, que se atienda a los sectores con menores ingresos y menores consumos, que no llegan a gastar 230 KW, algo menos de $ 2000 y son los que están en peores condiciones.
3) Generar una canasta sanitaria y otra alimentaria, con políticas que aseguren un precio máximo, y que no tengamos que asistir a este abuso y especulación del que han sido objeto el precio del alcohol en gel, barbijos y otros instrumentos fundamentales para protegernos de la pandemia.
Es necesario que el Gobierno atienda esta serie de propuestas y otras que hemos hecho llegar y convoque a un gran diálogo nacional, en donde participemos trabajadores y empresarios, la academia, los partidos políticos y el Gobierno y se acuerden un conjunto de acciones políticas para llegar a la mañana siguiente.
Por último no quiero terminar esta columna sin dejar de agradecer a los trabajadores y las trabajadoras de la salud; a los y las del Estado, que nos permiten acceder a las políticas públicas y a los servicios; a los trabajadores y las trabajadoras del comercio, que permiten que accedamos a la alimentación; a los y las de las farmacias, tan vitales; a las maestras y funcionarias que están repartiendo más de 40 mil bandejas de alimentos a nuestros niños y niñas con mayor vulnerabilidad; y a cientos de anónimos que de distintas formas expresan solidaridad, a través de enseñarnos ejercicios para hacer en casa, juegos, apoyo psicológico y tantas otras propuestas.
Un abrazo a todos y todas, y a construir las mejores formas de convivencia que nos permitan salir de forma unida y organizada.
En ésta, no ha faltado ni el diálogo, ni la negociación, ni las propuestas y tampoco va a faltar la lucha que nos caracteriza y lo haremos respetando las restricciones sanitarias, pero tratando de hacer sentir la voz de los trabajadores.
¡Unidos hacemos historia!
Fernando Pereira
Presidente del PIT-CNT