Federico Kreimerman, presidente de FFOSE, calificó “como muy grave el uso de los servicios del Estado para el seguimiento de cualquier ciudadano, sin un debido proceso previo y sin justificación alguna; es gravísimo de por sí. Después, es evidente que no estamos hablando de un hecho casual. Fue directamente con el compañero presidente del PIT-CNT lo que demuestra una clara intensión de amedrentar al movimiento sindical y desprestigiarlo”. En este sentido, Kreimerman acotó que perfectamente se pueden tener diferencias entre una organización social y el gobierno de turno, “pero utilizar el aparato de seguridad del Estado para intentar desprestigiar a un dirigente sindical, eso es muy grave”.
Para Kreimerman, este proceder “muestra que una buena parte de los aparatos de seguridad del Estado aún mantienen lógicas pasadas y no han desaparecido nunca. Lo que también es muy grave. Sigue estando vigente y aceptado en la interna de esos aparatos del Estado el uso de los mismos para cosas que nada tienen que ver con la seguridad. Por tanto, rechazamos de plano lo sucedido y reclamamos explicaciones reales sobre lo que ha sucedido”.
Por último, el presidente de FFOSE lamentó que a nivel oficial no haya existido un pronunciamiento. “Si bien existieron opiniones personales de miembros del gobierno, no hubo un pronunciamiento del gobierno. Y el caso amerita una explicación formal por parte del gobierno”.