En el marco del paro y movilización desarrollado en la presente jornada por la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay (CSEU), miles de docentes, estudiantes y funcionarios de toda la educación se movilizaron hoy desde la explanada de la Universidad de la República hacia la Torre Ejecutiva en Plaza Independencia para plantear sus reclamos.
La secretaria general del PIT-CNT y de la FUM-TEP, Elbia Pereira, realizó un fuerte alegato en defensa de la educación y sostuvo que "no alcanza con eslóganes de transformación, ni con publicidad satinada, ni con audiovisuales de alta calidad para cambiar las oportunidades educativas y de vida de nuestros niños y niñas".
Pereira dijo que en las últimas semanas, se han conocido situaciones de todo tipo "a las que están expuestas nuestras trabajadoras y trabajadores, las familias y estudiantes; hemos visto una ola de violencia en los barrios y hemos presenciado cómo las instituciones educativas dejan de ser lugares seguros y pasan a ser lugares de incertidumbre e inseguridad. Nuestro compromiso ético es denunciarlo porque el cuerpo lo ponemos todos los días". En este sentido, señaló que dicha realidad "no se soluciona solo con cámaras o más represión en los barrios. La solución pasa por políticas públicas que acompañen las trayectorias de las y los estudiantes. Necesitamos políticas de vivienda sin clientelismo. Necesitamos políticas de empleo y de trabajo de calidad".
En otro punto, la secretaria general del PIT-CNT se refirió a las omisiones y al relato del gobierno. "Este es un gobierno que en vez de poner foco en lo importante, en vez de concentrarse en medidas para atender la emergencia hídrica, en vez de asistir a la reparación histórica por el terrorismo de Estado, centra el debate en convertir un águila nazi en una paloma. Y mientras esto ocurre nos cambian las reglas del juego en los Consejos de Salarios para los privados. ¿De verdad nos hablan de privilegio a nosotras y nosotros que todos los días defendemos los intereses de los más vulnerables?", interpeló.
Texto íntegro de la alocución de Elbia Pereira
Muy buenos días para todas y todos. Quisiera en primera instancia, hablarle a las familias de nuestras escuelas, liceos y UTU, y muy especialmente a la ciudadanía toda. Con la mano en el corazón, con la honestidad, sinceridad y la responsabilidad que nos caracteriza, mirándolos a los ojos les digo que aquí no hay ni un solo privilegiado ni una sola privilegiada como nos quiere hacer creer el Sr. Ministro de Educación y Cultura.
Se podrán imaginar que después de haber sostenido el sistema educativo en una pandemia atroz, de haber estado en la primera línea cuando la incertidumbre era la única certeza, no somos merecedoras ni merecedores de esta apreciación. Además les quiero asegurar que si el gobierno nos escuchara no estaríamos tomando esta medida nuevamente porque les recuerdo que somos nosotras y nosotros quienes pagamos con nuestro salario la lucha.
Pero como esto no se trata de palabras bonitas o de discursos sin contenido, voy a compartirles algunos datos. La pérdida del poder de compra se sitúa en un 7,9% y el gobierno nos dice que pese a que la economía crece, recuperaremos poco más de un 6% en 2025. Yo les pregunto y me pregunto ¿Por qué si la economía crece no hay 'derrame' en trabajadoras y trabajadores? ¿No será que privilegiados son quienes se llevan la riqueza fuera del país?
Como si esto fuese poco, compañeras y compañeros, me voy a animar a decir algo ya dicho una y mil veces pero que lo vamos a repetir hasta el cansancio, hasta que nos escuchen. La escuela sola no puede, las niñas y los niños solos no pueden. Porque son el porvenir pero, sobre todo, son nuestro presente, son nuestro ahora.
Desde hace mucho tiempo venimos advirtiendo que no alcanza con eslóganes de transformación, ni con publicidad satinada ni con audiovisuales de alta calidad para cambiar las oportunidades educativas y de vida de nuestros niños y niñas.
En las últimas semanas nos hemos cansado de enumerar situaciones de todo tipo a las que están expuestos nuestras trabajadoras y trabajadores, las familias y estudiantes. Hemos visto una ola de violencia en los barrios y hemos presenciado cómo las instituciones educativas dejan de ser lugares seguros y pasan a ser lugares de incertidumbre e inseguridad. Nuestro compromiso ético es denunciarlo porque el cuerpo lo ponemos todos los días.
Los que estamos acá sabemos que esa realidad no se soluciona solo con cámaras o más represión en los barrios. La solución pasa por políticas públicas que acompañen las trayectorias de las y los estudiantes. Necesitamos políticas de vivienda sin clientelismo. Necesitamos políticas de empleo y de trabajo de calidad. Porque según un estudio realizado por el Instituto Cuesta Duarte, en 2022 se registraron unos 549.000 ocupados con ingresos inferiores a $25.000 líquidos al mes por 40 horas semanales de trabajo, casi 100.000 más respecto a los 452.000 de 2019. Entre los asalariados, la cantidad de trabajadores con salarios sumergidos menores a $ 25.000 líquidos al mes ascendió a 322.000, unos 55.000 más respecto a los observados en 2019.
Insisto, 549 mil trabajadores con salarios menores a 25 mil pesos por 40 horas en una semana ¿Se imagina señor ministro viviendo con semejante salario de privilegio? ¿Creerá el gobierno que estos salarios ayudan a combatir la pobreza y la pobreza infantil? ¿De verdad, creen que esto contribuye para que nuestro país sea un país de oportunidades?
Es fácil hablar desde atrás de un escritorio anunciar medidas que nunca se terminan de concretar. Medidas de tantos millones para esto, tantos millones para aquello, pero después en los papeles, cuando se apagan las cámaras, esos grandes anuncios no se reflejan.
Miren compañeras y compañeros hace pocos días atrás me tocaba hablar en un acto en defensa del agua. Algo que jamás imaginé tener que hacer en un país como el nuestro. Pero seguimos saliendo a la calle para exigirle al gobierno que termine con la improvisación. La fórmula se repite, no hay inversión necesaria y suficiente. Y adivinen ¿quiénes sostenemos sus decisiones equivocadas?. Una vez más reafirmo, la crisis no es del agua, la crisis es de un gobierno que decide no hacerse cargo.
Este es un gobierno que en vez de poner foco en lo importante, en vez de concentrarse en medidas para atender la emergencia hídrica, en vez de asistir a la reparación histórica por el terrorismo de Estado, centra el debate en convertir un águila nazi en una paloma. Y mientras esto ocurre nos cambian las reglas del juego en los consejos de salarios para los privados. ¿De verdad nos hablan de privilegio a nosotras y nosotros que todos los días defendemos los intereses de los más vulnerables?
En pocos días se reabre una nueva ronda de Consejos de Salarios con una modificación de la ley que los reglamenta donde lo que ocurre, es que el gobierno votó modificar “que tanto la vigencia como la prórroga de todos los acuerdos de negociación colectiva finalizan cuando expira el plazo estipulado, sin esperar a que otro convenio lo sustituya, dejando librado a la voluntad de las empresas continuar con el mismo”. En criollo, esto significa que cada acuerdo es un comienzo de cero. Además, la nueva ley establece que puede haber convenios colectivos, incluso donde no hay organización de trabajadores. Esto es un retroceso en materia de derecho laboral y además una contradicción con las recomendaciones establecidas por la OIT. En definitiva, hablamos de dejar en situación de vulnerabilidad en la negociación a los trabajadores y a las trabajadoras.
Una vez más lo decimos con claridad, tenemos la mano tendida para dialogar y para construir. No estamos en condiciones de enfrentar compatriotas. Esta es nuestra última oportunidad presupuestal que tenemos para reclamar lo que creemos justo. Lo hacemos de manera civilizada, organizada y en unidad. Pero eso sí, dialogar no es yo propongo y ustedes aceptan calladitos. Dialogar es crear ámbitos donde se discuta, se acuerde, se tomen en cuenta las partes y se creen las condiciones para un cambio verdadero, en colectivo y no impuesto.
Nuestra plataforma es amplia porque entendemos que no se trata pura y exclusivamente de salarios. Nuestra sociedad necesita empleo, educación, salarios dignos y políticas públicas equitativas que contribuyan a acortar las brechas y la desigualdad.
Compañeras y compañeros quiero terminar saludando a nuestro movimiento sindical, a cada compañera y compañero que vino desde el rincón más lejano de nuestro país. Por su solidaridad, por su lucha y porque como decía José Artigas “la causa de los pueblos no admite la menor demora”.
En defensa del trabajo, de la educación, de los consejos de salarios, y en busca de la dignidad para nuestro pueblo,
Salud compañeras y compañeros
Viva el PIT-CNT
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