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Dr. Daniel "Turco" Márquez: "Cuidemos las cárceles ahora antes que sea demasiado tarde"

Por estos días, es frecuente hablar de encierro. Se invoca la soledad como poética forma de autoconocimiento. Afuera, el miedo está suelto en las calles, en cada esquina. El enemigo desconocido está agazapado y la amenaza cobra formas insospechadas de pasamanos, alimentos, pestillos o monedas.

Adentro de las cárceles, las personas privadas de libertad también tienen miedo. También el personal que trabaja allí. Todos tienen miedo.

Y los motivos parecen bastante evidentes: las condicione de hacinamiento y el amontonamiento en el que están depositadas las personas privadas de libertad, no solo no se condice con las recomendaciones sanitarias de distanciamiento social sino que ni siquiera están garantizados los elementos básicos de higiene para que presos y funcionarios, al menos se laven las manos con la frecuencia imprescindible.

En este contexto, la asociación civil "Nada crece a la sombra" está desarrollando una campaña de donación de insumos de limpieza para colaborar con la prevención y evitar el contagio del coronavirus en las cárceles uruguayas. Concretamente esta semana se entregaron más de cien kits en el módulo 3 del Comcar.

Según explicó al Portal del PIT-CNT, el médico y coordinador de "Nada crece a la sombra", Daniel "Turco" Márquez, la donación es un aporte importante de la sociedad.

"En la privación de libertad están dadas todas las condiciones para que el virus se multiplique". En relación a las medidas de prevención indicadas por las autoridades sanitarias, Márquez dijo que muchas de ellas adentro de las cárceles no se pueden cumplir. "Les decimos a la gente que se lave las manos con agua y jabón de manera frecuente y dentro de las cárceles, en muchas ocasiones, el jabón no está presente; les decimos que eviten aglomeraciones, está bien, pero claramente eso no lo puede aplicar una persona privada de libertad, porque además ni siquiera depende de su voluntad. Lo mismo sucede con la recomendación de no compartir el mate. Las personas privadas de libertad no tienen un termo y un mate para cada uno y muchas veces el mate es la única colación que tienen en el medio. El desafío entonces es adaptar a la realidad de la cárcel las recomendaciones que se hacen afuera, porque hay muchas cosas que no se las podemos pedir a ellos porque claramente no dependen de ellos".

Cambiar la perspectiva

Márquez sostiene que uno de los desafíos más importantes a los que se enfrenta la sociedad es poder profundizar la articulación de los distintos actores para lograr un fin común. "En este caso y desde mi óptica, creo que hay graves carencias de la salud en las cárceles y todo se agrava porque las personas que están presas son pobres. Y al estar presas se vuelven más pobres aún". Según el coordinador de "Nada crece a la sombra", son los propios reclusos quienes evitan recibir visitas por estos días por temor al virus y los posibles contagios. Así las cosas, las personas privadas de libertad reciben menos alimentos, menos productos de limpieza, tienen peor calidad en la comida diaria y especialmente, tienen menos contención afectiva "que para la salud mental es algo fundamental", apuntó. "Ahí nos está faltando una visión más integral de la salud. Y todo lo que estamos hablando termina siendo salud: la seguridad termina siendo salud, la alimentación ni que hablar que es salud, la posibilidad de tener espacios recreativos dentro de la privación de libertad es salud y por supuesto, la atención sanitaria es salud".

Si bien las actividades socio educativas que desarrolla "Nada crece a la sombra" están momentáneamente suspendidas, continúan trabajando en un enfoque de salud. "Nos tomamos el tiempo de charlar con las personas privadas de libertad sobre las dudas de la enfermedad, hablamos con las mujeres y con los varones de los paquetes, de las visitas, de cómo evitar contagios, tratamos de adaptar esta situación al contexto carcelario porque nosotros ya tenemos un clima de confianza generada con ellos y eso es algo que nos ayuda mucho a que las acciones en salud sean mucho más efectivas. Ya hay un contexto y un marco que nos ayuda a hablar de la cotidianidad también".

El miedo

Márquez explicó al Portal que en las cárceles hay miedo. Las mujeres, los hombres, las personas privadas de libertad, los funcionarios. Todos tienen miedo de lo que pueda suceder cuando el coronavirus llegue a la cárcel.

"La situación todavía no es la peor, hay casos sospechosos pero no hay casos confirmados. Mi sensación es que lo peor no llegó a la cárcel aún, entonces, creo que el desafío ahora que tenemos que tener todos en la cabeza, las autoridades, la sociedad civil, todos los actores es que debemos cuidar las cárceles ahora, antes que sea demasiado tarde. También tenemos que pensar y ser honestos y asumir que la cárcel siempre fue postergada. La cárcel no está en el panorama de la sociedad en general y ahí tenemos que apuntar. Insisto, cuidemos a las cárceles ahora antes de que sea demasiado tarde porque si no pensamos ahora en cómo va a ser la arquitectura y la logística de cuando la enfermedad entre en la cárcel, después nos va a tapar la ola".

Roles

En relación a las donaciones de productos de limpieza para colaborar con la prevención dentro de las cárceles, Márquez reconoció que no es una tarea que debería estar en manos de una ONG. "Las autoridades han hecho algunos esfuerzos que entendemos son necesarios, pero creo que el desafío hay que mantenerlo en el tiempo. Esto no lo puede hacer solo el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR),  requiere de una acción conjunta de todo el Estado. Y nosotros no nos podemos quedar mirando   omisos porque tenemos un compromiso con ellas y ellos, también nosotros tenemos un compromiso ético y moral".

Márquez recordó que "Nada crece a la sombra" censó al 100% de las mujeres privadas de libertad para relevar su estado de salud. "Estuvimos muchos meses trabajando en diagnósticos de salud, recorrimos todas las cárceles y yo me viene con un diagnóstico de salud y de datos objetivos donde realmente la situación de salud de las personas privadas de libertad es muy carente. Tenemos información científica de un estudio de investigación de lo que es un diagnóstico participativo de salud de todo el país, donde hay información para aportar a la gestión. Si vos tenés censadas al 100% de las mujeres privadas de libertad, sabés los problemas de salud que tienen, conocés su opinión sobre su salud, estás al tanto de qué estudios se le han realizado, y toda esa información a disposición como un aporte que realizamos desde nuestro lugar".

Las cárceles están llenas de pobres

Márquez sostuvo que las cárceles están llenas de pobres. Se mire por donde se mire, hay pobres. "Las personas que están presas en su gran mayoría son pobres, mal alimentadas, con consumo problemático de sustancias que es un factor de riesgo real para las enfermedades respiratorias, y por tanto, ahí claramente va a ocurrir un desastre".

Consultado sobre la lógica del odio y algunas referencias que emergen de las redes sociales sobre el deseo "que se pudran todos en la cárcel" o que "se mueran todos", Márquez señaló que para quienes integran "Nada crece a la sombra", la pena "nunca puede ser la salud porque la salud es un derecho humano básico, fundamental y universal para todas las personas por el hecho de ser personas. De ninguna forma las personas pueden tener menos salud por el hecho de ser personas privadas de libertad y de hecho eso ocurre", concluyó.