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Desacuerdos entre Catastro y Vivienda retrasan construcción de viviendas sindicales en el Cerro

Diversos desacuerdos y contratiempos entre la Dirección Nacional de Catastro y los Ministerios de Economía y Vivienda han obstaculizado el inicio de las obras de construcción de las viviendas sindicales, destinadas a albergar a 188 familias, lo que equivale a alrededor de 600 personas, en la zona de la bahía del Cerro de Montevideo.

El proyecto habitacional que se planea desarrollar en la calle Vigo, en la bahía del Cerro, cuenta con la aprobación de la Junta Departamental de Montevideo. Este proyecto albergará a 188 familias y consistirá en la construcción de cinco edificios, uno de ellos con 15 pisos y los otros cuatro con seis pisos cada uno.

No obstante, la iniciativa se ha visto obstaculizada por diferencias entre la Dirección de Catastro y los Ministerios de Economía y Vivienda, lo que ha resultado en una prórroga en el inicio de las obras.

En las últimas horas, Eduardo Burgos, miembro de la dirección nacional de la Federación del Programa de Vivienda Sindical (FPVS), mantuvo una reunión con las cooperativas que forman parte del proyecto en el Cerro. Estas cooperativas han estado luchando intensamente en los últimos meses para obtener la aprobación del fraccionamiento de los cinco terrenos.

Muchas zancadillas

Burgos explicó al Portal del PIT-CNT que, desde una perspectiva arquitectónica y ambiental, el proyecto cumple con todos los requisitos necesarios. Sin embargo, señaló que “lamentablemente, a algunas personas todavía les resulta difícil aceptar que los trabajadores puedan vivir en una zona agradable de la ciudad”.

Destacó que el proyecto ha enfrentado numerosos obstáculos. Inicialmente, se trató de negociar durante más de dos meses con el Director Nacional de Catastro, Augusto Alcalde, para obtener la regularización de los cinco terrenos. Sin embargo, todos los argumentos que él presentó fueron refutados con fundamentos técnicos de ingeniería y escribanía.

 “La primera objeción que se presentó fue que queríamos construir en la franja costera, y nos decían que necesitaríamos permisos especiales para ello. Realizamos una investigación histórica a través del IAT CET PVS, y particularmente, con su director, el arquitecto Pablo Antonaz y se determinó que la calle Vigo forma parte del primer fraccionamiento del Cerro desde el año 1870. Esto desestimó los argumentos de la Dirección de Catastro para no otorgar los fraccionamientos”, explicó Burgos.

Además, Burgos señaló que después de que el Ministerio de Vivienda les concediera una prórroga, el director de Catastro entregó los padrones el día en que vencía la misma. A pesar de que las cooperativas tenían el compromiso del Ministerio de Economía y Finanzas de que se les permitiría ingresar a los terrenos igualmente, cuando acudieron a la Agencia Nacional de Viviendas, no se les recibió la documentación.

Estas cinco cooperativas quedaron excluidas del proceso con el argumento del Ministerio de Vivienda de que no habían resuelto otras observaciones además de las planteadas por Catastro, lo cual, según los trabajadores, no es cierto.

 “A través de este teléfono descompuesto, las cinco cooperativas quedaron excluidas. Sin embargo, el lunes 8 de octubre, logramos convertir una derrota en una victoria. Ahora que tenemos los padrones y hemos diseñado un plan de trabajo, hemos solicitado a la Intendencia que nos informe cuándo comenzarán las obras de pavimentación en las dos calles, con el fin de luego pedir al Ministerio de Vivienda que nos indique cuándo se realizarán las nuevas evaluaciones de factibilidad de los terrenos”, comentó Burgos.

Pavimentación de calles

Burgos elogió la labor desempeñada por la secretaria General de la Intendencia de Montevideo, Olga Otegui, en la resolución de la licitación para pavimentar las calles en la zona y en la búsqueda de soluciones para la calle Centro América, que presenta ciertos desafíos particulares.

A partir de este momento, las cooperativas han vuelto a unirse y llevarán a cabo un nuevo proceso de inscripción del terreno. Además, se entablarán negociaciones con el propietario del terreno para obtener una prórroga del boleto de reserva.

También se ha propuesto a los cooperativistas la posibilidad de recibir capacitación, de manera que cuando llegue el momento de inscribir el terreno, estén en condiciones óptimas para comenzar los trabajos y al mismo tiempo, puedan evitar algunos problemas que han enfrentado hasta ahora, dado que ya se han resuelto algunos trámites.

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