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Cuesta Duarte: Análisis del Mercado de Trabajo, Primer trimestre 2023

En el informe de evolución del mercado de trabajo para el 1er trimestre del año 2023, se aborda el comportamiento de sus principales variables en el comienzo de año. El desempleo, el empleo y la actividad se analizan a la luz de la trayectoria presentada recientemente; indagando además la caracterización de las personas que integran cada grupo y los sectores de la economía con más incidencia entre los ocupados.

Como podrá observarse, la tendencia mostrada en el inicio de este año advierte sobre el enfriamiento y deterioro del proceso de recuperación del mercado de trabajo registrado luego de la pandemia.

 

Tasa de desempleo.-

En el primer trimestre del año, la tasa de desempleo promedio se ubicó en 8,4%, por encima del 7,4% observado en igual período de 2022. Tal como se observa en el gráfico que sigue, la tasa de desocupación viene mostrado una tendencia creciente desde fines de 2021, un fenómeno asociado tanto al estancamiento en el nivel de empleo como a la recuperación de la cantidad de personas disponibles para trabajar. Si bien el desempleo ha venido desmejorando, los niveles actuales son algo más bajos a los registrados con anterioridad a la pandemia.

Esta tasa de desocupación de 8,4% se corresponde con unos 154.000 desempleados, unos 20.000 más respecto a un año atrás.


La tasa de desempleo es más alta para las mujeres, pero la brecha en relación a la desocupación masculina ha tendido a reducirse en los últimos trimestres. El siguiente gráfico muestra que durante la pandemia la brecha se amplió, fundamentalmente a partir del segundo semestre de 2020 y luego, una vez transcurrido el período más duro de la crisis sanitaria, la diferencia se redujo e incluso se encuentra en niveles más bajos a los registrados con anterioridad a la llegada del COVID 19. Mientras en el último trimestre de 2019 la tasa de desempleo femenina era casi 48% más alta a la de los hombres, en los primeros tres meses de 2023 la diferencia se redujo a 20%.

 

Como se ha comentado en informes anteriores, un rasgo estructural del mercado laboral son los niveles de desempleo significativamente más altos entre los jóvenes. A febrero de 2023, la tasa de desocupación entre los menores de 25 años se ubicó próxima a 24%, un valor muy superior a los registrados en los demás tramos etarios. Para las personas de entre 25 y 29 años, la tasa de desocupación se ubicó en 10,8%. Las cifras observadas exigen el despliegue de políticas públicas más potentes para garantizar la reducción de estas brechas, que condicionan la inserción laboral futura de los sectores más vulnerables de la población.

Como es de esperar, el desempleo también es más alto entre aquellas personas con menor nivel educativo alcanzado. En febrero, la tasa de desempleo se ubicó próxima a 10% para quienes no lograron terminar ciclo básico y a 9% para aquellos que no culminaron educación terciaria. Para las personas con educación terciaria completa, la tasa de desempleo fue de 3%.

 

Otra dimensión relevante para observar diferencias en la tasa de desempleo es el corte regional. Los departamentos que en el trimestre móvil a febrero de este año registraron tasas de desocupación más altas fueron Salto (14,2%), Río Negro (13,4%) Artigas (12,7%) y Soriano (12%). Indudablemente, las dificultades en la frontera asociadas al consumo creciente del lado argentino causado por los precios más bajos, está provocando un deterioro importante del empleo en estos departamentos que requiere medidas específicas para su sostenimiento.

En el otro extremo, los departamentos con menores tasas de desocupación son Cerro Largo (0,8%), Maldonado (3,2%), Colonia (4,8%) y San José (5,1%). En el caso de Montevideo, la tasa de 7,5% se ubicó algo por debajo con respecto a la tasa promedio del país.

  

Tasa de empleo.-

El deterioro del desempleo registrado en los últimos trimestres se vincula estrechamente a lo ocurrido con los puestos de trabajo. Luego de una muy fuerte recuperación en el segundo semestre de 2021, la tasa de empleo (2) mostró signos de estancamiento y deterioro a lo largo del año pasado y el primer trimestre de 2023.

En el primer trimestre del año, la tasa de empleo se ubicó en 57,4%, un nivel levemente inferior al 57,5% registrado en igual período de 2022. Al igual que con el desempleo, el estancamiento del empleo se da en niveles algo superiores a los observados previo a la llegada de la pandemia.

Esta tasa de empleo de 57,4% se corresponde con 1.679.000 ocupados, cifra que llegó a ser algo más alta durante 2021 pero que de todas formas representa casi 35.000 puestos de trabajo más en relación a los observados en 2019.

 

La calidad del empleo continúa siendo un desafío fundamental para el mercado de trabajo. Si bien registró un descenso, el no registro a la seguridad social afectó en marzo a algo más del 20% del total de ocupados (unas 336.000 personas), mientras que el subempleo alcanzó a algo más del 8% del total de ocupados.

 

Tasa de actividad.-

Por su parte, la contracción en la oferta laboral provocada por la pandemia se ha ido recuperando y ya estamos en niveles similares a los registrados en 2019. La oferta laboral se mide a través de la tasa de actividad, que se calcula como la proporción de personas disponibles para trabajar -ya sea que estén ocupadas o que estén buscando activamente un empleo- respecto a la población en edad de trabajar.
Durante el primer trimestre de 2023, la tasa de actividad se ubicó en 62,7%, por encima del 62,1% registrado en igual período de 2022.

  

Ocupados y desocupados en 2022.-

La reciente publicación de los microdatos de la Encuesta Continua de Hogares de 2022 por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE), permite analizar con más detalle algunas características de los ocupados y desocupados en el promedio de ese año.

En el siguiente cuadro se observa que al considerar su ocupación principal, de los casi 1.660.000 ocupados observados en 2022, un 71,1% son asalariados. Esto se corresponde con unos 917.401 asalariados privados y casi 262.000 empleados públicos. El resto de los ocupados se desempeña fundamentalmente como cuentapropista (23,8%), mientras que los patrones representan al 3,6% del total.

 

Siempre dentro de la ocupación principal, el sector con mayor proporción de ocupados es el comercio, con casi 283.000 (17,1%). La industria manufacturera emplea unos
160.000 trabajadores (9,7%), el sector rural 139.000 (8,4%), la construcción 118.000 (7,1%) y el servicio doméstico 92.000 (5,5%). Los servicios a empresas y otro tipo de servicios emplean a casi el 22% de los trabajadores.

 

Entre los 141.500 desocupados observados en 2022, un 20% está buscando empleo por primera vez. Por su parte, poco más de 5.000 personas declaran estar desocupadas y cobrando el subsidio por desempleo. Esta cifra relativamente baja probablemente se explique porque muchos de los beneficiaros del seguro por desempleo no están plenamente desvinculados de su puesto de trabajo (perciben prestaciones por la causal suspensión o reducción) o en muchos casos los beneficiaros del seguro pueden estar trabajando en el sector informal (por lo que no son considerados desocupados).

Otra de las preguntas formuladas en la encuesta refiere al tipo de condiciones exigidas por los desocupados para aceptar un empleo. Como se desprende del cuadro que sigue, la mayoría de los desempleados no exige ningún tipo de condición (62,4%) mientras que un 22,8% declara que busca un empleo acorde a su conocimiento o experiencia. Por su parte, un 6,2% de los desocupados pone como requisito que el empleo sea de baja carga horaria.

 

1. Todas las cifras presentadas en esta sección provienen de informes divulgados por el Instituto Nacional de Estadística.
2. La tasa de empleo se calcula como la relación entre los ocupados y quienes están en edad de trabajar (población de 14 años y más).