La Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) celebró la obtención de las casi 800 mil firmas para habilitar el referéndum sobre los 135 artículos más regresivos de la LUC. COFE recordó que el gobierno del presidente Lacalle Pou "instaló de manera relámpago un ajuste que limita el rol del Estado y afecta derechos fundamentales", mediante un mecanismo urgente que "impidió el debate y redujo al mínimo la información a la que pudo acceder la ciudadanía y las organizaciones sociales. Su ingreso se produjo de espaldas a un contexto económico y social excepcional, con el derecho a reunión seriamente restringido, sin tiempo para la recepción de voces claves y mientras el país atravesaba dificultades graves y urgentes, como el trabajo, la alimentación, la educación y por supuesto, la salud".
Para COFE, la respuesta popular "ante tal atropello" fue "abrumadora" y el miedo "fue cediendo terreno" hasta que la militancia "se adueñó de las calles, rebelándose como la historia manda", señala en una comunicación oficial. "Despertaron al monstruo", agrega.
En dicho texto, el presidente de COFE, Martín Pereira, explica que “esto fue una hazaña de los militantes de a pie, que con las dificultades propias de la pandemia, participaron como pudieron, en el barrio, en los lugares de trabajo, en las plazas, siempre en un marco de sumo respeto, tolerancia y de participación popular”.
Pereira también recordó que COFE desplegó una red de militantes en todo el país para poder lograr la hazaña "y lo que nos pasó en el último tiempo es que no solo pedían para firmar, sino que además pedían el material necesario para poder salir y juntar ellos las firmas". También recordó palabras del presidente del PIT-CNT cuando en su intervención minutos antes de anunciarle al país la impactante cifra de firmas alcanzada, dijo que fue una campaña realizada desde el amor.
En otro punto, el presidente de COFE agradeció a la militancia por la tarea realizada. "Les debemos un enorme agradecimiento a los cientos de militantes en cada rincón del país, que pusieron su granito de arena para que esto fuera posible. En la trama final de la campaña, cuando faltaba mucho para poder alcanzar el número de firmas necesarias, muchos se preguntaban si era posible conseguirlas. Y la militancia tiene eso, que aparece en las difíciles y se hace protagonista. Todos querían ser parte de la historia y lo fueron. Cada uno que firmó hizo historia y nos permite poder reescribirla. La LUC quita derechos, restringe libertades. Esto habilita a jugarse entero para poder derribarla, y estas firmas nos habilitan a jugar un segundo tiempo y dar vuelta el partido".
Asimismo, Pereira subrayó que la campaña fue transversal a la sociedad, más allá de pertenencias e ideologías. "Hubo una explosión de militantes de todos los sindicatos y de todos los partidos. Porque más allá que desde el Frente Amplio como partido se sumaron a la campaña, cientos de militantes y dirigentes blancos y colorados adhirieron y acompañaron esta patriada. La lucha contra la LUC transversalizó todas las ideologías políticas, sencillamente porque esta es una ley injusta que quita derechos a trabajadores y trabajadoras".
Por último, valoró la altura con la que se desarrolló la campaña de los militantes y promotores del recursos, "sin eslóganes", y sin golpes bajos. "No fue una campaña sucia, sino con la verdad".