La Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay (CSEU) cuestionó el anuncio del Poder Ejecutivo de retomar las clases en forma presencial en el ámbito rural sin que se haya convocado a los trabajadores previamente a discutir las condiciones de salud y ambiente laboral. En este sentido, la postura de la CSEU adopta como suyos los fundamentos y "respalda plenamente" la posición asumida por la FUM-TEP.
Por su parte, el Consejero de Primaria, Pablo Caggiani, dijo al Portal del PIT-CNT que es necesario contar con la comunicación del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) que asegure que la medida resuelta por el gobierno "no representa riesgo" para maestras, funcionarios y la población. Caggiani sostuvo que es muy importante que las definiciones que se adopten, "se tomen sobre la base de considerar los beneficios en términos de la situación sanitaria". En este sentido, indicó que cuando se suspendieron las clases en todo el país "tomamos una decisión muy fuerte como sociedad que en principio perjudica los aprendizajes", por lo que la acción de retomar las clases debe estar sustentada sobre fundamentos que garantice el Sinae y "brinde certezas a la población".
Uno de los puntos que estuvo en la agenda pública desde que el Poder Ejecutivo anunció el estado de emergencia sanitaria, fue en relación a la alimentación de miles de niños y niñas en las escuelas públicas.
Caggiani recordó que desde el primer día, se han mantenido 700 escuelas abiertas con el servicio de alimentación. "Eso habla del compromiso con los chiquilines en actividades no presenciales". Para el Consejero de Primaria, "es un activo que tiene el país, el magisterio que tenemos, estas maestras, estos funcionarios que han permitido que más de 50 mil gurises tengan garantizada la alimentación y que además, 340 mil gurises tengan vínculo con su escuela, eso debemos valorarlo como un activo", y tenerlo en cuenta a la hora de pensar el retorno a clases para que sea con todas las garantías necesarias, acotó
Retorno a clases
Según el Consejero de Primaria, Pablo Caggiani, es importante tomar en consideración y analizar cuáles han sido los modelos adoptados por otros países cuando decidieron el retorno a las clases. "Nos encontramos con un inconveniente y es que hay poca experiencia al respecto con calendarios de marzo a diciembre ya que -por ejemplo- Italia y España van hacia vacaciones de verano". En tales casos no suponía una problemática mayor suspender el año.
En cuanto al Uruguay, Caggiani dijo al Portal que en este tiempo se evaluaron distintos escenarios. Se consideró la necesidad de contar con un protocolo que indique la cantidad de alumnos y los días de asistencia, una menor carga horaria, sin la apertura de comedores, manteniendo un sistema de alimentación que permita que los alumnos puedan almorzar en sus casas para evitar aglomeraciones. "Una propuesta en sintonía con lo que han adoptado otros países como Corea o como lo que está pensando implementar Argentina para después que salga de la cuarentena obligatoria. También hicimos algunas consultas; por ejemplo, UNESCO todavía no tiene recomendaciones sobre cómo retomar actividades preferenciales después del pico del COVID-19. Sin embargo, ahora tenemos aquí un anuncio de comenzar con las escuelas rurales, lo que implica niveles de circulación importantes. Porque los docentes en general van a las escuelas desde las capitales departamentales o desde las grandes ciudades. En ese sentido, estamos haciendo un relevamiento profundo sobre qué implicaría en términos de circulación en cada escuela rural del país. En términos de fortalezas o debilidades de la comunidad y en términos de infraestructura".
Sinae
Caggiani insistió en la necesidad de contar con una comunicación formal del Sinae que deje en claro "que (el reintegro) no implica riesgos ni para las comunidades, ni para los docentes, ni para los auxiliares, ni para los niños. Porque efectivamente es un movimiento importante que tiene el país cuando vuelve a tener este tipo de actividades. Estamos hablando de unos 13.500 niños (en escuelas rurales), de unos 1400 docentes, implica movimientos del transporte colectivo, implica una serie de cuestiones que hasta ahora no eran las que se venían indicando. Primaria en este momento está abriendo más de 700 escuelas con una guardia mínima para el servicio de alimentación, con medidas muy estrictas en términos de la distancia, del alcohol en gel, limpieza profunda, con guardias mínimas que permitan entregar el almuerzo individual".
Los titulares de siempre
En relación a la educación a distancia sostenida durante la emergencia sanitaria, cabe consignar que días pasados un matutino informó con amplio destaque que "un 30% de alumnos no mantuvieron ningún vínculo con sus maestros".
Consultado Caggiani sobre dicha publicación dijo que es curioso que ese medio tenga mejor información que Primaria "que aún no culminó el relevamiento", indicó. "Es rarísimo", agregó. "Supongo que sostendrán eso en relación a conexiones a través de las plataformas y no de todo el universo posible y real. Porque hay gurises que no tienen conexión a internet o tienen la computadora rota. Además, hay grupos de estudio a través de whatsapp, grupos de facebook, trabajos en la portera, trabajos que se retiran cuando van a buscar los almuerzos, comunicaciones telefónicas con los gurises que no tienen contacto. Hoy por ejemplo, llegué a una escuela y estaba una maestra comunitaria llamando uno por uno a los alumnos con los que no había recibido ningún tipo de contacto. Se está trabajando con una lógica de que absolutamente todos tienen que tener un vínculo con la institución educativa", sentenció.