Días duros y agotadores, intensos y cargados de historias silenciosas de solidaridad de los de a pie. Ante la crisis provocada a partir de la llegada del coronavirus, COVID-19, el movimiento sindical actuó de manera inmediata. El PIT-CNT, rápidamente desplegó todo su tejido sindical solidario a lo largo y ancho del país para apuntalar a los que quedaron a la intemperie de todo.
Para el secretario general de la central sindical, Marcelo Abdala, "la solidaridad es un concepto fundacional del movimiento obrero, en tanto el sindicato es la unión libre y voluntaria de los trabajadores para defender colectivamente un interés que el trabajador aislado no puede defender en igualdad de condiciones frente al capital".
A este aspecto fundacional de la solidaridad, Abdala le agrega la persistente capacidad de organizarse colectivamente para transformar cada esfuerzo en colectivo y unitario.
"Nosotros siempre estamos haciendo el esfuerzo, desde el fondo de la historia, pero que se expresó muy claramente en la crisis del 2002 y también frente a emergencias climáticas grandes que vivió el país, donde destacamentos de trabajadoras y trabajadores fueron a dar una mano de manera voluntaria. O ahora mismo, con el reparto de viandas, tratando de contribuir con canastas que le permitan a mucha gente poder solventar el sustento. Porque hay que decirlo, esta emergencia sanitaria es gravísima, ya se convierte en económica y va a ser también una crisis social. Por tanto, el movimiento obrero va a brindar todos los gestos solidarios que haya que tener", subrayó.
Análisis y relevamiento
El equipo de trabajo del Proyecto Industria Integrada del PIT-CNT realizó un relevamiento de las acciones solidarias inmediatas, desarrolladas por la central sindical entre el 24 y 27 de marzo del presente año, en el marco de la crisis sanitaria, económica y social que afecta a la sociedad.
Según explicó Abdala, al informe que reseña las distintas acciones en materia alimentaria, "hay que agregarle una enorme cantidad de iniciativas solidarias" como por ejemplo la resolución de la UNTMRA -que fuera difundida por el Portal del PIT-CNT- de ofrecer mano de obra voluntaria "si hay que dar una mano con el mantenimiento de los hospitales, y van a haber muchas iniciativas más en este sentido", apuntó.
"Yo saludo el trabajo de los compañeros, las compañeras, los militantes, porque el movimiento sindical puede perder nunca esa sensibilidad social, sin eso perdería su esencia. Eso que para algunos puede parecer extraordinario para nosotros es una actividad normal del movimiento obrero".
En relación al posible agravamiento de la situación social, por el impacto de la crisis económica, Abdala aseguró que si las condiciones empeoran para la población, "ahí estará el movimiento obrero tendiendo una mano en la medida de sus posibilidades". En este sentido, el secretario general de la central sindical dijo que las propuestas planteadas al gobierno, desde la Intersocial y como movimiento obrero, "piden muy poco" para el propio movimiento sindical y en su gran mayoría apuntan a los sectores más vulnerables.
"Cuando pedimos diálogo social es porque nosotros también queremos ser partícipes, respaldar al país, estamos apuntalando a la nación, pensando siempre en los más desprotegidos".
En otro aspecto, Abdala destacó que el despliegue de acciones solidarias inmediatas que ha venido desarrollando el movimiento sindical, ha sido y es posible gracias al aporte financiero de los sindicatos y federaciones, sin distinción de tamaño, ni cantidad de afiliados.
"Cuando el trabajador pone, no da lo que le sobra sino -incluso- lo que muchas veces a él mismo le falta. Esto que se ve en el accionar colectivo es la enorme amplitud y diversidad de lo que es capaz de hacer el movimiento obrero. Que no se queda en la teoría, sino que hay una actitud en la práctica. Para mí eso es bien importante, en esta movida solidaria contribuyó todo el mundo, desde las organizaciones que tienen una holgura mayor hasta el sindicato chico que se puso las pilas para poder dar una mano", subrayó.
Informe de acciones solidarias inmediatas del PIT CNT
En las últimas semanas el país está atravesando una situación de profunda dificultad. La crisis sanitaria provocada por la llegada a nuestro territorio del Covid-19, coronavirus, y las medidas tomadas para prevenir y combatir su expansión ha tenido repercusiones directas en el trabajo y la vida de los y las uruguayos y uruguayas. Particularmente, ha devenido en crisis económica con repercusiones sociales para los sectores trabajadores, en particular aquellos que se encontraban en situación de mayor vulnerabilidad e informalidad.
Las medidas de distanciamiento y aislamiento social, así como la correspondiente paralización de amplios sectores de actividad ha tenido como consecuencia la perdida de fuentes laborales y la disminución de ingresos para amplios sectores de la clase trabajadora. En el mejor de los casos, la situación antes mencionada, ha tenido como correlato el acceso al seguro de desempleo para aquellos que cumplían las condiciones para recurrir a él, mientras que miles de trabajadores informales, jornaleros, zafrales, feriantes, etc. han visto como su sustento de vida diario ha menguado o desaparecido.
En ese contexto nuestra central de trabajadores no podía permanecer expectante. Dos líneas de trabajo se presentaban como ineludibles y sobre ellas se comenzó a trabajar. Por un lado se generaron y plantearon una serie de propuestas programáticas que tenían como fin atender las necesidades sociales que hacen posible la generalización y cumplimiento de las medidas sanitarias por parte de todos y todas los trabajadores y trabajadoras sin que éstas se contrapongan con las posibilidades de subsistencia. Es así que se generó una plataforma de 11 puntos que se puso a disposición de la sociedad toda y el gobierno, obteniendo a su vez el apoyo de toda la Intersocial.
Por otro lado, más allá de la generación de propuestas, había una realidad que afrontar lo más inmediatamente posible. Día tras día se recibían decenas de llamas en los locales sindicales. Compañeros y compañeras, trabajadoras y trabajadores de distintos sectores de actividad, trasmitían la desesperación por no encontrar en el gobierno y las instituciones respuestas a su falta de sustento diario, su pérdida de ingresos, su imposibilidad de llevar a sus familias un plato de comida. Es así que, sabiendo que era imposible hacer frente en toda su dimensión a esta problemática, nuestra central sindical recurrió a uno de sus principios históricos como herramienta para paliar la situación de precariedad y vulnerabilidad de la mayor cantidad posible de trabajadores y trabajadoras. Se recurrió a la solidaridad de clase de los sindicatos, con el fin de generar una salida rápida, aunque transitoria, a la espera de respuestas de fondo por parte de las autoridades, garantizando en lo inmediato una fuente de alimento para cientos de familias.
A continuación se rinden cuentas de lo desarrollado entre el martes 24 de marzo y el viernes 27 del mismo mes.
Desde el martes 24 de marzo se ha recurrido como solución transitoria e inmediata a la entrega de bandejas con raciones alimenticias individuales. Dicho recurso alcanzó en 4 días a 3100 trabajadores y trabajadoras de territorios diversos. Las bandejas cubrieron, hasta el día de hoy, seis barrios distintos de la zona metropolitana:
Nuevo Ellauri, Ciudad del Plata, Paso Carrasco, Barrio Maracaná, Puntas de Sayago y Nuevo Paris
El dispositivo anterior fue sustentado gracias al aporte de diversos sindicatos, instituciones y corrientes. A continuación se enlista a quienes hicieron llegar aportes financieros:
FENAPES, UNTMRA, FFOSE, FITIL, AOEC, UTA, FOEMYA, SUTEL, AEBU, FUM - TEP, Cet. PVS, AFJU, SUPRA, AUTE, SINTEP, UFC, SUGHU, AFPU, Unión Ferroviaria y SUATT.
Algunas perspectivas: ¿Cómo seguir?
La situación por la que cientos de uruguayos y uruguayas están atravesando, que fue descrita sintéticamente con anterioridad, no tiene perspectiva de mejorar en lo inmediato, al tiempo que es presumible que el asilamiento social y la paralización de actividades económicas se mantenga y profundice.
En ese sentido, lo central es seguir exigiendo a las autoridades pertinentes soluciones integrales, e inclusivas, que contemplen a todos aquellos trabajadores a los que las medidas sanitarias redundan en detrimento de su sustento vital. A su vez y teniendo claro que la solidaridad de clase nunca es transitoria, debe buscarse generar dispositivos más efectivos y eficientes para desarrollarla desde las organizaciones sindicales. En ese sentido, creemos que sería más eficiente desde el punto de vista financiero, más efectivo en la intención de colaborar con la mayor cantidad de trabajadores y trabajadoras posibles y más cauteloso desde el punto de vista sanitario, el desarrollo de la solidaridad a través de dos líneas de trabajo: recolectar y canalizar aportes solidarios hacia las ollas populares barriales, para que sea allí que se administren y elaboren los alimentos, al tiempo que se confeccionan canastas familiares de alimentos de primera necesidad, con el fin de que sean repartidas por núcleos familiares, siendo las familias las que dispongan de su uso.
Reafirmamos el compromiso del movimiento sindical, de los y las trabajadoras y trabajadores de nuestro país, de enfrentar la crisis sanitaria con la solidaridad y la unidad como principio y herramienta fundamental. Teniendo claro que la crisis que estamos viviendo no puede ni debe sortearse descargando sus costos sobre las espaldas del pueblo trabajador.
Equipo de trabajo del Proyecto Industria Integrada PIT-CNT
Marzo del 2020