Como es de público conocimiento un conjunto de partidos políticos rechazaron la invitación a participar de la preparación del nuevo Congreso Nacional de Educación. Esta decisión política, sobre un proceso democrático al que también se invitó a un conjunto muy amplio y diversos de organizaciones, está sostenida en un marco de valoraciones que resultan altamente preocupantes, que expresan una concepción profundamente elitista e intolerante.
Los partidos Nacional, Colorado e Independiente rechazan participar del proceso de preparación del Congreso desde una concepción elitista y excluyente de la democracia. Una concepción que desvaloriza la participación democrática de las personas, incluso cuando esta participación está definida en la propia legislación vigente, como es el caso del Congreso Nacional de Educación. Asimismo, resultan conceptualmente insostenibles las afirmaciones respecto a que el Congreso de Educación sustituye o anula las atribuciones que constitucionalmente tiene el parlamento nacional con relación al proceso legislativo. Decir eso, es sencillamente una barbaridad.
La demonización ideológica de organizaciones sociales u otros actores invitados a participar del Congreso Nacional de Educación transmite una negación de la pluralidad de ideas que existe en la sociedad, típica de los regímenes autoritarios.
La definición de no participar del Congreso denota un posicionamiento político ideológico de tres de los partidos que formaron parte del gobierno anterior, parece transmitir una rotunda falta de autocrítica a la incapacidad notoria que tuvieron para resolver los problemas del sistema educativo cuando tuvieron la oportunidad. Al mismo tiempo y por las razones que utilizan para fundamentar esa decisión, parece que no hay ningún tipo de autocrítica hacia la política de persecución antisindical y de estigmatización de todo el cuerpo docente del país, incluyendo agravios hacia las asambleas técnico docente, que implementaron en su gestión.
El movimiento sindical y los sindicatos de la educación en particular participarán en el Congreso Nacional de Educación como parte del compromiso histórico con la educación como derecho humano y como valor público esencial para la vida en democracia. Participaremos con las definiciones colectivas, construidas como resultado de procesos cotidianos asociados a estar en la primera fila de la vida de la educación y no mirando desde una ventana alejada de la realidad.
Por un CNE altamente participativo y profundamente democrático, de carácter vinculante.
Por autonomía y Cogobierno
Por el 6 + 1 para la educación
Por una educación al servicio del pueblo y su libertad
Montevideo, 20 de abril de 2026