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La verdad del Chalet Susy y lo que sucedió en el Hospital Militar

En la persistente búsqueda de la verdad, un grupo de compatriotas colocó este fin de semana una placa en el Chalet Susy de Shangrilá, lugar de triste historia para el pasado reciente del Uruguay.

Los vuelos de la muerte, el cinismo de Gavazzo, la complicidad de los grandes medios de prensa de la época, y la tortura, muerte, desaparición y ausencia que gritan aún hoy contra el olvido, las víctimas del terrorismo de Estado.

Traídos de manera ilegal, secuestrados, torturados, compatriotas que pasaron por el centro clandestino de detención Automotores Orletti fueron víctimas de un operativo conocido como el “blanqueo” de detenidos utilizados como una forma de especulación internacional ante la coyuntura norteamericana que surgió a partir de la enmienda Kotch que suspendida la “ayuda” militar de EE.UU. a Uruguay.

Este fin de semana, un grupo de compatriotas se reunió a instancias de la Mesa Permanente Contra la Impunidad en la esquina de avenida de las Américas y Santa Bernardita para la colocación de la placa que recuerda la triste historia vivida en el Chalet Susy.

Según explicaron al Portal quienes impulsaron la iniciativa, fue un planteamiento de la Comisión de la memoria de la Costa, a través de la solicitud efectivizada a la comisión implementadora de la ley 18.596, que aprobó colocar la placa.

“Tuvimos el apoyo del Municipio de Ciudad de la Costa, la Junta Departamental de Canelones también colocó la placa, la Secretaría de Derechos Humanos colocó otra placa, en total son cuatro placas” sostuvo Waldemar Tarocco.

Terror

“La historia es terrible, porque allí es a donde trajeron aquellos compañeros de Orletti en 1976. Fue todo montado, trajeron 62 compañeros de los cuales aparecen 24, y faltan 38 que son desaparecidos. Los 24 que aparecieron fueron torturados en Orletti, luego los llevan a la Casona de Punta Gorda, luego al Cale en Bulevar y Palmar”. Luego vino lo más conocido, la farsa de la rendición, una supuesta negociación y la caravana hacia Montevideo pasando frente al Estadio Centenario, a la hora de un partido clásico. Todo un gran operativo montaje para el engaño internacional.

“Los diarios publican en aquel entonces que son 62 sediciosos, se ve que pensaban legalizar a los 62. Aparecieron solo 24 compañeros, así que ahí hay una cantidad de desaparecidos”.

El país que no olvida

En el acto de colocación de la placa este fin de semana hubo gente de distintos ámbitos, y hasta algunos jóvenes.

Para quienes impulsan esta iniciativa, las placas son de las pocas cosas que se pueden ir haciendo por la memoria y en defensa de todas las víctimas del terrorismo de Estado.

Este viernes entre las 17 y las 18 horas se colocará otra placa pero esta vez en el Hospital Militar “a pesar que el ministro se opone” explicaron.

“Hay muy poco involucramiento por parte del Estado, muy poco apoyo, todas estas iniciativas surgen y parten de la sociedad civil, y es lo poco que se va consiguiendo. La placa que se colocará este viernes en el Hospital Militar es para señalar que allí hubo torturados, hubo muertos, y es importante que la gente recuerde que en el Hospital Militar dejaban morir a los compañeros”.

Las placas surgen como resultado de la ley 18.596, a través de la Comisión implementadora que la integran el Ministerio de Economía, el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Educación, Crysol y Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos.

En el marco de la Ley 18.596 el próximo viernes 28 de octubre a las 18 hs se colocara una placa en la puerta del hospital Militar, un lugar donde funcionó la sala 8 de tortura, muerte y desaparición de presas y presos políticos, a demás de la desaparición de niñas y niños que nacieron en ese periodo en que sus madres eran presas políticas. Ese Hospital Militar fue otro centro de reclusión tenebroso.