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Visión estratégica
José Lorenzo López: Las expectativas que tenía la gente con el nuevo Gobierno "se están demorando en concretar"
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José Lorenzo López, secretario general del PIT-CNT
Fotos: Pit-Cnt

De cara al acto central del 1º de mayo, el secretario general del PIT-CNT, José Lorenzo López, analizó los ejes centrales de la plataforma reivindicativa, y se detuvo particularmente en la necesidad de alcanzar una Estrategia Nacional de Desarrollo, los cambios en la Seguridad Social alcanzados en el Diálogo Social, la reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial, el combate a la pobreza infantil impulsando la sobretasa del 1% para el 1% mas rico y una autocrítica del movimiento sindical para ampliar su base de representación "para llegar a sectores de trabajadores que hoy no estamos llegando".

El secretario general del PIT-CNT, José Lorenzo López, se refirió a los ejes centrales de la plataforma reivindicativa de la central obrera de cara al acto del Día Internacional de los Trabajadores, que se conmemorará este 1º de mayo con una actividad central en la avenida del Libertador, bajo la consigna: “Por trabajo, salario y justicia social; el Uruguay es su gente”.

Tal como ha informado el Portal del PIT-CNT, los oradores del acto serán el propio López (COFE), la integrante del Secretariado Ejecutivo, Nathalie Barbé (ATSS) y el vicepresidente de la central sindical, Javier Díaz (SUNCA).

En entrevista con el Portal sindical, López señaló que hacer uso de la palabra en representación del movimiento sindical constituye “una gran responsabilidad y un gran orgullo”. Subrayó que se trata de “una de las tribunas más importantes” que tiene el movimiento sindical a lo largo del año, en un contexto que definió como “bastante complejo” a nivel mundial, regional y nacional.

Ejes centrales de la plataforma reivindicativa

Explicó que el movimiento sindical ha definido una serie de ejes centrales para el desarrollo del año, vinculados en primer lugar a una estrategia nacional de desarrollo. Allí, el PIT-CNT impulsa, junto a las cámaras empresariales y el gobierno, un diálogo nacional que permita discutir “cómo agregar valor a la producción del país y avanzar en mayores niveles de industrialización”.

López sostuvo que Uruguay ha experimentado cambios en su matriz productiva, “con un desplazamiento del trabajo hacia el sector servicios en detrimento de la industria”. A su juicio, esto genera “dificultades en la disponibilidad de mano de obra calificada y tiene impacto en la economía”. En ese sentido, mencionó datos recientes que muestran que “la producción industrial creció, pero el empleo disminuyó, fenómeno que vinculó al avance de la automatización”, aspecto que será abordado en el discurso del 1º de mayo.

Otro de los ejes centrales es el diálogo social en torno a la Seguridad Social. López recordó que, si bien el movimiento sindical no alcanzó su objetivo en el plebiscito que buscaba modificar la reforma jubilatoria impulsada por el gobierno anterior, sí obtuvo un respaldo popular muy importante, cercano al millón de votos, lo que “debía ser atendido por el actual gobierno”.

En ese contexto, destacó la instalación de un ámbito de diálogo social en el que el PIT-CNT participa activamente. Señaló que, “como ocurre en toda negociación, el movimiento sindical parte de una plataforma amplia, que no siempre se logra en su totalidad”. Indicó que “algunos puntos relevantes aún no han sido laudados y pasarán a discutirse en otros ámbitos, particularmente en el diálogo vinculado a la estrategia de desarrollo”, especialmente en lo relativo a la financiación, que definió como “un tronco duro” de la seguridad social.

No obstante, valoró avances sustanciales en otros aspectos, como “los vinculados a la edad de retiro -uno de los pilares del planteo sindical- y acuerdos en materia de AFAP, que, según sostuvo, afectan el núcleo del lucro de estas instituciones”, uno de los principales cuestionamientos del movimiento sindical.

Asimismo, destacó la incorporación de beneficios en áreas como la “infancia, la protección social y el sistema de cuidados, resultado del trabajo sostenido de los representantes sindicales y de la apertura del gobierno para avanzar en esos temas”.

El tercer eje está vinculado a la reducción de la carga horaria laboral. López afirmó que esta medida es “fundamental”, no solo por su impacto en la calidad de vida de los trabajadores, sino también por su potencial para incidir en el empleo. En ese sentido, planteó que “la reducción de la jornada laboral puede contribuir a generar puestos de trabajo sin afectar la productividad, especialmente en un contexto de avance tecnológico y automatización que tiende a reducir la demanda de mano de obra”.

Otro de los planteos centrales es la propuesta de aplicar una sobretasa del 1% al impuesto al patrimonio del 1% más rico de la población. Según explicó, “los recursos obtenidos a través de este mecanismo deberían destinarse a abatir la pobreza infantil”.

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José Lorenzo López, secretario general del PIT-CNT

Espacios de referencia

En paralelo, planteó la necesidad de una “profunda autocrítica dentro del movimiento sindical”. Señaló que esta autocrítica “no debe limitarse a la corrección de errores”, sino que debe orientarse a repensar el funcionamiento de una estructura que definió como “pesada” y con raíces en la década de 1960, en un contexto en el que el país y el mundo del trabajo han cambiado significativamente.

Indicó que las formas de trabajo han mutado y que el movimiento sindical “no está logrando llegar a sectores crecientes de trabajadores que desarrollan tareas a distancia, a través de plataformas digitales o en actividades donde resulta difícil la organización colectiva tradicional”.

En ese sentido, planteó la necesidad de impulsar una “transformación profunda” -que definió como una “revolución” en el movimiento sindical- para poder acercarse a estos trabajadores. Mencionó particularmente a quienes trabajan desde sus hogares, como “técnicos informáticos, así como a quienes se desempeñan en plataformas digitales”.

También se refirió a otro segmento de trabajadores que, según señaló, el movimiento sindical “abraza en el discurso”, pero respecto del cual no ha desarrollado acciones concretas, en alusión a los trabajadores cuentapropistas. Incluyó en este grupo a pequeños transportistas, comerciantes, productores e industriales, que muchas veces tienen uno o dos empleados -frecuentemente familiares- y que, en muchos casos, perciben ingresos inferiores a los de trabajadores asalariados.

Según López, estos sectores “no forman parte del gran capital y requieren una estrategia específica de acercamiento”. 

En ese sentido, señaló que el movimiento sindical está elaborando propuestas para generar “espacios de referencia”, tanto en la sede del PIT-CNT como en los barrios, donde estos trabajadores puedan acceder a asesoramiento en materia de derechos, protección social y defensa frente a situaciones de vulnerabilidad, como despidos abusivos.

Asimismo, advirtió sobre la situación de los trabajadores migrantes. Indicó que “existen más de 100.000 migrantes registrados en el país, muchos de los cuales no están integrados a estructuras sindicales, salvo en aquellos sectores donde ya existen sindicatos consolidados”.

También planteó la necesidad de fortalecer la presencia en el interior del país, a partir de la experiencia de los plenarios intersindicales, con el objetivo de replicar y ampliar su alcance a nivel nacional.

En relación a los embates que enfrentan a nivel global los migrantes, los feminismos y el propio movimiento sindical, López sostuvo que la autocrítica debe ser integral. Consideró que “no solo se trata de fortalecer mecanismos de defensa frente a esos ataques, sino también de reconocer errores internos, algunos de los cuales han tenido amplia difusión pública”.

En ese marco, reflexionó sobre el rol del movimiento sindical en la sociedad. Señaló que, si bien el PIT-CNT es objeto de críticas por parte de distintos actores -gobiernos, oposiciones, sectores empresariales y parte de la sociedad-, existe una constante, “cuando se trata de abordar temas vinculados al trabajo, siempre se convoca al movimiento sindical”.

A su entender, esta centralidad constituye una “marca en el orillo” que debe ser preservada. Subrayó que, “independientemente del signo político de los gobiernos, el PIT-CNT ha sido históricamente un actor de referencia en materia laboral, incluso en los momentos más difíciles”.

En cuanto al contexto internacional, López afirmó que “Uruguay no es una isla” y que está inserto en un escenario global “muy convulsionado”. Vinculó esta situación con la consigna del acto del 1º de mayo, que incorpora una definición “antiimperialista”.

Sostuvo que “el imperialismo está actuando con fuerza en distintas regiones del mundo” y que, aunque no impacte de forma directa en Uruguay, sus efectos se sienten a nivel económico y político, dado el carácter dependiente del país y la complejidad de la región.

En relación a la situación interna, señaló que “existían expectativas ante el cambio de gobierno que aún no se han concretado plenamente”. Indicó que esas expectativas “se están demorando en concretar, debido tanto al contexto internacional” como a lo que definió como un “posicionamiento conservador” en la política económica.

Si bien reconoció que el Presupuesto actual “no reproduce el ajuste del gobierno anterior”, lo calificó como “insuficiente”, señalando que el incremento del gasto fue “muy magro”, aunque valoró que se haya focalizado en áreas sociales críticas, como la pobreza infantil y la situación de las personas en calle.

No obstante, expresó preocupación por algunos anuncios provenientes del Ministerio de Economía, que plantean la posibilidad de una “política de ajuste en la próxima Rendición de Cuentas”. Si bien señaló que desde la Presidencia se ha indicado que “no hay definiciones en ese sentido”, advirtió que “cuando el río suena, algo va a pasar”, por lo que el movimiento sindical se mantiene alerta.

En ese contexto, afirmó que “el PIT-CNT aspira no solo a que se cumplan los compromisos asumidos, sino a avanzar en nuevas conquistas”.

También destacó la actitud del movimiento sindical en los procesos de negociación recientes. Señaló que, “en el sector público, la mayoría de los sindicatos firmaron convenios”, lo que, a su entender, “refleja madurez y razonabilidad en un contexto presupuestal restrictivo”. Asimismo, indicó que en los Consejos de Salarios se alcanzaron acuerdos en un alto porcentaje de casos, pese a que las pautas no eran las deseadas por el movimiento sindical.

Finalmente, en el plano internacional, reafirmó la “definición antiimperialista” del PIT-CNT y señaló que el contexto actual representa una de las expresiones “más intensas de las políticas de dominación global”.

En ese marco, hizo referencia a distintas situaciones internacionales, mencionando los casos de Venezuela, Cuba, Palestina e Irán, y denunció escenarios de “intervención, bloqueo, conflicto, genocidio y guerra”. Señaló que el movimiento sindical ha expresado su posición crítica frente a estos procesos y que continuará haciéndolo.

“Desde el lugar que tenemos, nos tenemos que manifestar en contra de toda esa opresión”, afirmó, advirtiendo que, aunque estos conflictos no afecten directamente a Uruguay, sus consecuencias ya se perciben de forma indirecta.