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Cuando la literatura infantil es el comienzo de la libertad

En el año 2013 a Gabriel lo operaron del corazón. Fue a causa de un infarto que sufrió dentro del Penal de Libertad en el que estaba recluido. Desde ese día, comenzó a mirar la vida desde otro lugar y sintió que su vida comenzaba a tener otro sentido, si hacía algo bueno por sus hijas y por las hijas e hijos “de los demás”. Así fue que nació la asociación civil “Nuestros hijos nos esperan” integrada por reclusos de distintas cárceles. Gabriel Camilo está convencido que después del sufrimiento siempre llega el alivio. Y luego de estar a muy poco de perderlo todo, no pierde un instante sin pensar en algo que pueda hacer por sus hijas y los hijos e hijas de otros que siguen entre rejas o aquellos que ya cumplieron su condena.

La asociación civil “Nuestros hijos nos esperan” comenzó con pocas personas pero muchísimas ganas. Gabriel contó al Portal que la confianza se la ganaron “de a poco, con arreglos en los módulos, haciendo algo para mejorar las condiciones de la gente ahí adentro, pintando, reparando, luego organizamos campeonatos de fútbol entre los módulos y así fuimos ganando en dignidad”. La asociación civil “Nuestros hijos nos esperan” ya tiene toda una estructura formal con escribanos, tesorera, contador, funciona en la Unidad 1 de Punta de Rieles y ha publicado diversos títulos de literatura infantil, realizados con tapas artesanales en madera, piezas únicas, que tienen como destinatarios los hijos e hijas de reclusos pero especialmente son donados a las escuelas públicas de todo el país. Para seguir creciendo como proyecto literario y social, necesitan un espacio físico. “Cuando tengamos una casa podremos generar las condiciones para vender los libros y generar recursos para aumentar la producción comprando más insumos y abarcando más espacios”, señaló.  

El proyecto literario infantil ha crecido y entusiasmado tanto que en las próximas semanas se comenzará a desarrollar en la cárcel de Florida. “Nuestra idea es estar en todas las cárceles del país generando estos libros de madera para poder entregarlos en las escuelas del interior, escuelas rurales, a la mayor cantidad posible de escuelas” aseguró.

Necesidades

“Necesitamos un espacio físico donde trabajar, una casona o algo que esté medio abandonado o en desuso por sus propietarios, para que nos dejen arreglarlo y dejarlo lindo y que se pueda utilizar, para recibir gente porque el proyecto no solamente apunta a generar literatura infantil, tenemos una segunda parte que hemos venido desarrollando con el apoyo legal de la Facultad de Derecho que se llama Polo de progreso nuestros hijos nos esperan y también tenemos una tercera etapa de acción con el proyectado Hogar de niños nuestros hijos nos esperan para los hijos e hijas de las mujeres que van presas no queden en la calle o a la deriva, por eso queremos tener un lugar físico para poder contenerlos”. Gabriel Camilo explicó que no pretenden conseguir “de buenas a primeras un lugar para todo esto junto pero queremos comenzar, y para ello necesitamos un espacio”.     

Donación

En setiembre, la asociación civil “Nuestros hijos nos esperan” entregará una donación de libros a 10 escuelas a partir de una resolución del Centro de Educación Inicial y Primaria (CEIP) que consideró importante recibir los ejemplares de “La Ballena Griselda” (cuyo autor es Gabriel Camilo). Las autoridades señalaron en la resolución firmada por la Mag. Irupé Buzzetti que “la participación del organismo en los procesos de educación, sociabilización e inclusión de las personas privadas de libertad, es sumamente beneficiosa”.