El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social recibirá el próximo miércoles a una delegación de la Unión de Trabajadores de INDUTOP en Lucha (UTIL) y a representantes de la firma INDUTOP S.A que gestiona las tiendas Daniel Cassin, Peace of Cake, Allie y Paddock, ante el planteo empresarial de aplicar rebajas salariales y la advertencia de eventuales despidos.
La Unión de Trabajadores de INDUTOP S.A (UTIL) expresó su “más enérgico repudio” frente a la propuesta de la empresa —que agrupa a las tiendas Daniel Cassin, Peace of Cake, Allie y Paddock— de implementar una rebaja salarial condicionada a la continuidad laboral. Según el sindicato, la firma advirtió sobre posibles “desvinculaciones en caso de que las y los trabajadores no acepten la reducción de sus ingresos”.
“Consideramos inaceptable cualquier mecanismo que implique presión o condicionamiento sobre las y los trabajadores, colocándolos ante la disyuntiva de resignar parte de su salario o arriesgar su fuente laboral”, expresó el gremio, que además sostuvo que “el salario es un derecho y no una variable de ajuste”. Asimismo, reclamó que cualquier modificación de las condiciones laborales se encuadre en un ámbito de “negociación colectiva, respeto y garantías”.
Pérdida de salario o de trabajo
En ese contexto, Leticia Fernández, delegada sindical de UTIL, recordó que en diciembre pasado la empresa convocó a un convenio de “despidos voluntarios” y redujo una cantidad importante de personal en dos tandas, entre diciembre y enero.
Tras esa situación, el presidente de la Federación Uruguaya de Empleados del Comercio y los Servicios (FUECYS), informó a Fernández que la abogada de INDUTOP S.A, Lizzy Hernández, le indicó que solo un 70% de los trabajadores de las tiendas recibiría un incremento del 5%, un 25% perdería un 15% de su salario y el 5% restante sufriría una rebaja de entre 15% y 30%.
A raíz de ello, Fernández se comunicó con las autoridades de INDUTOP S.A, quienes le señalaron que se trataba de una “innovación”. Según relató, le explicaron que entendían que algunos trabajadores “iban a perder un poco de salario, pero que no era tanto”, ya que pretendían establecer una comisión general del local “para que todas cobraran más o menos lo mismo” e incluir la multitarea, de modo que todos realicen todas las funciones sin diferenciación.
Fernández explicó al Portal del PIT-CNT que cada vendedora percibe actualmente una comisión personal del 3%. Además, cobran premios que incrementan esa comisión: el de presencia (7,5%), el de compromiso (12,5%) y el “premio destaca” (12,5%) cuando se alcanza la meta estimada por el local. En ese sentido, advirtió que “no perderían 2.000 pesos, perderían muchísimo más, porque depende de la comisión de cada una”.
Agregó que, ante quejas de encargadas por la distribución de tareas -por ejemplo, cuando se solicita a una vendedora que controle y guarde mercadería ante la falta de cadete- las trabajadoras responden que dependen de la comisión por ventas. En paralelo, señaló que a los cadetes se les “pretende quitar la categoría y pasarlos a auxiliares de tienda, manteniéndoles el sueldo base y agregándoles una comisión del 1,5%, de modo que realicen tareas múltiples como controlar, guardar, exhibir mercadería y vender”.
En el caso de las cajeras, “que son las más antiguas”, Fernández indicó que se les retirarían los tickets de alimentación -que ascienden a 6.200 pesos- más los premios, lo que en total implicaría una pérdida aproximada de 9.080 pesos.
“La firma quiere hacer una reducción de personal”, afirmó.
Actualmente la plantilla de las tiendas está integrada mayoritariamente por trabajadoras con amplia antigüedad, las más reciente rondan los ocho años en la empresa y otras cuentan con 25 o 30 años de trayectoria.
Recordó que, durante la reducción previa mediante “despidos voluntarios”, la empresa argumentó una “caída en las ventas” y eso sumado a que todos debían hacer todas las tareas, llevó a que “algunas trabajadoras prefirieran irse porque tenía otro trabajo y la mayoría porque ya estaban cansadas del maltrato y hostigamiento”, señaló.
Según Fernández, la propuesta actual implica que las comisiones de las vendedoras bajen al 1,5% -en el caso de las de la calle- y al 1,8% en shopping, cuando actualmente perciben un 3%, además de los premios obtenidos por ascensos de categoría.
A su vez, explicó que la comisión del día se dividiría por las horas trabajadas, lo que implicaría un ingreso aún menor. “Ellos dicen que con esto somos todos igualitarios y todos podemos hacer todo”, sostuvo, ejemplificando que una cajera podría vender, cobrar, guardar en depósito, controlar y exhibir mercadería.
La dirigente sindical consideró que INDUTOP S.A se trata de “una empresa que se puede seguir manteniendo”, ya que tiene más de 25 años en el mercado y alrededor de 22 locales en todo el país, aunque reconoció que algunos han sido cerrados o unificados.
Señaló que la marca Daniel Cassin es reconocida, que de ella surgió Allie -más urbana y cotidiana- y Peace of Cake -orientada a la adolescencia-, y que cuentan con la marca registrada Paddock, cuyos productos venden también a otras tiendas.
Indicó que la empresa contrató a una consultora que recomendó los cambios “para poder crecer como empresa” y que, en comparación con Indian, venden menos.
“Ellos están cerrados a una negociación”, afirmó. Según explicó, la empresa plantea aceptar la propuesta con una indemnización diferencial como compensación o, de lo contrario, la desvinculación.
El 90% del personal está integrado por mujeres que atraviesan realidades diversas, desde mujeres jóvenes que llegaron a Montevideo para estudiar y trabajar, o jefas de hogar con hijos a cargo.
“Hay muchas personas que tienen un alquiler que pagar, un colegio que pagar a sus hijos. Para muchas de ellas es el único ingreso”, señaló. Recordó además que históricamente Daniel Cassin “se destacaba como una empresa que pagaba bien” y que “no son malos sueldos, pero ahora los quieren reducir, implementando la multitarea con menores ingresos”.
Fernández indicó que la comunicación fue sorpresiva. “Todo esto fue de la nada, fue la semana pasada. El miércoles se lo comunicaron a las encargadas y ellas nos informaron el jueves en la mañana. Fue un desenlace muy cortito”, relató.
El viernes pasado, el sindicato envió un correo al Ministerio de Trabajo y este lunes mantuvo una reunión, en la que solicitó una instancia tripartita para el próximo miércoles, con el objetivo de “conocer las perspectivas y tratar de llegar a algún acuerdo”, en un contexto en el que, según afirmó, ya hubo despidos.