La Federación de Funcionarios de OSE (FFOSE) mantiene el conflicto en reclamo del “ingreso urgente de personal, la regularización de los trabajadores tercerizados y mejoras en las condiciones laborales”. El presidente del gremio, Carlos Larrosa, afirmó que existen avances en las negociaciones, incluso con la intervención de la Presidencia de la República, aunque advirtió que la falta de funcionarios “compromete el funcionamiento del organismo y el suministro de agua”.
FFOSE continúa movilizada en reclamo del ingreso urgente de personal, la regularización de los trabajadores tercerizados y mejores condiciones laborales.
Desde el sindicato indicaron que en OSE hay trabajadores y trabajadoras tercerizados que cumplen funciones permanentes, sostienen el servicio y enfrentan los mismos riesgos que el resto del personal, pero con “menos derechos”, situación que califican como una forma de “precarización e injusticia”.
Asimismo, se afirmó que “la tercerización reduce los salarios, impone contratos temporales, niega la estabilidad laboral, limita derechos, debilita la organización sindical y afecta la calidad del servicio”.
FFOSE aseguró que también se “pone en riesgo” la infraestructura, se debilita el sistema público de agua y “termina siendo más costosa para el Estado”.
Por ese motivo, FFOSE exige el inicio inmediato del proceso de regularización de estos trabajadores, su incorporación como funcionarios con todos los derechos, el reconocimiento de la experiencia acumulada y el fin de la precarización en el Estado.
Reivindicaciones
El presidente de FFOSE, Carlos Larrosa, explicó al Portal del PIT-CNT que el sindicato viene impulsando cambios en el régimen de turnos rotativos. “Estuvimos con ocupación en el interior del país porque estamos estudiando el sistema de turnos rotativos de OSE, que es bastante esclavizante, porque tenemos compañeros trabajando cinco días, descansando uno, después entran en otro horario, o sea, rotan cada 24 horas y los están perjudicando. El planteo es mejorar el sistema de turnos, pasar de 5-1 a 4-2 o 4-4, que tengan mucho más descanso. Esta reivindicación es exclusivamente por salud y no salarial”.
Larrosa señaló que el otro eje central del conflicto es la falta de personal. “Estamos en un mínimo histórico de personal. Estamos en una lucha titánica porque estamos contra todo el gobierno y las pautas presupuestarias del Ministerio de Economía y Finanzas y de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) en cuanto a la eliminación de vacantes y gasto cero en las estructuras. Insistimos en que OSE tiene que ser una excepción por la falta de personal. Estamos negociando a nivel de Presidencia de la República para lograr ese acuerdo. Estamos más cerca”.
En ese sentido, informó que continúan las instancias de negociación. “Tenemos negociaciones bipartitas este lunes entre la empresa y el sindicato y el martes en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Luego de ambas instancias, el miércoles se realizará una Mesa Representativa en FFOSE para definir determinados acuerdos o profundizar el conflicto”.
Consultado sobre el estado de las conversaciones, el dirigente manifestó optimismo. “Estamos más cerca en cuanto al ingreso de personal y los turnos. Las negociaciones están dando; todavía no dieron los frutos, pero se está viendo la florcita. FFOSE continúa su lucha por ingreso de personal y mejores condiciones laborales. Hay avances en las negociaciones, incluso con la intervención de la Presidencia de la República, que es un factor clave”, remarcó.
Larrosa indicó que la situación en la planta de Aguas Corrientes es especialmente crítica. “Aguas Corrientes es un punto neurálgico donde se están tomando medidas fuertes para exigir el ingreso de personal”. El dirigente recordó que la planta, encargada de abastecer al área metropolitana, perdió un tercio de su plantilla durante la última década. “Hace unos años había más de 200 personas trabajando en la planta como funcionarios de OSE; hoy en día solamente hay 135 y algunos talleres que son de vital importancia para el funcionamiento de la planta, como el taller mecánico o los electricistas, han visto reducir su plantilla de una quincena a tres o cuatro personas, lo que ha llevado a una sobrecarga sobre el personal y, más que nada, a la utilización de las guardias como forma de suplir el personal que hace falta”.
“Estamos en una situación extrema en la cual, sin que haya medidas gremiales, ya el suministro de agua está comprometido por la falta de personal y también de inversiones en infraestructura dentro de la planta. Las medidas que se están tomando son para hacerle entender al Directorio que es necesario el ingreso urgente de personal”, remarcó.