La Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) celebró este jueves 20 de agosto su 62º aniversario, en un acto que contó con la presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi. Durante la actividad, el secretario general de COFE, José Lorenzo López, afirmó que “en el Estado, sin reformas estructurales profundas, sin organización social sólida y sin integración regional, cualquier avance será como un castillo de naipes”.
El acto se realizó en el hotel Crystal Tower y contó, además, con la presencia del presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, dirigentes de organizaciones sindicales e invitados nacionales e internacionales. En ese marco se desarrolló el panel “Vientos de ultraderecha: impactos en nuestra región sobre la democracia, el trabajo y lo público”.
El secretario general de COFE, José Lorenzo López, repasó la historia de la Confederación, que quedó constituida el 24 de agosto de 1964, luego de tres días de Congreso. “No nacimos como quien se suma a una unidad ya construida. COFE nació en el proceso histórico en que la clase trabajadora uruguaya construía lo que sería, pocos años después, la Convención Nacional de Trabajadores (CNT), la cual justamente en estos momentos está en el proceso de conmemoración de sus 60 años de responsabilidad de la central única, el PIT-CNT”, señaló.
“Fuimos parte de esa generación fundadora, que entendió ya en los años 60 que la suerte de los trabajadores y trabajadoras del Estado, de la administración central, entes autónomos, servicios descentralizados y la suerte de la clase trabajadora toda era una misma causa. Esa historia tiene muchos nombres, pero si debemos destacar uno, todos coincidimos en esta Confederación con el nombre de nuestro líder supremo, el compañero Luis Iguini”, recordó López.
COFE está integrada por 52 sindicatos estatales, representativos de los diferentes organismos de la administración central, y reúne aproximadamente a 22.000 trabajadores sindicalizados.
López sostuvo que “en el Estado, sin reformas estructurales profundas, sin organización social sólida y sin integración regional, cualquier avance será como un castillo de naipes”. Según señaló, esa concepción continúa siendo “la hoja de ruta” de la Confederación.
Agregó que, 62 años después, COFE sigue de pie e impulsando la Declaración de Montevideo, surgida en el marco de la Confederación Latinoamericana de Trabajadores Estatales. “El movimiento sindical uruguayo, con toda su historia y legitimidad, tiene una deuda pendiente y es que hay miles de trabajadores que no se sienten parte del movimiento sindical”.
En ese sentido, sostuvo que “apenas el 10% de los trabajadores trabaja en la industria y más del 70% en pequeñas y medianas empresas”. Añadió que el movimiento sindical no logra alcanzar a “miles de trabajadores independientes, subcontratados, migrantes, trabajadores de plataformas”.
“No alcanza con lamentarlo; necesitamos una verdadera revolución interna en la forma en que nos organizamos”, planteó.
El saludo de Orsi
Por su parte, el presidente Yamandú Orsi hizo uso de la palabra y resaltó la importancia de cuidar y respaldar la imagen de Uruguay, en un contexto que definió como de crisis de legitimidad y creciente desconfianza hacia los ámbitos políticos y sociales.
“En este rincón del mundo, las instituciones de gobierno, sociales, políticas, nos estamos jugando una parada enorme, porque lo que se instala como debate es la existencia de una sociedad sin reglas; desde lo más mínimo, como la actividad productiva, hasta la puesta en cuestionamiento de la coexistencia de los países y la sociedad en su conjunto”, afirmó.
El mandatario cerró su intervención con un saludo a las organizaciones sociales y sindicales. “¡Larga vida a los sindicatos, a los movimientos sociales, al PIT-CNT y a esta sociedad hermosa que es el Uruguay!”.