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El modelo Galperín
Trabajadores de Paycueros en conflicto por envíos al seguro de paro y negociación colectiva
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paycueros

La Unión de Trabajadores de Paycueros (UTP) se declaró en conflicto ante el envío de nuevos trabajadores al seguro de desempleo y la negativa de la empresa a negociar los convenios colectivos que vencieron entre los años 2024 y 2025.

 

Según informó la UTP, el 15 de enero finalizaron las licencias de los trabajadores y el pasado 22 de enero la empresa envió a seis empleados al seguro de desempleo. El sindicato entiende que esta decisión constituye un “ataque a la organización y otra represión sindical”.

Ante esta situación, la UTP convocó a una asamblea general en la que se rechazó el envío al seguro de desempleo. En ese ámbito, el sindicato remarcó que la empresa ha argumentado que “no tiene viabilidad” debido a la cantidad de cuero procesado; sin embargo, ante la Justicia declaró que es “sustentable” y que “no tiene problemas financieros”, además de manifestar que no pretende retirarse del Uruguay.

Otro de los aspectos tratados en la asamblea fue que, si los trabajadores no alcanzan acuerdos por el convenio vencido el 31 de diciembre y por otro que está vencido desde el 1º de julio de 2024, se enfrentan a una rebaja salarial.

Por estos motivos, la asamblea de la UTP se declaró en conflicto y resolvió llevar adelante medidas “distorsivas” con el objetivo de poder negociar con la empresa.

En este marco, el sindicato solicitó una reunión con el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, la cual se concretará en los próximos días. Asimismo, durante la primera semana de febrero se reunirán con senadores integrantes de la Comisión de Asuntos Laborales de la Cámara de Senadores.

El dirigente de la Unión de Obreros Curtidores, Carlos Bico, dijo al Portal del PIT-CNT que el sindicato se encuentra radicalmente en contra de la “primarización total de la producción”, basada en la venta de la mayoría de los cueros salados. Agregó que el gremio no admite que “directivos de otros países vengan a Uruguay con recetas que están intentando instalar, por ejemplo, en Argentina”.

“Teníamos una discusión abierta con la empresa; sin embargo, este año vino el gerente general del grupo Sadesa y, al otro día, Paycueros cambió la postura radicalmente a nivel local. Hay una directiva de trasladar la política que quieren implementar en Argentina y tomar a Uruguay de laboratorio”, afirmó.

Sadesa tiene filiales, además de su casa matriz en Argentina, en Uruguay, Paraguay, Vietnam y Tailandia. En Uruguay opera a través de su subsidiaria Paycueros S.A, empresa vinculada a la familia Galperín, siendo Miguel Galperín uno de sus directores. “Por lo tanto, tienen una participación importante en el gobierno de Javier Milei. No vamos a admitir que vengan a trasladar políticas de otros países a Paysandú y no respeten las leyes de Uruguay”, remarcó Bico.

En ese marco, el dirigente sindical señaló que el pasado sábado la UTP había definido una medida sindical y que la empresa intentó sancionar individualmente a los trabajadores. Por ese motivo, “se activó inmediatamente” un paro de 24 horas, ya que pretendían sancionar de forma individual una medida sindical colectiva.

Devoluciones

Bico también cuestionó que la empresa recibe “devoluciones por exportaciones” y que uno de los argumentos utilizados para acceder a esos beneficios es la preservación del empleo.

“Ahora no están preservando nada, están actuando por revanchismo. Mantienen a más de 80 trabajadores en el seguro de paro, además de los seis que enviaron ahora. Han despedido gente y se han ido 180 personas, algunas de ellas de forma voluntaria”, sostuvo.

“Están en una actitud de carroñar y de sangrar a los trabajadores por todos lados”.

Según documentos en poder del sindicato, en el año 2019 y en dos oportunidades durante 2024, la empresa recibió cerca de U$S 8.000.000 en cada ocasión, por concepto de devoluciones y exoneraciones del Estado vinculadas a maquinarias e inversiones.

Se estima que la empresa produce 35.000 cueros mensuales, menos de la mitad de su capacidad productiva. Aproximadamente 20.000 cueros salen de la planta únicamente con sal y son enviados a China, donde se realiza todo el proceso industrial.

Por ello, el gremio reclama que, “si se otorgan exoneraciones, que se exija por lo menos la continuidad de los procesos productivos, como por ejemplo la terminación, que hoy no se realiza en Paysandú”.