En el marco de un acuerdo de formación desarrollado por el Instituto Cuesta Duarte con la Intendencia de Canelones y el apoyo de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, un grupo de trabajadoras rurales participaron durante casi un mes de un taller sobre Derechos laborales básicos para asalariados rurales del departamento de Canelones.
El curso se desarrolló entre los meses de mayo y junio del corriente año y contó con la participación de unas 15 trabajadoras pertenecientes a distintos sindicatos del sector rural.
María Flores, histórica dirigente del Sindicato Único de Trabajadores del Tambo y Afines (SUTTA) y de la Unión Nacional de Asalariados Trabajadores Rurales y Afines (UNATRA), visiblemente emocionada, recibió el diploma que certifica su participación y agradeció la oportunidad de "recibir más herramientas para defender nuestros derechos en las negociaciones en los Consejos de Salarios, pero también para que las trabajadoras tengan conocimiento de sus derechos cuando hablan con sus patrones".
Las clases fueron presenciales, y se abordaron las normativas vigentes para el trabajo rural, las actualizaciones y distintos aspectos relacionados a los vínculos entre trabajadores y patronales, con las particularidades que tiene el sector rural.
"Se explicó qué quiere decir cada línea del recibo de sueldo, algo que parece una tontería y sin embargo, las y los trabajadores rurales casi nunca conocen, y eso quedó muy claro en el curso".
Según Flores, la conformidad de todas las partes marcó la continuidad de la capacitación y en los próximos días se conformarán otros talleres similares en la región del santoral canario y posiblemente en el departamento de Durazno.
El curso estuvo dictado por la jueza Virginia Rossi y la logística fue proporcionada por la Intendencia de Canelones, a través de la coordinación de Manuela Posadas.