Pasar al contenido principal
Soledad González: "La Intersocial Feminista tiene que jugar un rol importante en la nueva etapa porque la diversidad de voces no es un problema sino una fortaleza"

Al tiempo que han comenzado a conocerse algunos pronunciamientos de algunos actores del gobierno que marcan una posible tendencia a la confrontación con las casi 800 mil personas que firmaron para habilitar el referéndum, también desde los sectores y organizaciones integrantes de la Comisión Pro Referéndum se están haciendo las primeras evaluaciones por haber alcanzado el primer objetivo y especialmente, por la contundente forma en la que se superó el 25% que exige la Constitución de la República.

La integrante de la Intersocial Feminista y de Cotidiano Mujer, Soledad González, dijo al Portal del PIT-CNT que desde su punto de vista, haber alcanzado casi 800 mil firmas en tiempo de pandemia para el referéndum sobre 135 artículos de la LUC, es "un hito histórico que va a quedar en los libros de historia". González sostuvo que fue algo "impresionante" y que se debe leer como "un gran reconocimiento" al movimiento sindical, a los feminismos, a cooperativistas, estudiantes, a "todas las organizaciones sociales que impulsamos este referéndum", a un "gran espacio al que también se sumó el Frente Amplio" y así se conformó la Comisión Nacional Pro Referéndum.

Cabe recordar que el politólogo Daniel Chasquetti, dijo al Portal del PIT-CNT que la construcción de un camino común entre el movimiento sindical, las organizaciones sociales y el partido político que respaldó la campaña, fue precisamente una de las claves de este éxito alcanzado. "Sin duda el hecho de haber articulado esta cantidad de movimientos de diferente capacidad y tamaño, con historias diferentes, fue todo un desafío. Tuvimos que construir una plataforma, ponernos de acuerdo en formas y contenidos, y luego pudimos concretar el trabajo en la Comisión Pro Referéndum. Fue una tarea para nada sencilla, pero una construcción bien valorada por la población porque de lo contrario, no habríamos tenido la respuesta tan contundente que logramos".

Consultada sobre cuál fue la impronta que los feminismos le aportaron a la campaña por el referéndum, la integrante de la Intersocial Feminista explicó al Portal de la central sindical que una de las particularidades fue que no midieron cifras. "Nosotras no sabemos cuántas firmas aportamos porque no hicimos una recolección centralizada. Es un dato relevante porque eso también nos define. No nos importa decir cuántas juntamos. No nos interesó eso. Por ejemplo en mi caso las firmas que fui recolectando se las entregué algunas veces a FeNaPES, otras al FA, otras a mi compañero que pertenece a la Asociación Sindical de Cooperativistas y Obreros del Transporte. A nosotras no nos importa quién las contabiliza. Lo que queríamos era juntar firmas, charlar sobre la LUC, conversar con la gente. Por otra parte, hay muchas feministas que pertenecen a sindicatos, partidos, gremios estudiantiles, por lo que nuestras firmas fueron a parar a todos esos lugares. Incluso una compañera nuestra estaba tan preocupada por si llegaba a perder sus papeletas que día por medio entregaba las firmas que iba recolectando (risas)".

Impronta

Para la Intersocial Feminista, lo fundamental era llegar a la meta. "Nuestro objetivo era llegar a lograrlas. Y creemos que las 800 mil firmas son el resultado del trabajo conjunto, no de la sumatoria de las partes. Ese es un concepto importante".

En la misma dirección, González destacó que la campaña tuvo una fuerte presencia femenina. "Tuvimos un rol y una responsabilidad muy grande con el 52% de la población de este país", más allá de las representaciones en un sentido formal o incluso burocrático. "Sí las representamos en términos sustantivos porque éramos las únicas mujeres de la campaña como tales. En ese sentido tuvimos una gran responsabilidad y como solemos hacer las mujeres en los distintos ámbitos donde militamos, hacemos foco en las cosas donde los hombres no lo hacen. De eso no hay ninguna duda". Al respecto, mencionó la "pelea" por la inclusión de los dos artículos vinculados a las adopciones. "Son temas que impactan en muy poca población, suelen ser desechados más por su bajo impacto que porque no sean temas graves y relevantes en sí mismos. Pero nosotras creemos que ese era un tema muy importante que había que defender. Y llevamos la discusión adelante para que fueran introducidos en la lista de artículos a derogar".

González apuntó otro aspecto relevante de la impronta feminista en la campaña desplegada durante siete meses. "Nosotras tenemos formas distintas de comunicar. Aportamos, junto a las compañeras del colectivo Lado F de la economía- todo un análisis del impacto de la LUC en las mujeres. Y yo creo que eso tiene que haber dado insumos a la discusión, a los militantes y a las militantes que juntaron firmas para convencer". Además, remarcó los feminismos están desarrollando una cuarta ola de masividad y aceptación pública a nivel planetario, "que posibilita que nosotras tengamos más llegada a un sector muy importante de la población que la que podrían tener los compañeros varones". Justamente, consideró los feminismos tendrán mucho que aportar de cara a la nueva etapa clave que se vendrá con la campaña a nivel nacional y con el gobierno defendiendo la LUC. "Desde la Intersocial Feminista estamos convencidas que tenemos que jugar un rol clave en la comunicación de la campaña porque aportamos una voz distinta, y creo que es una fortaleza de todo el movimiento y de la campaña, poder mostrar voces distintas porque la diversidad es un valor y no un problema", enfatizó.

Y dale alegría a mi corazón

Por último, González subrayó la respuesta de la ciudadanía en defensa de la democracia. "Me alegra y me enorgullece profundamente la capacidad de movilización y la respuesta del pueblo uruguayo con su ADN de defensa de la democracia. Me parece que hay algo de eso, realmente profundo, que cuando el pueblo uruguayo considera que hay un avasallamiento -que personalmente considero fue lo que hizo el gobierno con la LUC al avasallar al Parlamento, recortando tiempos y calidad de discusión- la gente se lo cuestiona y da su respuesta. No nos gusta, eso no nos cabe, nos gusta discutir. Está claro que hubo un cambio de gobierno y que la ciudadanía lo votó y tiene todo el derecho de impulsar las políticas que considere legítimas. Para eso fue elegido. Pero tiene que cumplir con algunos requisitos de forma y en este caso la forma no es un mero detalle, es muy importante", sentenció.