El secretariado Ejecutivo del PIT-CNT manifiesta su total repudio a la inacción de las autoridades, frente al segundo fallecimiento de una persona en situación de calle en la madrugada pasada. No sólo no lo dejaron ingresar a un refugio cuando nos encontrábamos ante una alerta naranja, sino que muere en la esquina entre nylons y trapos, con la cabeza rota, con la derrota de que a nadie le importo su vida. Seguramente muere de frío, de desidia, de odio por el pobre.
Para Gustavo, de 31 años, el Estado no llegó tarde, le cerró la puerta. La situación de quienes están viviendo en la calle tiene muchos aspectos que atender, pero el Estado tiene la responsabilidad de cuidar y velar por la vida que es el bien supremo.
Secretariado Ejecutivo
Montevideo, 2 de julio de 2020.