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Como todos los años, al llegar el 16 de diciembre, el Sindicato Único de Trabajadores del Mar y Afines (Suntma) conmemora el Día del Marino. La fecha fue elegida en recuerdo y homenaje a Julio Correa, dirigente marítimo, militante social y sindical, que permanece desaparecido desde el 16 de diciembre de 1975, cuando fue secuestrado en su hogar por las fuerzas militares.

Este 16 de diciembre de 2019, el encuentro sindical y familiar por el Día del Mar se conmemoró el local de la Federación de Obreros y Empleados Molineros y Afines (Foemya) y del Sindicato Único del Transporte de Carga y Ramas Afines (Sutcra), en Agraciada esquina General Fraga.

La fecha no es de celebración, pero sí de recuerdo y homenaje. "Julio fue un sindicalista con todas las letras, serio y trabajador, pero que sabía aportar alegría y buen humor en el trabajo cotidiano, por eso queremos recordarlo así, con un tono familiar, positivo, constructivo, valorando su lucha y sacrificio". Así explicó al Portal del PIT-CNT el secretario general del Suntma, Mauro Rivero, la forma en la que se percibe la figura del dirigente detenido desaparecido Julio Correa.

Para los trabajadores del mar, el sacrificio es casi una síntesis de vida. "Podemos pasar meses arriba de los barcos, lejos de la familia, nos perdemos cumpleaños de nuestros hijos, fiestas de la escuela, pero sabemos que nuestro trabajo es así, sacrificado para nuestra salud y para el alma". Según Rivero, con el paso de la vida se va aprendiendo a valorar los pequeños momentos de abrazos y risas con la familia y los amigos del barrio. "Julio Correa era así, un tipo jovial, alegre, militante, solidario, trabajador y metedor. Es una referencia para todos nosotros", aseguró. El secretario general del Suntma dijo que la conmemoración del Día del Marino es un momento de recordar a muchos otros trabajadores "a los que se les fue la vida en la militancia para cambiar la realidad de los trabajadores en general, y de los trabajadores del mar en particular, por lo que es un homenaje a él y a todos los trabajadores".

Las ausencias

Según contó Rivero, la época de las fiestas tradicionales también implica desarraigo y despedidas en la familia del mar. "Muchas veces no estamos. Llega la Navidad y no estamos en casa porque tenemos que estar arriba de un barco. Y así nos acostumbramos a que por un lado tenemos a nuestra familia de sangre en tierra y también tenemos la de los compañeros con los que pasamos a bordo. Y mirá que eso es algo que el trabajador del mar lo siente. Y siente cuando no puede ir a ver a su hijo a la escuela cuando le entregan el carné, es un desgaste emocional que se suma al físico por las tareas en el mar, por eso el 16 de diciembre es un día tan especial para nosotros", subrayó.

La lectura como consigna

Cuentan los viejos militantes del mar, aquellos que compartieron largos viajes con Julio Correa, que durante las semanas y meses que permanecían navegando, el dirigente les exigía a los trabajadores leer algo. Todos los días. Era casi una intimación de honor. "Lean lo que ustedes quieran, pero lean, porque algo tienen que leer. Es por ustedes. Por sus familias y por su futuro. Por lo que más quieran, lean".

Así recuerda el Suntma a Julio Correa y valora aquellas enseñanzas como forma de necesaria construcción del pensamiento crítico.