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Martín Nieves: "La crisis económica barrerá los derechos de las personas con discapacidad"

Un conjunto de centrales sindicales de América Latina desarrolló el Encuentro Regional de Sindicatos de América Latina y el Caribe, que tuvo como temática central, “COVID-19 - Trabajo decente para las personas con discapacidad. Respuestas sindicales”.

Según informó al Portal del PIT-CNT, Martín Nieves, responsable de organización de la Secretaría de Discapacidad de la central sindical, unos 14 expositores de América Latina disertaron de manera virtual sobre el análisis de la situación actual, "y se comenzó a construir una estrategia a modo de hoja de ruta para salir de la crisis sanitaria y afrontar lo que nosotros consideramos va a ser un escenario de crisis económica que va a barrer con los derechos de las personas con discapacidad".

Los representantes de las centrales sindicales compartieron documentos con sus respectivas miradas de la realidad actual, y acordaron desplegar un plan de trabajo que permita concretar una gran movilización continental el 3 de diciembre del 2020, en el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad.

Nieves adelantó que rumbo a esa movilización se irán diseñando distintas estrategias desde las organizaciones sindicales para "promover y garantizar que la participación social de las personas con discapacidad y el derecho al trabajo se siga contemplando y se siga respetando y que no sea como ha sucedido en todas las crisis, que los más vulnerables sean los más perjudicados".

Según la declaración final del encuentro regional de sindicatos de América Latina y el Caribe, celebrado de forma virtual, la crisis generada por el  Covid-19, viene generando un fuerte impacto socioeconómico sobre todas las personas (particularmente en las mujeres), en las instituciones públicas y privadas. En este sentido, "se prevé un aumento del número de personas con discapacidades físicas y mentales, como consecuencia directa o indirecta de los procesos de estrés, depresión, inseguridad sanitaria,  laboral,  pérdida de empleo y/o precarización de las relaciones laborales".

Texto declaración final

ENCUENTRO REGIONAL DE SINDICATOS DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE

“COVID-19 - Trabajo decente para las personas con discapacidad. Respuestas sindicales”

En el marco del primer encuentro regional, celebrado de forma virtual, entre varios de los países y sindicatos de América Latina y el Caribe (abajo firmantes), preocupados por la salida a la crisis socio sanitaria provocada por el COVID-19 en respuesta a las necesidades de nuestras poblaciones vulnerables, dentro de las cuales se incluye a las personas con discapacidad, se construye esta hoja de ruta que pretende contribuir  en la coordinación, de una respuesta conjunta entre todos los involucrados.

La crisis generada por el  Covid-19, viene generando un fuerte impacto socioeconómico sobre todas las personas (particularmente en las mujeres), en las instituciones públicas y privadas. En este sentido se prevé un aumento del número de personas con discapacidades físicas y mentales, como consecuencia directa o indirecta de los procesos de estrés, depresión, inseguridad sanitaria, laboral,  pérdida de empleo y/o precarización de las relaciones laborales.

Siendo conscientes que vivimos en un sistema social y económico que cultiva la competencia entre los individuos, las organizaciones y las  naciones,  consideramos que hay que acabar con la misma para poder construir una sociedad y un mundo más inclusivos. Para ello debemos basarnos en la complementariedad social, sinérgica y desarrollo de cualidades donde cada persona debe tener su lugar al nivel local, nacional y mundial.

Por lo tanto, debemos producir un cambio sistémico de las instituciones públicas y privadas que permitan la inclusión de las personas con discapacidad  sobre esta base de complementariedad social, acciones afirmativas sinérgicas y de desarrollo de cualidades, con accesibilidad e igualdad de tratamiento y participación en el mundo  de trabajo

Para lograr este cambio sistémico, como trabajadores involucrados, debemos movilizarnos con nuestros sindicatos, junto a las organizaciones sociales, promoviendo la inclusión en todos los países, y realizar una evaluación que visibilice el débil acceso de las personas con discapacidad a los sistemas de protección social: la participación a nivel sindical, cobertura de los servicios de salud, de  educación, acceso a la justicia, protección del trabajo y los trabajos, de seguridad social, el seguimiento social, de las empresas y las familias.

Parte de la fuerza de los sindicatos reside en el hecho de contar con trabajadores organizados en todas estas instituciones de protección social, que deberían facilitar los procesos de visibilización de la debilidad de las instituciones en el campo de la igualdad de tratamiento de las personas con discapacidad.

Es por este motivo que invitamos a los sindicatos a incluir entre sus miembros, más trabajadores con discapacidad y/o personas dependientes con discapacidad, ofreciendo estrategias que faciliten su integración e inclusión, así como establecer alianzas con otras organizaciones en particular, asociaciones de personas con discapacidad. Los sindicatos tienen mucho que aprender de las luchas de las personas con discapacidad y podemos ser socios en diversas demandas al fortalecer los lazos. También instamos a propiciar la inclusión dentro de la negociación colectiva cláusulas que promuevan la formación, inclusión laboral y cuidado de los riesgos psicosociales, que puedan afectar de manera particular a los trabajadores con discapacidad (principalmente usuarios de salud mental), siendo mitigados por el foment de entornos favorables. Por último las acciones sindicales deben denunciar la invisibilidad (numérica) de los trabajadores con discapacidad en las  empresas privadas y en el sector público.

Invitamos además a llamar la atención de los empleadores públicos  y  privados para que contraten más personas con discapacidad, de acuerdo con las leyes de cuotas vigentes en cada país. Al tiempo, que invitamos a los servicios públicos a incluir rutas preferenciales de empleabilidad para personas con discapacidad en el período de pos pandemia.

Es importante recordar que las Naciones Unidas, a través de la agenda 2030 de desarrollo sostenible, incluye explícitamente algunas metas e indicadores y menciona claramente: Avanzar en visibilizar su situación y prevenir y atender la situación de desigualdad y discriminación en la que viven las personas con discapacidad.

Si todos los informes internacionales y regionales destacan las fuertes brechas en el acceso a la educación, salud y oportunidades de desarrollo que caracterizan las condiciones de vida de las personas con discapacidad, no podemos observar pasivamente, como se perpetúan los déficits en los registros de los afectados ante la pandemia. Si las prestaciones de la seguridad social y seguridad y salud han tenido en cuenta o no la situación de poblaciones vulnerables, o si en el regreso al trabajo no se garantiza la seguridad, accesibilidad y salubridad para las mismas. O si se da una eventual modificación del contenido del trabajo, de los horarios o un análisis del empleo y de las competencias adaptadas que se requieren post COVID-19

Pelear por un nuevo sistema social y económico que incluya a las personas con discapacidad implica necesariamente desarrollar la agenda de trabajo decente  con sus cuatro pilares: sistema de diálogo social, sistema de protección social, sistemas de normas internacionales de trabajo, sistema de empleo a nivel nacional.

Cada uno de estos pilares tiene relación con los otros tres  en el proceso de organización. Cuando se promueve el empleo para personas con discapacidad, necesariamente debe ir acompañado de normas que proteja a los trabajadores, construidas en el marco de un dialogo social que ofrezca una verdadera protección social.

Para lograr un sistema de organización de trabajo decente para todos, desde la  infancia hasta el final de la vida, los sindicatos debemos involucrar al gobierno y a las organizaciones de empleadores en un diálogo social tripartito que contemple las normas internacionales en materia de derechos para las personas con discapacidad.

Una vez adoptadas y ratificadas dichas normas del trabajo, los sindicatos debemos continuar, en el marco del diálogo social tripartito, negociando  estrategias que permitan obtener recursos humanos y financieros, para poder implementar y cumplir el compromiso de las normas universales, internacionales y nacionales, para satisfacer las necesidades de protección de las personas con discapacidad. Medidas de apoyo apropiadas en los servicios públicos y empresas privadas, que cumplan con las medidas de acción afirmativas y normas de no discriminación, comprendidas en los cuatro pilares del trabajo decente.

En síntesis: invitamos a analizar las acciones que se vienen realizando por parte de los sindicatos, realizar un seguimiento del alcance de las medidas propuestas por los diferentes gobiernos y empresas, y promover una gran movilización junto con las organizaciones sociales de personas con discapacidad para el próximo 3 de diciembre de 2020 (Día Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad), que permita avanzar, en la concreción del derecho al trabajo decente.

Ratifican esta declaración:

Argentina (UOCRA – CGT, CTA.T, ATE CDA - CTA-A)

Brasil (SINDMETAL-FS)

Panamá (SUNTRACS-CONUSI)

Perú (CATP)

Chile (CAT, CUT)

Colombia (CGT, CTC, CUT)

El Salvador (CUTS)

Uruguay  (PIT-CNT)

ICM América Latina y Caribe

 

Montevideo, 26 de mayo de 2020