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A la huelga voy

Por más que los indicadores señalaran temperaturas de frío invernal, esta mañana hubo muchísimo calor humano rodeando a los trabajadores de la Asociación Laboral de Funcionarios de ACODIKE Supergás (ALFAS), que comenzaron la huelga como consecuencia de la intransigencia patronal, en un conflicto que comenzó con despidos y medidas antisindicales hace más de 100 días.  

Rodeando la carpa de la resistencia de ALFAS, organización integrante de FUECYS, cientos de trabajadores de la FTIL, SUNCA, FUECYS, FENAPES, SUTEL y de distintos sindicatos, se hicieron presente para acompañar solidariamente a quienes hoy comenzaron la huelga, para intentar lograr la reincorporación de los trabajadores despedidos y alcanzar el fin de las sanciones y medidas antisindicales.

Fue una actividad dura. Allí no hubo más que palabras de aliento y de compromiso de lucha. Llevan más de 100 díoas de lucha y eso se siente en el cuerpo y el bolsillo de todos: de los que fueron despedidos y de los que sostienen la lucha y la carpa, de manera estoica. La mañana invernal además se hizo sentir.  Mientras centenares de trabajadores intentaban dar un abrazo solidario, y transmitir el compromiso no dejarlos solos, el viento impactaba en rostros serios, algunos veteranos con  algunas batallas y huelgas sobre sus espaldas que saben que se ingresa en un territorio complejo, duro, sin mucho margen de acción más que el saberse parte del movimiento sindical uruguayo que ha dado mil batallas de resistencia a lo largo de su existencia.

Gabriel Molina, en nombre del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT, felicitó a los trabajadores de ALFAS "porque vienen resistiendo con esta carpa de la dignidad, a una empresa que ha tenido una actitud antiobrera y antisindical", que "intenta aislar a los trabajadores y generar miedo", señaló.

Molina también hizo una mención especial a los trabajadores no sindicalizados que hoy están trabajando, y les aseguró que no están "vacunados" contra la arrogancia y persecución patronal, y que si en alguna ocasión les toca a ellos padecer los embates represivos, el movimiento sindical les abrazará y tampoco les dejará solos. "No vamos a dejar a nadie exento de solidaridad".

El presidente de SUTEL recordó que "el movimiento sindical del Uruguay está plagado de victorias y derrotas, y nos sentimos orgullosos de la forma que salimos de cada una de ellas. Porque salir con un sindicato apretado y potente de una derrota, también es una forma de victoria", sostuvo, "porque se fortalece lo que más le duele a este tipo de empresarios, y es un movimiento sindical unido, apretado y organizado".

"La solidaridad no se pierde, la defendemos todos los días y la ponemos en práctica todos los días, no por decreto sino por sentimiento, por corazón y por alma". Dijo Molina en tono firme y hablando a pocos metros del ingreso a la planta.

Por último, sugirió sin afirmar, que ante la intransigencia patronal, tal vez habría que evaluar la toma de medidas que repercutan en la empresa. "¿Yo tengo la obligación de comprarle a ACODIKE?", interpeló.      

 Posteriormente, el presidente de ALFAS, Andrés Guichón, valoró la presencia solidaria frente a la carpa de la resistencia y recordó que no están solos, sino que los trabajadores allí están dando la batalla por la restitución de los puestos de trabajo, conjuntamente con sus familias. "Hoy estamos defendiendo el derecho al trabajo", apuntó, al tiempo que señaló que la empresa intenta destruir al sindicato. "A ellos no les sirven los trabajadores organizados sino precarizados, y pretenden bajar los costos a través de los trabajadores, para llenarse los bolsillos a costillas nuestra".

Más adelante, Guichón señaló que "el sindicato existe, es fuerte y necesario y vamos a hacer hasta lo imposible para sostenerlo, para seguir creciendo, luchando y conquistando cosas para los trabajadores, también para los que ahora están trabajando adentro y no acompañan la huelga, porque nuestra lucha también es por ellos", sentenció.

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