No están solos. Pero saben que están dando una batalla desigual. Después de más de 100 días de conflicto, de embates antisindicales, despidos y persecuciones, la Asociación Laboral de Funcionarios de ACODIKE Supergás (ALFAS), sigue firme en defensa de los trabajadores despedidos y de las familias que se han quedado en la calle. Pero el paso del tiempo también deja sus huellas. Y por supuesto el frío, las noches crudas, duras, producen un efecto erosivo contra los trabajadores que resisten una feroz embestida patronal, claramente envalentonada por la postura -no escrita, ni reconocida, por las autoridades competentes- del Ministerio de Trabajo, que lejos de proteger a los más débiles en la controversia entre trabajadores y empresa, decididamente ha volcado la balanza a favor de los malla oro y ha abandonado a su suerte a quienes pelean por un salario.
Con estas cartas sobre la mesa y así establecidas las reglas de juego de manera grotesca por los dueños del capital, los huelguistas resisten. Están cansados, golpeados, pero resisten.
Llevan más de una semana con temperaturas heladas durante las noches, apenas mitigadas por una estufa a gas. Nada más que eso. El viento impacta desde dos o incluso tres costados de la carpa, y también se cuela por debajo, levantando tierra y lo que encuentre a su paso.
Cuando cae el sol, el frío se hace sentir en la carpa. Y si bien los preparativos de la olla para la cena de los huelguistas brinda un calor distinto, solidario y con aroma a compañeros y compañeras, esa calidez de hermanos y hermanas de lucha, de sueños y futuro -acompañados casi siempre por un puñado de sus familiares- sostienen la esperanza.
"Acá estamos resistiendo, y lo hacemos por los compañeros despedidos, por los que están amenazados con perder su trabajo y por todas las familias. Esta carpa es la contracara del 'sálvese quien pueda' que nos pretende vender el neoliberalismo y el gobierno que tenemos. Esta carpa representa la dignidad colectiva, la lucha de tantos sindicatos que nos acompañan y nos brindan su solidaridad". Así lo explicó el presidente de ALFAS - FUECYS al Portal del PIT-CNT, en una extensa charla desarrollada esta semana dentro de la carpa, con una quincena de huelguistas.
La carpa tiene unos 10 metros de largo, y está dividida en dos espacios diferenciados: el más amplio -en el que se pasa la mayor parte del día y de la noche- que cuenta con bancos de madera, sillas de plástico, un generador, una televisión con Chromecast, bolsos, mochilas, un par de alargues y unos cuantos cargadores desparramados por todas partes; una estufa a gas, algunas frazadas, unos pocos libros y un par de revistas. Del otro lado de la 'pared de lona', está la zona destinada a guardar los alimentos y los implementos de cocina. Allí se preparan almuerzo y cena, y se guaran las donaciones fundamentalmente de frutas, verduras, fideos, porotos, yerba y huevos, que se encuentran apiladas de manera sumamente ordenada, para llevar un cierto control de lo qu0e se puede disponer y lo que comienza a escasear. "No hay palabras de agradecimiento por la solidaridad de todos los sindicatos. Es emocionante todo lo que nos han acompañado desde el primer día; viniendo a brindar su voz solidaria y con alimentos, donaciones y poniéndose a disposición para que no estemos solos".
Sobre el fin de esta semana el clima parece decidido a dar una tregua. Se anuncian altas temperaturas hasta el domingo y eso es un alivio para los huelguistas de ALFAS - FUECYS. Acaso, uno de los pocos alivios en esta lucha desigual.
"La última propuesta que nos hicieron para solucionar los despidos fue parcial para algunos trabajadores y dejaba por fuera a los tercerizados, lo que para nosotros es inaceptable. Desde el inicio dijimos que cualquier solución tiene que contemplar a todos los compañeros".
Según explicó Guichón al Portal, se aguarda para los próximos días una gestión que encabezará el presidente del PIT-CNT al más alto nivel del gobierno, particularmente con el ministro de Trabajo. "Nada garantiza nada acá, pero esa instancia la vemos como una posible salida, y aguardamos con expectativa y confianza, pero mucha cautela también porque sabemos que la empresa está muy dura", acotó.
Asimismo, la Mesa Representativa deberá resolver sobre un paro parcial de todo el PIT-CNT que tendrá el conflicto de ACODIKE, como uno de los puntos a reivindicar. "La empresa lo único que quiere es un sindicato que no moleste y que le firme un cheque en blanco", apuntó el presidente de ALFAS.
El barrio
Durante la charla, y por cierto, en distintos momentos de los días y las noches desde que se instaló la carpa y se declaró la huelga, muchos camiones, camionetas, ómnibus y autos que pasan por Camino Lecocq tocan sus bocinas y gritan consignas de aliento a los huelguistas. El barrio late. "Es que durante la pandemia nuestro sindicato fue solidario con el barrio. Tratamos de ayudar mucho con las ollas, comedores, con clubes y organizaciones sociales. Todos los meses, desde el sindicato donábamos entre 30 y 40 garrafas de 13 kilos a ollas y merenderos. Creo que la gente tiene memoria y sabe de qué lado se para en este conflicto. Y ahora son ellos los que se arriman con un alimento para ayudar".
Muchos de los huelguistas son jóvenes. Esta es su primera huelga. Ya saben de conflictos y embates antisindicales, pero ahora están afrontando una huelga dura. "Las familias hacen lo que pueden, nos respaldan porque estamos peleando por nuestras familias pero es lo más duro de encarar. Tratamos que nuestros hijos queden por fuera, no transmitirle nuestro dolor y la angustia de lo que estamos viviendo, pero claro, muchos de ellos lo perciben, lo sienten, es un tema complejo el de la familia cuando estás en una carpa, pasando frío y defendiendo los puestos de trabajo. Porque este desgaste es enorme. Y las patronales usan eso. Lo saben, saben que cuando te dejan en la calle sin trabajo, no es que al día siguiente conseguís otro".
En este contexto, el sindicato dispuso que se armen canastas de alimentos para que las familias que lo necesiten con mayor urgencia, puedan llevar a sus hogares algo básico, mientras dura la huelga.
"Si bien todos sabíamos las características del gobierno que resultó electo, ahora estamos padeciendo directamente las consecuencias. Ahora las empresas sienten que tienen vía libre para hacer lo que quieran porque el Poder Ejecutivo se los permite. Se podría decir que a nivel laboral, gobiernan las empresas privadas", remarcó. "En este país, hay trabajadores que están afectados por despidos de una empresa desde hace más de 100 días y ninguna autoridad del Ministerio de Trabajo se hizo presente a ver cuál es nuestra situación. Ni uno de todo el gobierno se acercó ni siquiera a escuchar. No digo a traer soluciones, a escuchar. No fueron capaces ni siquiera de eso. Cuando algo no les gusta, salen en todos los medios alineados a pegarle a los sindicatos. Con la bengala de humo de los compañeros de FFOSE salió medio gobierno en todos los espacios de la TV. En todos. Acá no vino ni uno solo a preguntar qué le está pasando a un grupo importante de trabajadores. Una vara excluyente y estigmatizante parecen tener. Tienen indignación selectiva".
Otras voces
Agustín tiene 28 años, no tiene hijos y durante la charla con el presidente del sindicato, se mantuvo en silencio, atento, sin hacer ni un gesto. No quiere hablar pero algo dice. Sus ingresos del Seguro de Paro se han achicado y su situación no está sencilla. De todos modos, dice que hay que pararse duros y resistir. Y agradecer la solidaridad sindical. Dice que las noches son muy frías en la carpa y que un poco con la estufa y otro poco con los partidos de truco y rondas de mate, se pueden sobrellevar esas horas largas hasta que sale el sol. "El aguante acá está, y estamos peleando todos los días".
Nicolás tiene 33 años, es padre de dos hijos y tiene la voz grave y metálica como un barítono del Coro del Sodre. Es de los que trata de "no contaminar" a sus hijos con la lucha y la huelga. A su lado, Miguel sonríe mientras escucha a sus compañeros. También es padre de dos hijos, de 3 y 14. El adolescente ya está informado por sus compañeros del liceo y el tema de la huelga ya se ha conversado en la familia, "aunque no es consciente de lo duro que es esto".
Ellos dicen que la única forma de levantarse todos los días y seguir adelante dando esta batalla es con voluntad, compromiso y confianza en la herramienta sindical. "Trataremos de salir parados de la mejor manera de este conflicto", aseguran.
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