El Consejo Directivo Central de la APU y los delegados de los trabajadores del Grupo R Multimedio celebraron la sentencia de la Suprema Corte de Justicia que confirmó la resolución de un Tribunal Arbitral y condenó a la empresa que dirigen Néstor Molina y Juan Carlos Blanco por notorias actitudes antisindicales y persecutorias.
Según explicó el doctor José Pablo García al Portal del PIT-CNT, la decisión de la SCJ contempla la postura de los trabajadores y la sentencia tiene un peso simbólico muy contundente en la defensa de los derechos de los trabajadores ante una patronal dura. "Una vez más, ahora ante el máximo órgano jurisdiccional, queda claro que Molina y Blanco vienen actuando de forma ilegal desde el inicio de este dilatado y complicado conflicto laboral", señala un comunicado de la APU. "Grupo R Multimedio ha pretendido callar los reclamos laborales con despidos, para apagar las voces críticas e infundir miedo a quienes conociendo que se les arrebatan a diario sus derechos aún no se suman a la organización y la lucha".
García sostuvo en diálogo con el Portal que la pretendida excusa para los despidos fue "notoria mala conducta", y en ese marco, los empresarios alegaron sentirse "ofendidos, afectados en su honor", porque una delegada sindical expresó en redes sociales “..los señores Juan Carlos Blanco y Néstor Molina vulneran derechos, despiden delegados sindicales y abusan y maltratan...son ladrones que se quedan con nuestros salarios y nuestros aportes, y sobre todo con nuestra dignidad, humillándonos hasta enfermarnos...".
Según reseña la APU, la Suprema Corte, en su sentencia N* 549, dice otra cosa. Dice que “Blanco llevó el conflicto al terreno de las redes sociales" rompiendo así el acuerdo alcanzado en Dinatra “para la construcción de un relacionamiento basado en el respeto y reconocimiento recíprocos".
Con ese antecedente y en un marco de conflictividad la Suprema Corte consideró que las expresiones de la delegada sindical "no excedieron los límites de la libertad de expresión en el ejercicio de la libertad sindical".
No hubo notoria mala conducta. Fueron despidos antisindicales, lisa y llanamente.
La Justicia se pronunció en voz alta y contundente. La lucha de los trabajadores tuvo reconocimiento y esta patronal como tantas otras, quedó al descubierto en sus maniobras e ilegalidades en perjuicio de la organización sindical.