El Instituto Cuesta Duarte y la Cámara de Industrias del Uruguay presentaron al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social el proyecto de fortalecimiento del sector industrial bajo un modelo de diálogo social tripartito.
El proyecto es la primera iniciativa de articulación y ejecución conjunta entre los trabajadores y el conjunto de empresas del sector industrial del país. Su diseño fue realizado por las dos instituciones representativas de ambos colectivos de la sociedad civil: el Instituto Cuesta Duarte por el PIT-CNT y la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU). Su ejecución aportará al desarrollo industrial del país.
Del encuentro de presentación realizado este miércoles 13, participaron el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo; el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, el coordinador de proyectos del Instituto Cuesta Duarte, Eduardo Burgos; el director general en representación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social en el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (INEFOP), Miguel Venturiello; el presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), contador Leonardo García, la responsable técnica de la CIU, economista Carola Saavedra y el economista Rodrigo Alonso.
En diálogo con el Portal del PIT-CNT, Burgos señaló que el ministro de Trabajo recibió con muy buenos ojos la propuesta, destacando que “es innovadora y se enmarca en las buenas relaciones y el tripartismo”.
“Esto no quita que cada uno defienda sus intereses, pero es extremadamente necesario tener una mirada a mediano y largo plazo sobre el papel de la industria en la economía nacional”, afirmó.
Agregó que, según la visión del Ministerio de Trabajo, los objetivos planteados por ambas organizaciones “son destacables”, motivo por el cual el secretario de Estado, Juan Castillo, comprometió su auspicio y subrayó el interés en formar parte del proyecto.
Potenciar capacidades industriales
De acuerdo a lo explicado por Burgos, la propuesta tiene como uno de sus ejes centrales fortalecer el diálogo y la representación de trabajadores y empleadores, construir propuestas e insumos para las políticas de empleo, formación y desarrollo productivo, e incorporar un enfoque de desarrollo que vaya más allá de la negociación colectiva tradicional.
Para comprender la dimensión de este proyecto, cabe mencionar que la iniciativa cuenta con el aval y auspicio de las representaciones de trabajadores y empresarios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El documento, que detalla los fundamentos y acciones de la iniciativa, señala que los problemas a abordar están vinculados al comportamiento del sector industrial nacional, el desempeño de las políticas públicas y las capacidades de las instituciones que representan a trabajadores y empresas del sector.
En ese sentido, se plantea como objetivo general “potenciar las capacidades de la industria uruguaya mediante la comprensión profunda de su realidad, la mejora de su posicionamiento en la sociedad y la formulación de aportes para el diseño de políticas públicas que impulsen el desarrollo productivo, la formación profesional y el empleo de calidad”, todo en un marco de diálogo social entre empresarios y trabajadores.
Burgos subrayó que una de las metas es “definir los saberes y necesidades de capacitación de empresarios y trabajadores para la industria del futuro”, abordando “factores tecno productivos y tendencias globales como la automatización, la robótica y la Industria 4.0”. Esto incluirá la sistematización de tendencias en temas tecnológicos, productivos, de sostenibilidad y regulaciones, así como el relevamiento de las necesidades de capacitación ajustadas a las exigencias del entorno. También se contempla la construcción de escenarios sobre el futuro del trabajo, el análisis de brechas, la identificación de instituciones de formación como potenciales oferentes y la evaluación de capacidades formativas disponibles frente a las necesarias, considerando docentes e infraestructura.
Otra de las líneas de acción descritas por el documento es la creación de un espacio de discusión entre referentes sindicales y empresariales del sector, destinado a aportar información sobre los desafíos de la industria y a formular propuestas de desarrollo. Burgos explicó que este espacio permitirá “fortalecer la representación de los trabajadores y de las empresas en el Consejo Nacional de Industria y en otros ámbitos donde se diseñan y ejecutan políticas industriales”. Para ello se definirá una metodología de trabajo que incluya cometidos, dinámica, reglamento de funcionamiento y estructura. En el marco de esta estrategia también se prevé la realización de un premio para ensayos y artículos académicos sobre oportunidades de desarrollo industrial en Uruguay, la organización de un foro internacional con expertos y la participación con propuestas en actividades promovidas por el sector público, como el Consejo General Industrial, los Núcleos Industriales del Ministerio de Industria Energía y Minería y la Estrategia Nacional de Desarrollo de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).
El plan también busca definir y ejecutar una estrategia de fomento de la industria nacional que contribuya a su revalorización social. Entre las acciones previstas se encuentran la construcción y puesta en marcha de una campaña de promoción, la creación de la Marca País “Uruguay Industrial” en coordinación con Uruguay XXI, y la realización de programas audiovisuales junto a la Televisión Pública Nacional para difundir la importancia de la industria en el desarrollo, su presencia territorial y la historia de empresas, trabajadores, cámaras y sindicatos.
Otro de los apartados del proyecto plantea analizar la presencia e impacto de la industria en las distintas regiones del país, con un enfoque de cadena de valor y conglomerados productivos, de forma de proponer lineamientos para un desarrollo equilibrado en el territorio. Esto incluye el mapeo y caracterización de unidades productivas e identificación de buenas prácticas para fortalecer el desarrollo industrial, así como la creación de espacios de discusión e intercambio con instituciones locales y la elaboración de propuestas para dinamizar la actividad en el territorio.
Asimismo, se prevé un análisis del estado de la complementariedad productiva industrial regional y la elaboración de lineamientos para fortalecerla.
Burgos mencionó que se realizará un estudio, con participación de investigadores nacionales y regionales, sobre la “complementariedad productiva industrial en el MERCOSUR”, además de estudios específicos en sectores con alto potencial para proyectos conjuntos. También se organizará un encuentro regional con actores sindicales, empresariales, académicos y políticos de la región, y se elaborará una hoja de ruta para impulsar la cooperación y complementariedad productiva.
En lo que respecta a las actividades específicas de la Cámara de Industria, el documento plantea realizar una caracterización de la innovación industrial y aportar insumos para generar instrumentos públicos inteligentes de fomento, con foco en la industria. Esto implica relevar y sistematizar el estado de la innovación en el sector manufacturero, identificar sus características principales y formular propuestas para el diseño de políticas públicas que fortalezcan el desarrollo innovador.
Por su parte, el Instituto Cuesta Duarte tiene como meta “avanzar en la caracterización de la industria nacional y desarrollar herramientas de monitoreo sobre la actividad y el empleo industrial”. Entre las acciones se incluye el rediseño de la estrategia metodológica de caracterización, la elaboración de informes periódicos desde la perspectiva de los trabajadores y el diseño de una plataforma que permita visualizar en forma continua la evolución de las principales variables productivas y laborales del sector.
Otra línea clave del Instituto Cuesta Duarte es “promover la formación y el involucramiento de los trabajadores en la temática de la política industrial”, mediante una propuesta curricular y metodológica, la implementación de instancias formativas a nivel nacional y la organización de un encuentro anual de trabajadores del sector para debatir y proponer lineamientos de política industrial.
Entre los resultados esperados, el documento destaca el fortalecimiento de las instituciones que representan a trabajadores e industriales, un tripartismo fortalecido más allá de la negociación colectiva, la comprensión de las tendencias internacionales que afectan al sector y un conocimiento más profundo de las capacidades industriales nacionales.
Asimismo, se busca la definición de lineamientos para la política industrial, la incorporación de enfoques de desarrollo territorial y de cadenas de valor regionales, y el aporte a políticas de formación, empleo, innovación y desarrollo productivo alineadas a las necesidades y oportunidades del sector.
Finalmente, Burgos remarcó que se trata de “la primera experiencia de ejecución conjunta entre trabajadores y empleadores con capacidad de réplica y expansión”, y que el Ministerio valora especialmente su potencial para enriquecer el debate nacional sobre el desarrollo de la industria uruguaya.