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La maestra Elena Quinteros

En el marco de los 40 años de la desaparición de la maestra Elena Quinteros, este viernes se desarrollará un homenaje de maestros canarios, Ademu Canelones FUM-TEP (CSEU PIT-CNT), con la presentación de un audiovisual en la Plaza Central de Pando a las 18:30 horas. Allí estarán presentes algunos exalumnos de Elena y padres de la época que trabajaron junto a ella desde la Comisión Fomento de la Escuela 195 en la que ejerció su profesión docente.

En diálogo con el Portal del PIT-CNT, la dirigente de Ademu Canelones (FUM-TEP), Adriana Espantoso, explicó que como “maestros canarios” pretenden especialmente mantener viva la memoria y continuar la bandera que su mamá Tota desplegó hasta el final de sus días en busca de la verdad y la justicia. No será un acto “rimbombante ni con mucha formalidad y rigidez” sino un encuentro con especial cuidado de las sensibilidades y aspectos humanos de una maestra como Elena Quinteros.

Se exhibirá un audiovisual corto de unos 7 minutos aproximadamente, que a partir del próximo lunes estará colgado en el Portal del PIT-CNT. “Allí lo que hacemos es narrar la historia de Elena y denunciar lo que pasó con su secuestro y desaparición”. El montaje estuvo a cargo de Gabriel Bendahan y los textos así como la recopilación de imágenes estuvo a cargo de las propias maestras canarias.

La exhibición se desarrollará en la Plaza Central de Pando ya que Elena fue maestra efectiva de la Escuela No. 195 de esa ciudad, entre los años 1969 y 1975.

Otra de las actividades que se desarrollarán en el marco de los 40 años de la desaparición de Elena Quinteros será la colocación de 40 pasacalles en las principales localidades del departamento “unos 20 serán colocados en Pando” explicó la dirigente, recordando el secuestro y desaparición de la maestra.

Asimismo, y en esta serie de homenajes procurando mantener viva la memoria, se solicitó a las autoridades del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) la colocación de una Placa de la Memoria en la puerta de la escuela en la que ella trabajó.

Las nuevas maestras

Según explicó la dirigente de Ademu Canelones, Adriana Espantoso, para las nuevas generaciones de maestras las figuras de Julio Castro y Elena Quinteros tienen notoria relevancia en la perspectiva histórica de la profesión docente. “Julio Castro era mayor cuando lo secuestraron” y a través de los años que ejerció la profesión logró un importante desarrollo académico “no solo como docente sino también por su trabajo como periodista”. Los textos que dejó Julio Castro son materiales de estudio y análisis en la actualidad “y la gente de magisterio los toma como enseñanzas” explicó.

“El período de docencia de Elena fue más corto y por ello se ubica en un espacio distinto, a ella la secuestraron siendo una maestra muy joven, pero hablar de Elena es algo que sensibiliza no solamente a los maestros y maestras, sino a toda la población en general”. Para la dirigente, “el ensañamiento con ella” así como “la lucha de Tota por todo el mundo buscándola y tratando siempre de encontrar la verdad fue muy impresionante”. A Tota Quinteros, se la recordará siempre como “una madre que hizo todo hasta, lo imposible por encontrar a su hija” sostuvo Adriana Espantoso.

En este sentido, recordó que la ruptura de relaciones diplomáticas que se advino luego del episodio en el jardin de la embajada de Venezuela “también marcó parte de la historia”. Por todo ello, desde Ademu Canelones se explica que el caso Elena Quinteros “es especialmente sensible” y “su legado es especialmente humano”. Otro de los aspectos que se destaca como relevante en la historia de Elena Quinteros es que “ella continuó ejerciendo la docencia porque más allá de la militancia política, su carrera era muy importante en su vida, eso es algo que muchas veces nos lo dijo Tota”. A pesar que ya se había instalado la dictadura y a Elena la habían detenido en distintas oportunidades ella continuó trabajando en la escuela de Pando y fue destituída en pleno gobierno dictatorial. “Eso demuestra su coraje a pesar que sabía que el ojo de los militares estaba puesto sobre ella”. Eso también es revelador de una persona que “quiso a su profesión y que como consecuencia de todo lo que vio en los contextos carenciados en los que ejerció, también hizo que se forjara su militancia para intentar erradicar todas esas injusticias que vio”.

Para Ademu Canelones, es importante que a la maestra Elena Quinteros, “la conozcan y recuerden” las nuevas generaciones de maestras y maestros “en este sentido humano” de alguien que “pensó siempre en las injusticias y luchó por erradicarlas”.

Viernes acto recordatorio

En el acto que se desarrollará este viernes, estarán presentes algunos exalumnos de la maestra Elena Quinteros y también han sido invitados a participar padres de aquella época que la conocieron. Uno de los que se hará presente será un integrante de la Comisión Fomento de la Escuela 195 de Pando en la que Elena ejerció su profesión docente.

“Ellos se entusiasmaron mucho cuando les explicamos lo que pensábamos hacer y rápidamene dijeron que estarán presentes”. Asimismo, para la oportunidad en la que se coloque la Placa de la Memoria en su escuela, Ademu Canelones convocará a maestras compañeras de aquellos años, que trabajaron junto a Elena.

Coordinar todo esto no ha sido fácil y los tiempos se superponen con las actividades de las responsabilidades cotidianas. “Yo le explicaba a Daniel Viglietti cuando lo llamé para solicitarle la autorización para la utilización de una de sus canciones, que seguimos con todo nuestro trabajo y los problemas de siempre que afectan a los maestros”. La dirigente canaria dijo al Portal que “seguimos batallando con tantas cosas, como que a los maestros les pegan, que hay escuelas que se caen a pedazos; muchas otras cosas que tenemos que padecer, pero está claro -además- que estamos haciendo esto porque lo entendemos como un compromiso de honor” concluyó.  

Datos

Viernes 24 de junio, a las 18:30 horas.

Plaza Central de Pando, Canelones.

Importante:

En caso de mal tiempo, se realizará en el IDF de Pando (Iturria 1245 entre Pargas y Lavalleja).

Elena Quinteros

Raúl Olivera, responsable del Observatorio Luz Ibarburo, escribió  en su momento que Elena Quinteros "nació en Montevideo el 9 de setiembre de 1945. Su madre fue María del Carmen Lidia Almeida Buela (“Tota”) y su padre Roberto Luis Quinteros Pujadas.

Cursó primaria en el colegio de las hermanas Dominicas. Profesó y practicó la religión católica hasta el comienzo de su actividad gremial. Comienza los estudios de magisterio en 1962. A edad de 21 años obtiene el título de maestra. Luego, cursó estudios de pedagogía de la educación en la Facultad de Humanidades.

Siendo muy joven se integra a la Federación Anarquista Uruguaya (FAU). Desde esa opción libertaria, realiza una activa militancia en la Resistencia Obrero Estudiantil (ROE). será una de las fundadoras, en 1975, del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP).

Como estudiante y luego como maestra tuvo una actividad sindical importante, en la agrupación 3 de la Asociación de Estudiantes Magisteriales de Montevideo (AEMM) y en el gremio de la Federación Uruguaya de Magisterio (FUM), integrante de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT).

En abril de 1967, con 22 años, participa en la reanudación de las Misiones Sociopedagógicas en Capilla de Farruco en el departamento de Durazno.

Ya como maestra, comenzó a trabajar en la escuela 195 de la ciudad de Pando, en Canelones".

1967: primera detención

"El 16 de noviembre de 1967 fue detenida, y es liberada a las pocas horas. El 22 de octubre de 1969, con 24 años, es nuevamente detenida, procesada y recluida en la cárcel de Cabildo. Luego que de dicho establecimiento carcelario se fugaran el 8 de marzo de 1970, 13 de las mujeres recluidas en dicho establecimiento, fue trasladada a Cárcel Central. A mediados del año 70 participa con las demás presas de Cárcel Central en una huelga de hambre y logran con ella el traslado nuevamente a la cárcel de Cabildo.

El 16 de octubre de 1970 fue liberada y vuelve a desempeñar sus tareas como maestra en la misma escuela en la que anteriormente había trabajado, donde es recibida con júbilo por niños y vecinos de la zona.

Recobrada la libertad, nuevamente va a vivir con su madre Tota Quinteros, en una casa de la calle Carreras Nacionales. En enero de 1971, se mudan a la calle Escalada 4101 en el Prado, cerca de Magisterio. Allí vivirá con su madre hasta 1973, cuando se casa y pasa a vivir con sus suegros.

El 26 de noviembre de 1972 es nuevamente detenida en averiguaciones. En esos años, desde el sindicato de FUNSA participa de las reuniones de familiares de presos políticos que preparaban los paquetes de comestibles que después se llevaban a las cárceles".

Se instala la dictadura

"El golpe de Estado del 27 de junio de 1973 sumerge a Elena en la organización de la resistencia que se manifiesta en la huelga general. Posteriormente trabaja en la reorganización clandestina del activo militante que permanece aún en el país. Luego participará en un largo proceso de conformación del PVP, lo que la obliga a desplazarse asiduamente entre Uruguay y Argentina.

El 5 de mayo de 1975, en el marco de un nuevo embate represivo contra su organización política, Elena es requerida por la dictadura y se traslada a Buenos Aires.

El 24 de junio de 1975 es destituida por la dictadura de su cargo como maestra. En los primeros meses del 76 regresa en forma clandestina a Montevideo. Bajo otra identidad, vive en un apartamento en la calle Massini 3044, hasta su detención.

Elena fue secuestrada por la dictadura uruguaya el 26 de junio de 1976, cuando aún no había cumplido 31 años. El 28 de junio con la excusa de conducir a sus captores a la detención de un compañero suyo, se hace llevar a las inmediaciones de la embajada de Venezuela, donde solicita asilo y es sacada a la fuerza por sus captores. Es conducida al Batallón de Infantería Nº 13, donde es torturada y posteriormente ejecutada. Venezuela a raíz de su secuestro de los jardines de la embajada, rompe relaciones diplomáticas con Uruguay hasta el 1º de marzo de 1985. Elena continúa hasta hoy desaparecida. Su madre Tota Quinteros, el 8 de octubre de 1976 abandona la Argentina bajo la protección de Naciones Unidas y se refugia en Suecia. A partir de allí, hasta su muerte en enero del 2001 desarrollara una intensa búsqueda de su hija".