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Compañeras de camino: Mujeres sindicalistas 35 años de aportes al movimiento sindical

Desde la apertura democrática, la situación de la mujer trabajadora entre los temas que toma el movimiento sindical ha tenido continuidad, pasando por distintos momentos, con el objetivo de luchar por el avance de sus derechos.

Si bien ya se conocían mujeres destacadas, luchadoras sindicales, sociales y políticas, ha sido a partir de 1985 que los sindicatos y la Central desarrollan un trabajo para contar con espacios propios para abordar la situación de las trabajadoras, con avances y dificultades, pero sin detenerse hasta hoy.

Primera etapa

En el período de la salida de la dictadura, con temas que surgen de la Concertación Nacional Programática , la Comisión de la Mujer del PIT CNT empieza a funcionar el 8 de marzo de 1986 . La responsabilidad es de la Federación Uruguaya de Magisterio (FUM) a través de Mabel Pizarro y luego de Alicia Pintos; son momentos en que empiezan a formarse las primeras comisiones de mujeres en los sindicatos, entre ellas, las de AFUR, AEBU, AUTE, FUS, FUM, FANCAP y ATSS.

En ese momento, ante la pregunta ¿por qué comisiones de mujeres en los sindicatos ?, la respuesta fue:

- Para analizar nuestra situación en la casa y en el trabajo.
- Definir trabas que tenemos para participar y decidir.
- Definir plataformas y demandas de acuerdo a nuestras necesidades.
- Darnos fuerza, adquirir confianza y seguridad, romper inhibiciones.
- Para informarnos y formarnos.

Se definieron como objetivos:

- Crear un espacio propio para mujeres.
- Crear ámbitos de militancia y participación.
- Ganar espacios dentro de los sindicatos para desarrollar un trabajo orientado a impulsar reivindicaciones propias.
- Analizar la situación de la mujer trabajadora en la casa y en el trabajo.

Se fue consolidando una comisión fuerte, con mucha actividad y presencia de mujeres provenientes de las tres vertientes del movimiento social, cárcel, exilio y resistencia, reflejo del momento histórico del Uruguay y del PIT CNT. En torno a la apertura democrática, el movimiento crecía rápidamente incorporando a cientos de militantes.

Esto se expresa en sus objetivos de trabajo:

- La doble jornada, la salud de las trabajadoras, legislación laboral, discriminación laboral y salarial , acoso sexual, violencia en sus distintas formas, responsabilidad sobre hijos e hijas, creación de guarderías.
- Necesidad de creación de comisiones de mujeres en los sindicatos.

Así se fueron incorporando temas de interés para las trabajadoras. Eran tiempos de propuestas y creación de guarderías a cargo de las empresas y de los sindicatos; del cuidado de la salud de las mujeres; de la difusión mediante cartillas de derechos laborales específicos de las trabajadoras; así como de la creación de comedores y lavaderos.

Se hacían reuniones, encuentros y talleres en los congresos del PIT CNT para trabajar la situación de la mujer, visualizando las dificultades para participar. Se colocaba, por primera vez, la realidad que viven las mujeres trabajadoras con la doble jornada laboral que significaba el trabajo remunerado y el del hogar.

El trabajo articulado con organizaciones de mujeres, organizaciones sociales, cooperativistas y con mujeres políticas tiene una larga historia para las mujeres sindicalistas, la Concertación nacional programática fue un momento muy importante, la lucha en la campaña por el Voto verde, fue otra instancia en la que se reformularon las alianzas. Allí se configura la Coordinación de Mujeres, el 8 de marzo de 1988 16 organizaciones convocaron bajo la consigna “ Para cambiar la vida luchamos por nuestros derechos. Hoy defendemos las firmas “. “Los grupos que integraron este nuevo referente ampliaron el espectro de sus intereses más allá de lo específicamente reivindicativo de género, y participaron en el Referéndum, contribuyendo a la recolección de las firmas primero y apoyando en las urnas la anulación de la ley de Caducidad”

La presencia de mujeres en el Secretariado y Mesa Representativita ha sido reducida hasta el último Congreso . La primera etapa de la Comisión de la Mujer llega hasta 1992, cuando se auto disuelve por dificultades y discrepancias con un integrante del Secretariado. De todas formas, las comisiones de mujeres en los sindicatos continuaron trabajando.

Un momento de gran movilización sindical y social fue la participación en torno a las jornadas por “El Voto Verde”. La marcha del 8 de Marzo de 1987 tuvo como consigna “Para que el pueblo decida las mujeres convocamos a todas y cada una a sumarse a la campaña por el referéndum”. Esta convocatoria se realizaba con expresiones como “Luchamos a favor del referéndum contra la Ley de Caducidad porque consideramos que nuestros reclamos sobre la discriminación de la que somos objeto deben ir de la mano de un país libre y digno, porque cada momento de la historia que vivimos nos incumbe directamente”.

En 1988 la consigna fue “Porque luchamos por nuestros derechos, hoy defendemos las firmas” en el marco de la situación general, la cual se vinculaba a la de las trabajadoras que expresaba: “en este país todavía por el mismo salario que los hombres, las tareas que realizamos las mujeres en nuestra casa no se las valora como trabajo, la mayoría de los desocupados son mujeres”.

El 8 de Marzo de 1989 con la consigna “Atar un moño verde a cada árbol” las expresiones fueron de reclamo por verdad y justicia y por las condiciones de trabajo, la postergación en el respeto a los derechos y la falta de reconocimiento a lo que aportan las trabajadoras en todos los ámbitos.

El apoyo a los plebiscitos ha estado siempre presente, por ejemplo, ante las leyes privatizadoras del año 1992 y diciembre de 2002.

Surgían propuestas desde los sindicatos; AFUR propuso conceder un día de licencia para la realización del examen ginecológico de Papanicolaou, siendo pioneros en instalarlo en los convenios. Más tarde se sumarían otros sindicatos. Lo importante para las compañeras radicaba en que la conquista de estos beneficios para las mujeres en un sindicato, luego fuera imitada por otros. Algunos de estos planteos se extendieron posteriormente a todas las mujeres trabajadoras mediante leyes.

Los logros alcanzados en las negociaciones por las compañeras integrantes de las comisiones de mujeres poseen un gran valor simbólico. Conseguir que se les entregue uniformes a las mujeres embarazadas en el sector de la banca o que las mujeres jefas de familia no fueran enviadas al seguro de paro por parte de Conaprole, además de ser alcanzados en años con muy baja posibilidad de negociar, significaba colocar sobre la mesa el tratamiento de las reivindicaciones de las trabajadoras. De todas formas, a la fecha se continúan acordando estas cláusulas que, si bien hacen mención a la equidad de género, solo deja espacio para hacer referencia a ellas para tratar otros temas.

Segunda etapa: empleo y seguridad social

En 1995 ingresa al Secretariado Zully Andreoli de la Federación Uruguaya de la Salud (FUS) y se la nombra responsable de la Comisión de la Mujer. Desde allí se convoca a mujeres de los sindicatos a una actividad sobre Seguridad Social. Se va formando un pequeño grupo que comienza a recibir compañeras de AOEC, AEBU, SIC, ATSS, SUTEL. Es en este momento que retoma su trabajo la Comisión de la Mujer, pasando por diferentes procesos de cambios pero teniendo continuidad hasta la actualidad. En esta etapa en la que la convocatoria se centraba en el empleo y la seguridad social, empezaron a desarrollarse temas sobre mercado de trabajo e igualdad de oportunidades, y se realizaron talleres en algunos sindicatos.

En el año 1996 asume la responsabilidad Sandra Menotti de la FUS y, unos meses después, en 1997 toma esa tarea Graciela Retamoso, también de la FUS. Desde la Comisión se apoya la iniciativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de crear la Comisión Tripartita de Igualdad de Oportunidades y de Trato . Esta comisión incorpora representación del MTSS, empresarios y PIT CNT. Se integran por el PIT CNT, Jorge Silvano del Secretariado Ejecutivo y Ofelia Ogara de AOEC.

Esta comisión es una de las que tiene más tiempo en la región. Desde allí se han impulsado y concretado varios temas de interés para las mujeres trabajadoras como PRIOMUJER, un programa de capacitación para mujeres desempleadas en los que se priorizarían las capitaciones para sectores no tradicionales; también se elaboró un Plan de Igualdad de Oportunidades en el Empleo con una activa participación de la delegación sindical. En la Tripartita se trabajó para la aprobación de la Ley de Trabajo Doméstico y, posteriormente, la articulación para la aprobación del convenio 189 de la OIT .

En 1997 se forma la Comisión de Mujeres de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Mercosur , formada por centrales de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Fueron muchas las actividades y los temas que se impulsaron conjuntamente; uno de los más importantes fue la aprobación del convenio 189 de trabajo doméstico en todos los países. Durante muchos años se trabajó para impulsar la equidad de género a partir de un trabajo en conjunto llevado a cabo en cada país.

En 1998 se vuelve a participar en la recolección de firmas para plebiscitar la ley de marco regulatorio de UTE. La primera convocatoria a votar fue el 8 de Marzo y para apoyar y participar en esa instancia, la Comisión de la Mujer del PIT CNT optó por “Dar a luz con energía propia”.

En el marco de una campaña para visualizar la discriminación laboral, el acceso a la capacitación, protección a la maternidad y el acoso sexual laboral, se llama a denunciar las diferentes situaciones ante el MTSS y Juzgados de Trabajo. Por otro lado, ese año se reúne la Comisión de Mujeres y la Plenaria de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur y se elaboró una carta que fue entregada a los presidentes, en ella se expresa: “Los estados que forman parte del Mercosur deberán garantizar la igualdad de oportunidades y de trato en el trabajo para hombres y mujeres. Asegurar en particular el principio de igualdad en lo que respecta al acceso al empleo, la protección social, la educación en la formación profesional, así como el desarrollo de medidas necesarias para que hombres y mujeres puedan conciliar sus obligaciones laborales y familiares. Se deberá incorporar la temática de la mujer trabajadora en el proceso de integración, incluyendo los aspectos de género en las agendas de todos los subgrupos de trabajo del Mercosur, que corresponden, así como también en las reuniones ministeriales especiales”.

El Departamento de Género y Equidad

En 2001 asume responsabilidad de la comisión Alma Fernández y Nohelia Millán de la FUS, en ese momento pasa a ser el Departamento de Género y Equidad. Aportan la experiencia de su trabajo en la federación. Entre un grupo por momentos numeroso se incorpora Alejandra Filis y Javier Acosta, también de AFCASMU-FUS, quien planteron realizar una comunicación permanente de las actividades que se iban realizando, entre otros aportes. Durante muchos años, se mantuvo presencia en la publicación del ICUDU, Trabajo y Utopía, informando de las actividades y los temas que se venían trabajando, sobre todo negociación colectiva y participación.
Uno de los principales temas que se trabajó siempre desde la Comisión de la Mujer y, posteriormente, desde el Departamento de Género Equidad y Diversidad y en la Secretaría Equidad y Diversidad, es el de proponer la inclusión de cláusulas de equidad de género en la negociación colectiva.

Esto ha sido parte de una estrategia permanente para que temas de preocupación de las trabajadoras se incluyan en las plataformas sindicales, y es así que se propone la inclusión de cláusulas en convenios con alcance para todo el sector o en convenios por empresas. Las cláusulas que se fueron incluyendo en los convenios recordaban la vigencia de la Ley 16.045 y los convenios 100, 111 y 156. Este fue suscripto en los convenios de salud y banca oficial; en el de Conaprole se incluyó como declaración por parte del sindicato ya que la empresa no acordó. Si bien esto era solo una referencia se comenzaba a avanzar, a tratar la situación de las trabajadoras en aquellos lugares en los que había posibilidades de negociación. Con el paso del tiempo se continuó avanzando para concretar cláusulas sobre temas concretos.

Tercera etapa: talleres y capacitación

El 8 de Marzo de 2002 se lanzó el reclamo de aprobación de una ley de trabajo doméstico. Las trabajadoras no tenían horario regulado ente otras diferencias con trabadoras y trabajadores de otros sectores de actividad. La resolución fue impulsar el proyecto de ley que lo regulara y apoyar la organización del sindicato , tema que junto a la comisión de organización de la Central tomó el Departamento.

A partir de esa etapa se realizan varios talleres sobre violencia de género, igualdad de oportunidades, normativa laboral, salud sexual y reproductiva, entre otros temas. Estas capacitaciones luego se replicaban en los sindicatos o en el interior por parte de las integrantes del Departamento.

Entre las actividades que se realizaron, se destaca la recolección de alimentos y ropa para Las Láminas en Bella Unión y el taller que se realizó en el Sindicato Obrero de la Caña de Azúcar (SOCA); también un taller de género y violencia en San Ramón, donde además se participó en la olla que estaba a cargo de AOEC y el Plenario de Canelones.

En esos años se empezó a ver que una de las problemáticas de mayor interés era el de violencia doméstica por lo que se incorporaron talleres de violencia doméstica, acoso sexual y laboral entre las actividades permanetes.

Entre las actividades de ese año, se encuentra la participación en el Foro Social de Montevideo. En esa instancia se convocó al taller abierto “Las trabajadoras y los cambios en el mundo del trabajo”, a cargo de integrantes del Departamento e invitadas. Para ese día se convocó a la Marcha contra el Alca, que convocaba el PIT CNT con diversas organizaciones sociales. El trabajo con alianzas y coordinaciones ha estado siempre presente en la lucha por alcanzar avances para las mujeres.

Fueron años de una importante participación de integrantes de diversos gremios: AFUR , ADUR , AFPU, AFJU AUTE, ATSS, FUS, AOEC, FANCAP, FFSFP, UTHC. Se integraron comisiones del PIT CNT como Empleo, Jóvenes, Salud Laboral. Se trabajó con el Instituto Cuesta Duarte, se dieron talleres que aportaban a cada uno de los temas. En Empleo, se trabajaba género y discriminación en el trabajo; en Historia, se aportaba historia de las mujeres en el movimiento sindical, lo mismo en Corrientes del pensamiento y cómo cada corriente entendió la participación de las mujeres. Se hacían reuniones con los docentes, se formaron comisiones de trabajo y se sumaron integrantes del Departamento a trabajar en las comisiones centrales, entre ellas a la Comisión de Jóvenes , Desarrollo Productivo, Salud Laboral y al Instituto Cuesta Duarte . Se continuó participando en la Comisión de Mujeres de las Centrales Sindicales del Cono Sur impulsando temas de empleo e igualdad de oportunidades, de formación impulso de un convenio de OIT sobre Trabajo Doméstico para la agenda común.

En el marco de la campaña Usted tiene derecho en memoria al Pepe D´Elía se elaboró un volante para la difusión de los derechos de las mujeres trabajadoras. Este ha sido un importante instrumento que ha ido creciendo en el tiempo, actualizando sus contenidos; hoy forman un grupo de 10 folletos que toman temas como derechos sexuales y reproductivos, qué es la Tripartita, violencia de género, derechos de personas migrantes, ente otros.
Se hicieron encuentros de carácter nacional, como el Encuentro de Colonia que luego se replicó en San José, Florida y Montevideo. Otros talleres fueron en Paysandú, Tacuarembó, Maldonado, Salto y Rivera.

El Departamento de Equidad Y Género trabajó siempre hacia dentro del movimiento sindical y en conjunto con organizaciones o espacios de interés común, como las Comunas Mujeres, la CNS y, posteriormente, con MYSU para trabajar temas como la despenalización del aborto se articuló con mujeres legisladoras para la aprobación de leyes. Esta fue una larga e intensa campaña en que se logró la aprobación de apoyo por parte de la Mesa Representativa.

Las iniciativas para llegar a las mujeres fueron variadas, entre ellas, la de Amagda Caetano de SUTEL, que impulsó el uso de las tarjetas de teléfonos públicos de Antel para dar difusión al 0800 4141, un servicio de orientación a mujeres en situación de violencia doméstica.

Otra de las iniciativas fue la de Mónica Olivari, integrante del Departamento por AFPU, quien propuso homenajear a destacadas mujeres uruguayas en los sellos del correo. El primer sello de esta serie fue de Julia Arévalo, primera senadora en Uruguay y en América Latina, mujer sindicalista, de larga trayectoria política. Siguieron sellos de Elena y Tota Quinteros, Jorgelina Martínez, María Sendic. Este fue el comienzo de un sello que reconoció a mujeres destacadas como Adela Reta, Clara García de Zúñiga, Delmira Agustini, Lágrima Ríos, así como Enriqueta Compte, Belela Herrera, Luisa Cuesta y, más recientemente, el sello Mujeres Notables en memoria de María Auxiliadora Delgado.

Todo lo realizado se ha dado con un trabajo colectivo con líneas de continuidad en las que han estado siempre presente las contradicciones, producto de diferentes posiciones y visiones ideológicas. Por otro lado, se ha buscado que lo resuelto sea resultado de un trabajo colectivo. No siempre fue sencillo; se han vivido momentos de discusiones que han contado con momentos de reflexión y búsqueda de visualizar a la lucha de las mujeres.

Esto se realizaba en reuniones mensuales llamadas Semblanzas. En cada instancia una integrante del Departamento presentaba una mujer destacada de su gremio o destacada en la lucha por los derechos de las mujeres.
Uno de los temas permanentes que se ha trabajado ha sido el de la participación, a lo que se fue incorporando el de la cuota. Se comenzó con la visualización de la baja participación en las direcciones sindicales, en las delegaciones a la negociación colectiva, en los organismos de dirección de la Central. El largo proceso de discusión llevó a que se votara en el VIII Congreso “Que los sindicatos reflejen la incorporación progresiva de mujeres de acuerdo a la composición de la fuerza laboral de nuestro país. Dicha participación debe ser equitativa de hombres y mujeres teniendo en cuenta que no puede existir menos de un 30% ni más de un 70% de trabajadores de un mismo sexo, ya sea en cargos de dirección, cupos de formación o negociación colectiva, como forma de lograr una mayor democratización de la población trabajadora organizada del país”.

Esta medida, tomada y trabajada para cambiar inequidades en el acceso a los diferentes lugares, es también una forma de colocar a la discusión las dificultades de participación de las mujeres, más como una herramienta estratégica que una medida fácil de alcanzar . “La cuota se inscribe entre las llamadas medidas de acción afirmativa. Estas se fundamentan en la convicción de que hay que dar trato desigual a cosas desiguales para no perpetuar la desigualdad, y en su conjunto representan posibles estrategias a adoptar como parte de una política de equidad de género. Entre los mecanismos afirmativos, la cuota es el que apunta más directamente a una igualdad de resultado, incidiendo en determinada etapa del proceso electivo para compensar la desigualdad entre actores en el punto de partida”. El trabajo para la aprobación de la cuota fue muy intenso, de discusiones y aprendizajes; pese a las dificultades, es posible que en el proceso esto significó una importante experiencia.

Hay algo que resulta claro “ La cuota sola no alcanza: “Este Departamento considera que hay que dar trato desigual a cosas desiguales para no perpetuar la diferencia. Aquí no estamos pidiendo una regalía, ni un espacio a quien no lo merece, aquí estamos hablando de respetar los espacios, hablamos de capitalizar con el respeto a la diversidad, hablamos de transversalizar las propuestas con la visión de todas y de todos. Siempre sostuvimos que cualquier medida de acción positiva sola, sin otras medidas paralelas no tiene la efectividad necesaria. La formación sindical es una de esas medidas imprescindibles. ¿Están las compañeras y los compañeros en igualdad de condiciones para participar y adquirir una mejor formación sindical? ¿Están las compañeras y compañeros en igualdad de condiciones para participar y desarrollar una experiencia dentro del movimiento sindical? ¿Están las compañeras y los compañeros en igualdad de condiciones para participar ocupando cargos de mayor responsabilidad? “- Documento aprobado en el VII Congreso. Una afirmación similar es también aplicable respecto a la paridad, el énfasis está en el proceso de colocar el tema en el debate, en la acumulación de voluntades, en el proceso de toma de conciencia.

El camino recorrido ha sido constante y ha contado con diferentes etapas. Fue en el último Congreso realizado en 2018 donde se buscaron formas de aumentar el número de mujeres en el Secretariado Ejecutivo . Desde la Secretaría se expresó “nuestra lucha por la participación de mujeres en todas las instancias ha dado su fruto, hoy contamos con ocho compañeras en el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT; estamos en las Direcciones de los sindicatos, en los Plenarios, estamos en los distintos lugares de decisión. Pero falta mucho aún por lo que seguiremos trabajando para continuar avanzando y alcanzar la equidad” .

En algunas oportunidades, la participación también ha sido compleja para quienes han participado en las comisiones de mujeres o en el PIT CNT. Se han buscado formas de apoyar a las militantes a través de pedidos de entrevistas a las direcciones sindicales; se han hecho reuniones en los sindicatos que tienen más dificultades, buscando que se reconozca el aporte de las compañeras que luchan por los derechos de las mujeres. También se ha tratado de llegar a las trabajadoras con mayores dificultades para su organización o en medio de conflictos. En ese marco, se han hecho concentraciones en el 8 de Marzo, enfrente al Hospital Pereira Rosell o enfrente a Fripur.

En el año 2005 se fue creado el Instituto Nacional de las Mujeres, su cometido fue definido como: “Fortalecimiento institucional del Instituto Nacional de las Mujeres , a través de una batería de dispositivos técnicos y herramientas metodológicas que permitan lograr una mayor eficiencia, eficacia y calidad en el rol de rectoría en las políticas de género priorizadas por INMUJERES para todo el territorio nacional. Transversalidad de la perspectiva de género y étnico racial en las Políticas Públicas, en intersección con otras desigualdades que devienen de las estructuras de poder hegemónicas. A través de este eje se asegura la incorporación de la perspectiva de género en las políticas, diseñando mecanismos, normas e instrumentos que aseguren la implementación, regulación y los procedimientos de contralor para garantizar la igualdad de varones y mujeres en todo el territorio nacional. Empoderamiento y participación social de las mujeres, enfatizando en los sectores de mujeres con discriminaciones múltiples y agravadas: situaciones de pobreza, mujeres afrodescendientes, trabajadoras domésticas, privadas de libertad, mujeres con VIH, mujeres de la diversidad sexual y mujeres rurales; para contribuir en la restitución de derechos así como en la reparación de las diferentes formas de discriminación y desigualdad históricas y presentes que afectan a las mujeres en todo el territorio nacional.

Violencia Basada en Género asegurando la incorporación de las perspectivas de derechos humanos, género, generaciones, étnico- racial, discapacidad y la diversidad sexual, en las políticas públicas de enfrentamiento a la violencia basada en género, diseñando mecanismos e instrumentos que aseguren la implementación, regulación y los procedimientos de contralor para garantizar una vida libre de violencia en todo el territorio nacional”.

Este fue un año de expectativas; en el documento de evaluación y perspectiva del Departamento de Género se expresaba: “Sería interesante realizar una evaluación de un año que ha tenido características diferentes e históricas para nuestra organización sindical. Se comenzaron a quebrar las ya tradicionales formas conocidas en las relaciones laborales, la instalación de los consejos de salarios y la legislación de los derechos laborales ha dado a luz una nueva etapa en nuestra historia. El PIT CNT ha tenido un crecimiento de alrededor de un 50%, y vemos el nacimiento cotidiano de nuevos sindicatos. Por otro lado el reconocimiento de la organización de las y los trabajadores como protagonista y como interlocutor en todos los temas sociales, políticos, económicos, culturales, etc.; trajo como resultado la apertura de múltiples espacios en los que el PIT CNT se ha tenido y se tendrá que insertar para dar respuesta”.

En esa línea de concreciones, a partir del año 2005 se ha aprobado un número importante de leyes, como la Ley 18.065 sobre trabajo doméstico, aprobada en el 2006. La Ley 18.561 sobre acoso sexual en el ámbito de trabajo y relaciones docentes alumnos del 2009, marcó un punto importante con respecto a la violencia hacia las mujeres. En 2012 se aprobó la Ley 18.987 sobre Interrupción Voluntaria del Embarazo. En 2017 se aprobó la Ley 19.580 sobre Violencia de Género, son algunos de los ejemplos.

La aprobación de la Ley de Prevención del Acoso Sexual ha sido motivo para trabajarla con los sindicatos para su difusión, desde INEFOP se han realizado capacitaciones en las empresas. En la central, a través del Departamento, se elaboró un Protocolo para casos de acoso sexual en el trabajo y en los sindicatos. Ha tenido amplia difusión, ha sido trabajado para que lo tomen los sindicatos. No fue posible avanzar en la aprobación de una Ley de Acoso Laboral , si bien es un tema que llega en repetidas oportunidades y desde la aprobación de la Ley de Acoso Sexual aumentaron las denuncias en el MTSS.

En el 2007 se creó el Consejo Nacional de Género, presidido por INMUJERES, “creado a través de la ley Nº 18.104 de marzo del 2007, en el marco del Plan de Igualdad de Oportunidades y Derechos, con el objetivo de convertirse en un espacio de definición de las líneas estratégicas de las políticas públicas de género, integrando las voces del Estado, la Academia y la sociedad civil en sus diferentes expresiones”. Participan integrantes del Departamento de Género en representación del PIT CNT.

En mayo de 2007 se aprobó la Ley Nº 18.104 de creación del Plan Nacional de Igualdades y derechos, en los primeros artículos expresa: “Artículo 1º. Se declaran de interés general las actividades orientadas a la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres en la República Oriental del Uruguay. Artículo 2º. El Estado deberá adoptar todas las medidas necesarias para asegurar el diseño, la elaboración, la ejecución y el seguimiento de las políticas públicas de manera que integren la perspectiva de género, contando con el marco general y orientador de esta ley. Artículo 3º. Encomiéndese al Instituto Nacional de las Mujeres (artículo 377 de la Ley Nº 17.930, de 19 de diciembre de 2005), el diseño del Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades y Derechos que dé cumplimiento a los compromisos contraídos por el país en los instrumentos ratificados o firmados en el ámbito internacional de las Naciones Unidas, Organización de los Estados Americanos y Mercado Común del Sur, relativos a la no discriminación de las personas por razones de género.

Se definen una serie de acciones buscando el diálogo con las organizaciones de mujeres y con el Departamento de Género del PIT CNT. En ese año se realizó el Congreso del Pueblo. El Departamento con organizaciones que compartieran temas en común realizaron varias actividades. Se presentó el documento División sexual del trabajo: desde el ayer al ahora. “Las mujeres latinoamericanas hemos llevado adelante importantes luchas contra la discriminación de género; mujeres de todo el continente reunidas en movimientos comunales, de partidos políticos, de sindicatos han trabajado arduamente para visualizar situaciones discriminatorias. Logramos poner en primer plano la discusión social y personal impactante para mujeres. La exclusión de las esferas de decisión y participación política, al cuestionamiento de roles y estereotipos sobre el trabajo doméstico y el cuidados de los/as hijos/as, la prevención de las diversas formas de violencia hacia la mujer, la invisibilidad de nuestro papel en la historia, la marginación con respecto a las oportunidades son solo un ejemplo de nuestras luchas. Fundamentar nuestras luchas es nuestro derecho a la dignidad, la igualdad, la libertad, la participación, es basarnos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, reconocidos por los países, y a su vez, un acto que asumimos como integrantes plenos de la humanidad. Ya dimos el primer paso, reconociendo la cuota de poder que tenemos en la transformación del mundo, de la familia, del trabajo”.

Entre las propuestas se destacan: “promulgar y hacer cumplir las leyes que garanticen los derechos de las mujeres en el acceso al trabajo, a la capacitación laboral y a un salario igual que los hombres por el mismo trabajo.

En la Negociación Colectiva, firmar cláusulas con perspectiva de género y no discriminación. Asegurar que las mujeres y los hombres distribuyan en forma igual las responsabilidades familiares”. Se concluía que: “Las mujeres seguiremos luchando como en el ayer, para conquistar en el ahora nuestra igualdad”.

Ha sido importante también el trabajo que se realizó en conjunto con CNS Mujeres para temas como la elaboración de agendas en conjunto para los presidenciables, en el seguimiento de las políticas para las mujeres y, en particular, en la campaña por la despenalización del aborto.

En el XI Congreso (2011) se presentó el documento “Nuestro presente, un desafío impostergable”. Entre los temas tratados se encuentra la lucha contra la violencia de género en todas sus dimensiones e implicancias. Se aprueba el Protocolo de actuación ante situaciones de violencia doméstica o acoso sexual en el ámbito laboral y sindical. En ese Congreso se lanzó la expresión que en el movimiento sindical “No hay lugar para violentos”. El Protocolo fue aprobado, haciéndose le luego modificaciones de acuerdo la realidad observada y los cabios legislativos, entre ellos la aprobación de la Ley de Violencia Basada en Género Nº 19580.

En esa etapa se participó además de los temas permanentes vinculados al empleo, la negociación colectiva, el acoso sexual y laboral, los cuidados, salud reproductiva, formación, entre otros se sumó a la campaña del No a la Baja “Los medios de comunicación y las clases dominantes siguen generando una cultura del miedo y violencia donde los jóvenes de nuestro país siguen siendo estigmatizados. DEFENDAMOS A LA JUVENTUD, ni un Voto de la Clase Trabajadora a la baja de la edad de imputabilidad” . En este sentido también la Secretaría en el 2019 se manifestó contraria a la Campaña Vivir sin Miedo como el conjunto del movimiento sindical.

En el año 2012 en el XI Congreso, Beatriz Fagián asumió la responsabilidad del DGED y pasó a ser Secretaría de Género, Equidad y Diversidad. En el mismo Congreso se llevó el documento No hay avance en la democracia sin la participación de las mujeres en el que entre otros temas se llevó para su aprobación la paridad en la representación, el documento expresa: “La aprobación de la cuota en el IX Congreso generó una discusión importante colocando el análisis sobre las dificultades que enfrentamos las mujeres a la hora de participar, o de ocupar lugares de representación o de dirección. Pese a ser aprobada, la cuota no ha sido aplicada, pero consideramos que hay que redoblar el esfuerzo y la voluntad para que las mujeres accedan a todos los lugares. Se ha mostrado claramente la necesidad de instrumentar la lucha por la igualdad de la mujer legislando sobre la paridad política que garantice la representación igualitaria de mujeres y de hombres en todas las instancias de toma de decisiones. Los fines del establecimiento de la paridad son alcanzar la igualdad: en el ejercicio del poder, en la toma de decisiones, en los mecanismos de participación y representación social y política, en las relaciones familiares al interior de los diversos tipos de familias, en las relaciones sociales, económicas, políticas y culturales, que constituye una meta para erradicar la exclusión estructural de las mujeres”. Finaliza el planteo con la afirmación: “Hoy, aquí en este Congreso, tenemos la oportunidad de plantearnos la reflexión entre todos y todas para saldar una deuda que tenemos dentro de nuestro movimiento sindical con la PARIDAD”.

En ese momento se suman varias mujeres sindicalistas de FFSP y COFE. En este periodo se hace un trabajo de apoyo a las mujeres trabajadoras rurales y en la búsqueda de apoyo a mujeres víctimas de violencia, así como la continuidad del trabajo que se venía realizando.

Una de las medidas que se adoptó fue la de contar con una casa para mujeres con problemas puntuales de vivienda, trabajadoras domésticas que eran despedidas, trabajadoras del interior que necesitaban un lugar de alojamiento, mujeres víctimas de violencia que debían salir de sus casas como forma de protección. La Casa, llamada Alma Fernández, contaba con un espacio infantil para que niñas y niños estuviesen cuidados mientras sus madres y padres participaran en actividades sindicales. Se van integrando representantes de otros sindicatos, como Graciela Espinoza de SUTD, y se coordinan actividades con María Flores del Sindicato de Trabajadores Rurales.

En esta etapa, la Secretaría fue invitada a participar en distintas comisiones temáticas creadas en INMUJERES, en algunos casos estas reuniones no se consolidaron, la de más larga permanencia fue la Comisión de Igualdad en el Empleo.

Una iniciativa del INMUJERES que llevó un proceso de discrepancias y, posteriormente, se reorientó hacia un trabajo dentro de la institucionalidad fue el Modelo de Calidad con Equidad. Este fue definido como “una herramienta que promueve la equidad entre mujeres y varones en las organizaciones tanto privadas como públicas, que busca transformar las estructuras laborales de manera que no existan brechas de género e inequidades, las cuales impactan en la eficiencia y eficacia de las organizaciones. Es una Guía certificable, que establece requisitos cuyo cumplimiento permite lograr estructuras organizacionales laborales más justas y eficaces desde una perspectiva de igualdad de género, inspirado en la normalización técnica internacional.

El proceso de certificación contaba con distintos momentos entre los que se encuentra el otorgamiento del Sello de Calidad con Equidad. Si bien la participación de la Secretaría no fue directa en su diseño o monitoreo, sí se fue informando de sus objetivos y alcance y se recibieron planteos para que en las empresas que se aplicara el proceso de certificación se hiciera con la participación de los sindicatos.

Milagros Pau asumió la responsabilidad de la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad, desde el año 2015. Se integra, en un trabajo en conjunto, Daniela Durán de la UMTRA, quien hace énfasis en la violencia hacia las mujeres en la casa y en el trabajo. Es impulsora en las cláusulas de género que contemplen licencias especiales para mujeres que viven situaciones de violencia, así como la visualización de la participación de las mujeres con apoyo técnico de OIT. Integró el Consejo Nacional de Género y actividades de capacitación en sindicatos de Montevideo y en el interior.

La discriminación laboral y todo lo que se le relaciona, ha sido un tema permanente, a la que se incorporan otras problemáticas, como la de las personas migrantes, en particular las mujeres que viven situaciones de explotación laboral, tráfico y trata; de quienes pertenecen a sectores vulnerables de la sociedad como las personas afrodescendientes, en situación de discapacidad, mujer rural, LGTBQI, entre otros colectivos. Si bien se ha avanzado, es mucho lo que falta por cambiar.

Se suman sindicatos como SIMA , SUTCRA, FFOSSE, SIPOM , otros retoman su continuidad como FUECYS. Siempre se ha tratado que cada integrante asuma responsabilidades y tareas. Esto es, responsabilidades a la interna o la participación en comisiones del PIT CNT, en espacios de INMUJERES, o en la articulación con otras organizaciones, por ejemplo, las que trabajan violencia o diversidad.

A la interna se ha trabajado sobre todo con el Instituto Cuesta Duarte, con la organización y participación en los cursos, también con el Departamento de Cultura. Con este Departamento se organizó, entre otras actividades, la presentación de la nueva edición del libro El abrigo de la colmena de Ignacio Martínez. Este fue el primer libro de la editorial Primero de Mayo del PIT CNT, lo que significó una muestra del compromiso en la lucha contra la violencia de género. En su presentación, se hizo un reconocimiento a Gloria D´Alessandro quien fuera militante del sindicato de judiciales, AFJU, con una larga trayectoria para la adopción de políticas en defensa de las mujeres.

El pasaje de Comisión de la Mujer a Departamento de Género y Equidad expresó un compromiso de incluir la discriminación y sus impactos no solo de las mujeres trabajadoras sino incorporar la diversidad sexual en el trabajo, como hacerla visible y elaborar propuestas inclusivas.

Se ha trabajado en los talleres de formación para las integrantes de la Secretaría, se ha participado en la Comisión de seguimiento a la Ley , Se ha trabajado con de organizaciones representivas para elaborar y presentar propuestas. Se ha participado en la organización de las marchas y se realizaron varios talleres para incorporar la perspectiva a la Secretaría y al PIT CNT. Desde el 2016 la Secretaría está a cargo de la formación en género del Instituto Cuesta Duarte, esta responsabilidad está a cargo de Milagro Pau y Carmen Gambera. Se dan talleres para los gremios, para plenarios del interior y cursos regionales. Se realiza formación básica y formación avanzada en temas como relaciones de género, acoso sexual laboral.

A través de la Secretaría se han incorporado las diferentes problemáticas, entre ellos el de las situaciones de las mujeres migrantes, un hecho grave como el de las trabajadoras domésticas bolivianas en situación de trata generó que con el sindicato de trabajadoras domésticas y organizaciones de migrantes se comenzara a buscar soluciones que comprendiera la variedad de problemática. En el XII Congreso de la Central, bajo la consigna “El Derecho al trabajo no tiene fronteras”, se define posiciones y lineamientos sobre el tema .

Se ha participado junto a la Red de Apoyo al Migrante , se ha representado al PIT CNT en diferentes instancias, para plantear el pleno cumplimiento de los Derechos Laborales. Se participa en la Comisión de Migraciones que trabaja de forma conjunta con la Secretaría Técnica del Mercosur. A través de estos espacios, se ha participado en los Encuentros que realiza la Red cada año, en actividades regionales, se han realizado reuniones con personas migrantes, se ha aportado información en cada instancia generada en territorio . También se ha coordinado con las centrales del Mercosur para que se adopten normas que protejan la posibilidad de trabajar más allá de las fronteras nacionales.

A nivel nacional y regional, también se han abordado temas como el Tráfico y la Trata ; se trabajó y participó en actividades con organizaciones y con INMUJERES para tratar de visibilizar este tema, para que se adopten medidas de prevención y protección.

Asimismo, se trabajó con la Comisión de Mujeres de la CCSCS para que se adoptaran políticas de igualdad de oportunidades en el empleo, formas de prevención en violencia de género, políticas coordinadas contra la trata y tráfico de personas; se hicieron campañas y trabajaos con las centrales para la ratificación del convenio 189 sobre trabajo doméstico.

En el Primer Encuentro Nacional de Mujeres Luisa Cuesta -que contó con un importante número de participantes- se discutieron temas vinculados al empleo, la negociación colectiva, la salud, las estrategias sindicales para la participación de las mujeres, entre otros.

Uno de los nuevos temas que han tomado impulso a partir del 2015 ha sido el de los cuidados ya que los temas de la vida cotidiana como el trabajo doméstico, el cuidado de familiares, hijas, hijos, adultos mayores, recaen fundamentalmente sobre las mujeres. El objetivo ha sido el de buscar todas las posibilidades que contribuyan a compartir estas responsabilidades, a recibir apoyos desde las políticas públicas, a modificar roles con fuertes sustentos culturales.

Para ello se propuso con muchos años de anterioridad la creación de un Sistema Nacional Integrado de Cuidados y seguir avanzando en términos de corresponsabilidad en el trabajo (OIT convenio 156). Se ha trabajado con el Instituto Cuesta Duarte y con el Equipo de Representación del PIT CNT, articulando estrategias con la Red Procuidados, con organizaciones sociales y con la UDELAR. El PIT CNT integra el Comité Consultivo de Cuidados y la Secretaría de Género participa en esa representación . Entre los logros alcanzados están los Centros Siempre, modalidad de cuidados para hijos e hijas de trabajadores/as con la participación de empresas y sindicatos.

La formación ha sido una prioridad y un tema permanente que se ha llevado a cabo hacia la interna. Los ejes temáticos de las capacitaciones han ido variando, desde igualdad de oportunidades en el empleo pasando por talleres de salud, participación, violencia de género, negociación colectiva, salud reproductiva hasta los de formación de talleristas. Se han realizado talleres en los sindicatos y con el Instituto Cuesta Duarte. Con el Instituto se ha trabajado en diferentes modalidades, algunos años se participó agregando módulos de acuerdo al tema abordado: historia, participación, trabajo, trabajando transversalidad de género con el equipo docente. Esta tarea se ha repetido en los últimos años, así como continúan los cursos con el Instituto Cuesta Duarte para los diferentes sindicatos y en el interior del país. En el 2020 se sumaron cursos dentro del convenio del PIT CNT UDELAR que tienen una amplia cobertura de número de participantes.

Otro tema que ha tenido permanencia es el de las cláusulas de equidad de género en la negociación colectiva. En la década del 90 las cláusulas de género fueron propuestas por algunos sindicatos como la FUS o AEBU, a partir de 1995 se fueron elaboran propuestas de forma sostenida desde la Comisión de Mujeres del PIT CNT y tomadas por los sindicatos. Con la recuperación de la negociación colectiva en el año 2005 comenzó a llevarse a las negociaciones, contando en 2008 con el apoyo y trabajo específico de la Comisión Tripartita de Igualdad de Oportunidad y Trato .

El DGED organizó a través de los años diversas actividades promoviendo la inclusión de cláusulas que buscan la equidad de género; se hicieron talleres, capacitaciones a sus integrantes, encuentros, entre ellos el Taller Nacional Negociación Colectiva e Igualdad de Género en el cual se resuelve proponer que todos los convenios incluyan las siguientes cláusulas, estas también se llevaron a la Comisión Tripartita, estas son:

“No deberá existir discriminación por razones de sexo, raza, edad, capacidades diferentes opciones sexuales, religiosa en: los ingresos, salarios, categorías, ascensos, formación, capacitación, consensos, carrera funcional, condiciones de trabajo, etc.

- Respeto a convenios internacionales (suscriptos o no), Nacionales, leyes y decretos en especial: Convenio CIT 100, 111, 156, 103 y leyes 16045 y 17242.
- Las partes acuerdan la prevención y sanción del Acoso Moral y Sexual.
- Las partes acuerdan no menos de 10 días de licencia paternal por nacimiento o por adopción.
- Contratación obligatoria de mujeres y hombres que permitan alcanzar la paridad (instrumentar por grupos de negociación).
- Las partes acuerdan una investigación en forma paritaria en el grupo referida a la situación de las mujeres trabajadoras y en particular con el fin de detectar situaciones de discriminación en relación a la igualdad y trato en el empleo.
- Las partes acuerdan la creación de guarderías o articular convenios con otros sindicatos que ya las tengan (se financia en forma tripartita).
- Las partes se comprometen a aplicar e instrumentar las acciones previstas en las normas, leyes, convenios, etc.; existentes que contribuyan a la salud y medio ambiente de trabajo en especial a la mujer embarazada o en periodo de amamantamiento”.

Se organizaron cursos para integrantes de las mesas de negociación, sobre todo del Poder Ejecutivo, y se acordó la recomendación de cinco cláusulas para incorporar en los convenios. Este puede decirse que aumentó de forma sostenida en los siguientes años. Para las últimas negociaciones el objetivo era alcanzar el 100% de los convenios con cláusulas de equidad de género.

La participación en las direcciones sindicales, las mesas de negociación, la Mesa Representativa y Secretariado Ejecutivo, en las delegaciones a la Conferencia de OIT, ha sido y es también de una búsqueda constante para lograr avanzar. Se han generado desde ámbitos de debate hasta la búsqueda de aprobar cuotas de participación, desde contar con espacios de cuidado infantil hasta hacer reuniones con las direcciones sindicales para apoyar la participación de compañeras, se han hecho talleres de formación y sistematización de datos de participación de mujeres en las direcciones sindicales y en los Congresos, entre otras medidas.

La posibilidad de estar en ámbitos de discusión y decisión como lo es el Secretariado Ejecutivo ha sido cambiante, en algunas oportunidades la Comisión de Mujeres ha sido representada por un sindicato , posteriormente se pasó a que las responsables del Departamento participaran en el Secretariado , es cuando la FFSP ingresa al Secretariado y toma la responsabilidad como Secretaría que se integra plenamente.

En el siguiente Congreso, si bien sigue siendo secretaría no es parte de quienes son designados por sus sindicatos al Secretariado , es el último Congreso en el que ingresan en representación de la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad, de Jóvenes y Derechos Humanos, como una respuesta ante la el bajo número de mujeres en el Secretariado y un trabajo acumulado que no estaba reflejado en su composición.

Este tema ha estado presente en todas las instancias, en la proclama del 8 de Marzo de 2017 adquiere nueva fuerza “Los avances obtenidos son insuficientes, tanto en los partidos políticos, los sindicatos, en la sociedad, en la Universidad, etc., lo que desafía a nuevos objetivos. Es necesario, una discusión franca sobre la igualdad, sobre la paridad política y sindical que garantice una representación igualitaria entre los géneros. Los fines de la paridad es alcanzar la igualdad en la toma de decisiones, en el mecanismo de participación social, política, sindical, legislativa, en las relaciones familiares, al interior de las diversas tipo de familias, en las relaciones económicas, culturales que contribuyen una meta para erradicar la exclusión estructural de las mujeres en el Uruguay. Hoy tenemos la oportunidad de plantearnos una reflexión entre todos y todas para saldar una deuda histórica que tenemos como sociedad uruguaya con la paridad, que es una condición determinante de la democracia, y una meta para la erradicación de la desigualdad. No hay avance de la democracia sin la participación de las mujeres”.

En esa proclama se destaca un compromiso para enfrentar la violencia de género como movimiento sindical “Nada justifica la violencia, debemos de asumir el compromiso, el apoyo y defensa de todas las mujeres, adolescentes, niños y niñas víctimas, a quienes como movimiento sindical debemos que respaldar con acciones de condena a quienes agraden le decimos; En El Movimiento Sindical No Hay Lugar Para Violentos”.

En los últimos años se han ido sumando temas de preocupación para las trabajadoras: los cambios en las relaciones de trabajo, el aumento del teletrabajo que lleva a recargar jornadas laborales en aislamiento, sumando tareas con horarios difíciles de regular y sumando costos que en general deben hacerse cargo las trabajadoras, quienes son mayoría en estos trabajos.

El avance de las nuevas tecnologías va ingresando en la agenda de los temas de preocupación; las consecuencias en cuanto a las pérdidas de puestos de trabajo, la desarticulación de empresas que robotizan áreas de producción, que pasan a teletrabajo, y el avance de la inteligencia artificial son algunas de las facetas de estos cambios que pueden impactar muy desfavorablemente en el empleo de las mujeres. La Secretaría ha ido abordando el tema con aquellos sectores que más impactan, y como un desafío de una realidad que debe ser abordada.

A lo largo de estos años se han coordinado acciones y propuestas en conjunto con diferentes organizaciones sociales, para alcanzar la aprobación de la Ley de Salud Reproductiva y la Ley Integral de Violencia Basada en Género. Se recorrió un camino de alianzas en temas que son de interés para el conjunto de las mujeres, en particular con la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual (RUCVDS).

Es en el marco de ese acumulado con organizaciones sociales con las que se tienen temas de agenda en común en torno al 8 de Marzo de 2018 para la organización de la Marcha, que se da un proceso de discusión que culmina con la formación de la Intersocial Feminista . u. Esto se da con la participación de la Secretaría de Género que se integra a la Coordinación a través de su responsable Milagro Pau, también se integra la Secretaría de Jóvenes. Esta alianza permanece, tiene formas de articulación de carácter peramente, siendo sus momentos culminantes las Marchas del 8 de Marzo de cada año, así como las Marchas del 25 de noviembre, además de trabajar de interés comúntemas en conjunto.

En estos procesos han estado presentes las discusiones sobre el Paro de Mujeres. Estas jornadas de paros y marchas multitudinarias fueron creciendo rápidamente. Desde el 2018 ha sido un tema de discusión de la Secretaria de Género Equidad y Diversidad, de las Comisiones de mujeres de los sindicatos, de los sindicatos en su conjunto y los organismos de la Central. Si bien hay sindicatos y federaciones que han decidido sumarse a la convocatoria mundial no ha sido así para la toma de decisiones en los organismos de la Central, Secretariado y Mesa Representativa. En cada año se ha buscado un acuerdo para que se respeten las decisiones de los sindicatos que deciden parar, hacer un paro parcial para que facilite participar en la marcha, convocar y participar en la marcha.

Seguramente queda mucho para profundizar en estas discusiones para comprender las problemáticas de las trabajadoras en todas sus dimensiones, en asumirlas como de todo el conjunto, las que apuestan a visualizar realidades muy complejas, inmersas en sus sindicatos partícipes de todas las luchas y reivindicaciones, pero con algunas que les son propias.

En 2018 se participó en la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo realizada en Montevideo. Se estuvo a cargo de una carpa para la difusión y entrega de materiales y se participó en las diferentes actividades, entre ellas, la participación en la Marcha y en exposiciones.

Uno de los temas trabajados con el Equipo de Representación de los Trabajadores (ERT) e integrantes de la sociedad civil ha sido el de las modificaciones a la licencia por maternidad con el medio horario laboral para cuidados del recién nacido (de carácter parental, puede ser utilizado también por los padres) y el aumento de días de licencia por paternidad. Otra línea de trabajo con el ERT ha sido la instalación de Salas de lactancias en instituciones, empresas y en sindicatos.

Otro logro alcanzado con amplias alianzas fue la aprobación de la Ley Nº 19.161 la que establece derechos de subsidio por maternidad y paternidad a los trabajadores de la actividad privada, y modifica plazos y duración de las licencias por maternidad y paternidad. Esto fue impulsado por el PIT CNT a través de la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad y del ERT, junto a la Red Procuidados y en diálogo con organizaciones y legisladoras que promovieron avances en el reconocimiento de derechos.

En 2019 se marchó con la consigna “Las mujeres trabajadoras defendemos nuestros derechos, ayer, hoy y siempre”. Uno de los temas más destacados fue la defensa de los derechos: “En nuestro país en los últimos años venimos avanzando en materia de derechos, los logros obtenidos han sido con la lucha de todo el Movimiento Sindical. Hoy podemos decir que contamos con Consejos de Salarios, la negociación colectiva alcanza a todos los sectores; entre ellos a los que históricamente han sido postergados como las trabajadoras domésticas y rurales, en esta última ronda de negociación en el 75% de los Convenios alcanzados se incluyeron Cláusulas de Género. De 189 convenios firmados, en 139 existen cláusulas de género. Entre estas se encuentran las que protegen a la víctima de violencia doméstica con licencia paga para sobrellevar dicha situación, las de no discriminación, las que promueven la corresponsabilidad familiar” y la violencia hacia las mujeres: “Sigue siendo imprescindible la protección contra la violencia hacia nuestras niñas, niños y adolescentes. Consideramos que deben adoptarse las medidas legislativas e institucionales para asegurar su vida sin violencia. Las modificaciones al Código de la Niñez y Adolescencia presentado recientemente buscan superar las carencias e invisibilizaciones para asegurar la plena protección de derechos. Es nuestra responsabilidad asegurar una vida sin violencia para nuestros adultos mayores, quienes deben contar con condiciones para una vida digna, y puedan seguir brindando sus aportes y experiencias de vida, quienes con sus luchas conquistaron logros con los que hoy contamos”.

Uno de los temas que estuvo presente en la campaña por parte de la Secretaría y la Intersocial Feminista fue la necesidad de un presupuesto acorde para la ley Integral de Violencia Basada en Género, el que ha sido y es insuficiente. Junto a este reclamo se ha sumado la demanda de instalación de Juzgados Multilmateria como uno de los instrumentos en la lucha contra la violencia de género.

En el año 2019 en el marco de la campaña electoral se realizaron Mesas de diálogo con las precandidatas a la Presidencia y Vicepresidencia de los partidos a quienes se presentaron propuestas así como el planteo de respeto a los avances alcanzados.

Un hecho relevante del 2019 fue la participación del PIT CNT abriendo su local al público el Día del Patrimonio realizado el 5 de octubre. La Secretaria participó entregando documentos y materiales de los distintos Departamentos y Secretarías del PIT-CNT y en la Muestra de fotos históricas de mujeres trabajadoras, y con la presentación de un Folleto de “La Historia de Comisión a Secretaría” elaborada por pasantes de Relaciones Laborales de la UDELAR .

En el año 2020, las mujeres se suman nuevamente a las campañas de solidaridad que viene llevando a cabo desde el mes de marzo el PIT CNT, los sindicatos y las federaciones para rodear a quienes son golpeados por la pérdida de puestos de trabajo, el pasaje a la informalidad y la precarización de la vida en todas sus formas. Es el movimiento sindical y las organizaciones sociales los que salen de inmediato a instalar ollas populares, a juntar alimentos y ropa, a dar una mano donde sea necesario. La Secretaría de Género se sumó con campañas de solidaridad a través de las compañeras que la integran, y de sus sindicatos y de los que decidieron sumarse .

El 8 de Marzo del 2020 se marchó con la consigna: “Los derechos conquistados no se tocan”. En ella se reclama un rol activo del Estado en políticas de empleo, avances en la negociación colectiva y la plena implementación del Sistema de Cuidados, entre otras medidas .

La Secretaría se suma con el conjunto del movimiento sindical y organizaciones sociales a la recolección de firmas para plebiscitar la Ley de Urgente Consideración (LUC). Esto se refuerza el pasado 8 de Marzo: “Las mujeres estamos en la militancia diaria, en los sindicatos y en las organizaciones sociales, cada día, estamos juntando firmas contra los 135 artículos de la LUC, para reafirmar nuestra democracia y las libertades sociales y sindicales”.
En estos momentos un tema toma fuerza en el movimiento sindical, es el de la anunciada reforma de la Seguridad Social, esto es tomado por la Secretaría de Género y Equidad ante una revisión que apunta a recortes, extensión de las edades jubilatorias y que puede afectar conquistas y avances de las trabajadoras que han sido muy difícil de lograr. En estos desafíos, las trabajadoras organizadas, con el movimiento sindical y las organizaciones sociales estarán defendiendo todas las conquistas.

Sobre la militancia de las mujeres en el movimiento sindical, se puede afirmar que ha ido tomando fuerza y mayores dimensiones de forma sostenida en el período aquí considerado de 35 años.

- En sus primeros años se fue conformando para analizar la situación de las mujeres el trabajo en tanto trabajadoras con necesidades de resolver temas de cuidados, de participación, violencia de género, de salud reproductiva.
- La profundidad en la mirada que incorporan las distintas discriminaciones en el ámbito laboral generó las condiciones para que el movimiento sindical tomara temas como la discriminación étnico racial, discapacidad, diversidad y migraciones, las que luego fueron tomadas desde otros organismos de la Central.
- Se fueron incorporando otras dimensiones como las de elaborar estrategias para mejorar la participación y ganar un espacio en las decisiones de los sindicatos.
- Ha sido permanente la voluntad de discutir estrategias de trabajo y de lucha, la práctica de coordinar con organizaciones sociales y de mujeres para intercambiar experiencias y luchar juntas por los avances de los derechos de las mujeres.
- Se avanzó en un largo proceso de concientización sobre la necesidad de luchar contra todas las formas de violencia en el hogar, en el trabajo, en el espacio público.
- Ha prevalecido el trabajo interno que busca construir de forma unitaria, para alcanzar la síntesis de las diferentes posturas para luego llevarla a los sindicatos y a los distintos organismos de la central.
- Una permanente preocupación y motivo de acción ha sido la de informar y formar con perspectiva de género y de clase.
- Buscar mecanismos para que sea posible para las mujeres llegar y ocupar todas las responsabilidades.

Reconociendo todo lo hecho por las mujeres sindicalistas históricamente, este es el acercamiento a un largo proceso que ha tratado de pasar de lo individual a lo colectivo, una de las premisas del movimiento sindical, incorporando la mirada que todas las discriminaciones deben debatirse en los sindicatos y en la central sindical, ya que para cambiar esas situaciones deben ser integradas a sus luchas, y esto es un trabajo de todas y todos.
“Hacer colectivo todos estos temas es el gran desafío que se le presenta a la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad ”, en ese sentido, queda mucho camino por andar.

Ana Aguilera .
Montevideo, marzo de 2021.



Bibliografía.

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  • Yamandú Gonzalez. Breve evolución histórica del movimiento sindical uruguayo. 1991
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  • Rodolfo Porrini. El sindicalismo uruguayo en el proceso histórico nacional (1870-2006).
  • Flavia Clavijo. La participación sindical de las mujeres de Montevideo ¿cuál es la realidad?. Trabajo de Tesis de Trabajo Social. 2014
  • Mujeres en la Concertación Nacional Programática. Marisa Ruiz.Facultad de Derecho, Universidad de la República, Uruguay. 2014
  • Denisse Cibic Scariato. La representación de la mujer en cargos dirigentes dentro del sindicalismo uruguayo. Trabajo de Tesis. 2018
  • Estela Mendez con la colaboración de Alma Espino “Mujer y Trabajo: ¿una problemática específica? CIEDUR 1988

Documentos:

  • Concertación Nacional Programática. “Dar la vida y cambiarla”. Trabajo de grupos de la Concertación Nacional Programática, entre los se elaboró un capítulo sobre Mujer y Trabajo. La CONAPRO trabajó entre setiembre de 1984 y febrero de 1985.
  • Grupo Iniciativa Uruguay Beijín 95. Documento Nacional. IV Conferencia de Naciones Unidas sobre la Mujer. Cotidiano Mujer. Coordinación Lucy Garrido. 1995.
  • Alma Espino. “Erase una vez una Comisión de Mujeres” Estrategias de incorporación de las trabajadoras al movimiento sindical: evaluación y propuestas. CIEDUR 1997
  • Ana Aguilera. “Índice de participación de las Mujeres del PIT CNT”. Marzo de 1999.
  • Ana Aguilera “Acciones afirmativas a la partición femenina. ¿una propuesta a incorporar en el movimiento sindical?” Seminario Medidas de acción afirmativa para mejorar nuestra participación. Comisión de Mujeres/ Instituto
  • Cuesta Duarte con apoyo de Fesur. Montevideo 4 y 5 de octubre de 2000.
  • Folletos y publicaciones de “Usted tiene Derecho” Comenzó con la campaña José Pepe Dé Elía en el año 2004 y que el Departamento de Género y la Secretaría ha continuado actualizando y difundiendo.
  • Documento aportado al Congreso del Pueblo: “Desde el ayer al ahora. Las mujeres seguiremos luchando como en el ayer, para conquistar en el ahora nuestra igualdad” 2008
  • Comisión tripartita para la Igualdad de Oportunidades y Trato en el Empleo. 20 años de su creación”. 7 de marzo de 2007- 7 de marzo de 2017. Publicación del MTSS, INMUJERES, Cámara de Comercio y Servicios, Cámara de industrias, PIT CNT.
  • Alma Espino. “Mapa de Género: trabajo y empleo en el Uruguay” CIEDUR 2012
  • Resultados de investigación del programa Psicología de las Organizaciones y el Trabajo (POT) del Instituto de Psicología Social. 2018
  • Resoluciones de los Congresos XI, XII y XIII

Materiales de formación o difusión con perspectiva de género.

  • Comisión de Mujeres del PIT CNT. Cartillas sobre:
    • “Porqué Comisiones de Mujeres en los Sindicatos” Elaborado por Mabel Lolo con colaboración de Mariela Barboza.
    • Guarderías” Elaborado por Adriana López, Mabel Lolo con la colaboración de Mariela Barboza.
  • GRECMU y Comisión de Mujeres del PIT CNT. Cartillas sobre:
    • “Nosotras en la historia” Silvia Rodriguez Villamil
    • “Técnicas de animación” 1986
    • “Diálogos” 1987
    • “Legislación Laboral” 1987
  • Mujeres en la historia del movimiento sindical ¿Ausentes, ocultas u olvidadas? CIEDUR 1995
    • Rodriguez Villamil, Silvia. “Mujeres y el mundo del trabajo una perspectiva histórica”.
    • Gonzalez Sierra. “Rostros y voces femeninas en la historia del movimiento sindical. Itinerario de un recorrido (1878-1995).
  • Alma Espino, Ana Aguilera. “Juntas hacia el futuro rescatamos la memoria”. Reseña de la Comisión de Mujeres del PIT CNT. CIEDUR 1996
  • Alma Espino “Érase una vez una Comisión de Mujeres”. CIEDUR 1998
  • Ana Aguilera. “Participación de las Mujeres en la Negociación Colectiva nacional o supranacional como forma de impulsar la Igualdad de Oportunidades en el Empleo.” 2001
  • Ana Aguilera. Departamento de Género Equidad PIT CNT. Aportes para la reflexión a la transversalidad desde una perspectiva de género. Talleres “Estrategias para la instrumentación para las resoluciones del VII Congreso del PIT CNT para el departamento de Género Equidad”. 2001
  • Niki Johnson. “El movimiento sindical uruguayo en camino hacia la cuota” con la colaboración de Ana Aguilera (DGE) Marta Días (Fesur) Alma Fernández (DGE) y Nohelia Milán (DGE). 2003
  • Ana Aguilera. “Mujeres Trabajadoras y empleo, esa difícil relación”. 2003
  • Ana