#YoFirmo: Desbordando barrios

Viernes, 08 Enero 2021 12:48
Valora este artículo
(35 votos)

Bajo la sombra de un Timbó, en la plazoleta ubicada en la intersección de caminos Casavalle y Coronel Raíz, una familia instaló un gazebo para juntar firmas contra 135 artículos de la LUC. Por más enero que transcurra, la populosa esquina del barrio Peñarol continúa con su natural ritmo de siempre. No hay mucha diferencia entre lo que se vive durante el año y los días de verano. Zona de gente de trabajo, repleta de matices y colores por dentro y por fuera, en paredes y marquesinas de nuevos y viejos comercios del barrio. 

A media mañana de un día de enero, el gazebo era una fiesta. Mercedes y sus hijos no daban abasto. Casi sin respiro, una tras otra las papeletas se iban llenando de firmas y huellas digitales. Y luego, muchos, muchas, cumplían con el ritual de la selfie de rigor para las redes sociales y para que las amigas y amigos del Facebook estén al tanto del orgullo de cada firmante.

Entre fotos y tapabocas y choque de puños y huellas digitales, las charlas, en distintas oportunidades terminan en reclamos ante la «insensibilidad» del gobierno «que no hace nada por la gente» pero al mismo tiempo, «se pasa dando cadenas de televisión donde no dice nada para el pueblo». Esos reclamos son parte del descontento de vecinos y vecinas que viven el día a día con la angustia de no saber cómo llegar a fin de mes, en un contexto de crisis económica, sanitaria, social y laboral, «mientras el gobierno nos sube las tarifas en plena pandemia».

Mercedes Romero es la responsable del gazebo instalado en Casavalle y Coronel Raíz que cuenta con el respaldo y apoyo del PIT-CNT, FUCVAM, SUTEL, FANCAP y Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos. Algunos aportan banderas y otros llevan elementos básicos como lapiceras, papeletas, almohadillas o agua mineral. Todos arriman algo.

Mercedes es Doctora en Derecho y Ciencias Sociales, es militante social y política, mujer de izquierda, vecina de barrio, mamá de Mateo y Josefina y además es la presidenta de la ONG H2O, que desarrolla su actividad en Santa Catalina, con convenios de limpieza para jóvenes en situación de vulnerabilidad social.     

Mercedes nunca está sola. La mañana que la visitó el Portal del PIT-CNT se encontraban sus hijos Mateo y Josefina a su lado, colaborando con las firmas, distribuyendo alcohol en gel para las manos o también sacando fotos con sus celulares y grabando pequeñas historias para Instagram, para compartir su mirada de esta historia. Pero a cada rato se les arriman amigos y amigas de la familia, compañeras y compañeros de estudio de sus hijos y hasta el novio de la hija va a dar una mano.

"Acá estamos en familia y todo el tiempo vienen familias a firmar. Viene una señora, y te dice, ya le aviso a mi marido y a mis hijos y al rato caen todos. Es divino ver cómo se entusiasman cuando saben que nos instalamos acá".

Una de las particularidades visibles es la presencia de jóvenes en el gazebo. "Algunos amigos y amigas de mis hijos tienen credencial y están haciendo sus primeras armas en esto de la militancia social y comprometerse con los temas que les afectan, preguntan, leen, y después son ellos mismos los vienen y charlan con la gente del barrio".

Para Mercedes, la inmensa mayoría de la gente que llega a firmar cuestiona los aspectos generales de la LUC. "Es una ley que consideramos represiva, regresiva, concentradora de poder, que pretende establecer más de 37 cambios en la legislación actual y que afecta los derechos y las garantías individuales. Y por si fuera poco, pone en jaque a las empresa públicas y la soberanía del Estado, entre otras cosas que te podría mencionar como el gatillo fácil que es inconcebible".

Dudas

Según explicó Mercedes Romero, algunos vecinos y vecinas consultan y quieren saber por qué no se interpuso un recurso contra toda la LUC. "Nosotros les explicamos las diferencias entre ir contra toda la ley o una cantidad de artículos. También nos preguntan cuál es la diferencia entre derogar y anular los 135 artículos, y allí les informamos que anular significa que la ley nunca existió para esos artículos por lo que no llegó a desplegar efectos, pero derogar supone que eso comienza a partir que se logre concretar la derogación pero todos los efectos que desplegó esa ley van a quedar vigentes y nosotros creemos que es importante que la gente lo pueda diferenciar y comprender".

Mercedes contó al Portal que también mucha gente consulta quién o quiénes están detrás de la iniciativa. "Hay gente que pregunta si es algo de un partido político, si es un tema de oposición y gobierno y nosotros les explicamos que es una iniciativa de organizaciones sociales, de la Intersocial, del movimiento sindical, de muchísimos colectivos y también de gente que tiene su pertenencia o militancia partidaria. Pero eso no es excluyente de nada".

El vecino y la represión

En una de las jornadas de recolección de firmas desarrolladas en el gazebo, un vecino del barrio se arrimó a charlar y dijo que él estaba de acuerdo con la nueva mirada punitivista que aplica el gobierno, especialmente hacia los jóvenes «que son los que hacen lío». Mercedes le contó al Portal que este vecino, aseguró que compartía la represión hacia los adolescentes o jóvenes "porque dice que muchas veces no respetan a los mayores, ni a los trabajadores que necesitan descansar y los jóvenes se quedan hasta la madrugada «haciendo ruido». Lo dijo convencido, porque así lo piensa y esas son cosas que tenemos que charlar como lo hicimos con este vecino del barrio. Por cosas como éstas, creo que tenemos una gran oportunidad de hablar civilizadamente, charlar y conversar con la gente sobre el país que queremos".

En su condición de doctora en Derecho y defensora de las garantías constitucionales, Romero advirtió además que "se deben respetar las garantías individuales para toda la población" y que "todos y todas tenemos que tener garantizados los derechos humanos". 

Mercedes es tan abogada como militante social, madre, amiga y apasionada de la política. Ella es todo eso. Y también es una gran defensora del futuro. "Sin lucha, sin organización permanente y sostenida, no podemos construir nuestro presente y el futuro. El presente siempre es de lucha y así hay que entenderlo. Por eso estamos acá".

Hijes

Josefina y Mateo son tímidos, exageradamente tímidos ante cualquier intento de entrevista o charla frente a un micrófono desconocido. Sin embargo, son vehementes en sus convicciones.

Josefina no firma porque con 16 años aún no pudo tramitar la credencial cívica. "Estoy acá porque desde que tengo memoria acompaño a mi madre en su militancia. Y estoy en el gazebo porque creo que hay que defender los derechos". Para ella, toda la LUC tiene una mirada sospechosa hacia los jóvenes. "También estoy acá acompañando a mi mamá por eso, no solamente porque siempre la voy a apoyar sino porque hay cosas que no me gustan de esta LUC y si puedo hacer algo y charlar acá, lo haré".

Mateo sí firmó porque tiene 22 años. Está culminando sus estudios de carpintería en la UTU. No comparte la mayoría de los artículos de la LUC y eso lo habla con sus amigos y con la gente del barrio. Es otro puntal de la familia. "Siempre estuve al lado de mi madre y más allá que te reitero, no comparto muchos de los artículos porque son regresivos y prejuiciosos especialmente hacia los jóvenes, también estoy acá para darle fuerza a mi mamá".

Cerrito presente

Rúben Ibáñez es un vecino referente del Cerrito de la Victoria. Fue mecánico tornero durante casi toda su vida hasta que se jubiló y ahora es un militante incansable. El día que el Portal del PIT-CNT llegó al gazebo de Casavalle y Coronel Raíz, Rúben andaba de visita por allí.

"Estoy acá porque siento que es el lugar donde tengo que estar. Hoy en este puesto amigo, pero ando de casa en casa, de familia en familia. Estoy acá porque es un lugar de lucha, un espacio en el que defendemos nuestros derechos". Para Ibáñez, esta ley "es como un viaje en el túnel del tiempo, nos lleva 30 años hacia atrás y por eso tenemos que afrontar esta recolección de firmas por el presente pero especialmente por el futuro".

Desde su perspectiva, "esta ley acota los derechos de las personas, nos restringe las libertades individuales, sindicales y de la sociedad toda".

Por ello, remarca que está donde siente que tiene que estar. "Creo absolutamente en que es necesario lo que estamos haciendo, es imprescindible que seamos cada día más los militantes que salgamos a las calles y barrios a recolectar firmas por nuestro futuro". Asimismo, Rúben está convencido que es fundamental que la gente se informe. "Los artículos son números fríos, hay algo difuso ahí en esa nebulosa del articulado, y creo que eso fue hecho así deliberadamente y no de manera casual, para que la gente se pierda entre números y artículos y no conozca qué derechos le están cercenando. Y no profundice en los aspectos retrógrados de la LUC. Y una de las tareas que tenemos los que estamos levantando firmas es informarnos bien para poder transmitir a los vecinos información de calidad sobre esta ley nefasta".

Para Ibáñez, es importante aclarar una y otra vez con los vecinos y vecinas que no se trata de un asunto partidario. "Acá hay una iniciativa social, de organizaciones sociales y el movimiento obrero. Con apoyos políticos y todos los que quieran sumarse. Nos debería preocupar a todos y todas y deberíamos involucrarnos ciudadanos y ciudadanas de todos los ámbitos y pertenencias. Sin distinciones. Acá somos lo que somos. No hay trampas. No hay nada más que una movida social muy fuerte que sale en defensa de la gente para que el pueblo viva mejor y no le recorten sus derechos y la calidad de vida. Y esta ley claramente va a disminuir nuestra calidad de vida y de la democracia. Yo tengo hijos y nietos y salgo a los barrios a juntar firmas también por el futuro de ellos".

Rúben sale cada mañana a recorrer el Cerrito de la Victoria -su barrio- a charlar puerta a puerta. Algunas veces va hasta la sede del PIT-CNT a buscar más papeletas, y vuelve al barrio. Y ya tiene sus propias «burbujas de firmas», en las que entrega papeletas para que sean completadas en los distintos entornos de familias, vecinos, amigos y comerciantes. Rúben dice que en el Cerrito no va a quedar una casa sin visitar. Y que serán un montón de firmas las que arrimará el barrio a la campaña.

El objetivo está claro. Y la meta segura. "Llegamos, tenemos que ser mejores con la información, pero llegaremos. Que no les quepa duda que vamos a llegar".

 

 

Modificado por última vez en Martes, 12 Enero 2021 14:53
Inicia sesión para enviar comentarios